Adoraciones de Adviento
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Estas adoraciones fueron publicadas en el ejemplar Noviembre-Diciembre del boletín Presbyerians for Lesbian and Gay Concerns More Light Update (Presbiterianos en pro de divulgar los asuntos de lesbianas y gays). (http://www.andrew.cmu.edu/~riley/PLGC.html)
Copyright 1998 por Chris R. Glaser. Derechos reservados. Permiso concedido para su uso por organizaciones sin fines de lucro.
Diciembre 1 – El Espíritu Santo escrito por Chris Glaser
"El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será santo." Lucas 1:25
¡Si todos tuviéramos esta actitud hacia todos los niños que nacen! Sin embargo, esta misma actitud puede fomentar intentos por hacer que nuestros hijos se adapten a nuestras expectativas y sufran las consecuencias del no conformismo. Una vez leí sobre un estudio que revelaba que aquellos padres que "planean" sus familias son más propensos a abusar de sus hijos simplemente porque no se conforman a sus planes. Los niños transexuales, los niños gay, las niñas lesbianas y los niños bisexuales no se conforman al "plan" y han tenido que sufrir abusos verbales, burlas, distanciamiento emocional e inclusive abandono, castigos y abusos.
Nadie piensa que el Espíritu Santo está en el negocio de hacer bebés. El Espíritu Santo también tiene que conformarse a nuestras expectativas de lo que debe ser y hacer. El Espíritu Santo también sufre abusos por el no conformismo. Cuando lo acusaron de tener un espíritu endemoniado en vez de un espíritu divino, Jesús respondió: "Se perdonará a los hombres todos los pecados, e incluso si hablaron de Dios en forma escandalosa, sin importar que lo hayan hecho repetidas veces. Pero el que calumnia al Espíritu Santo no tendrá jamás perdón, sino que arrastrará siempre su pecado." (Marcos 3:28-29)
La mayoría de los Cristianos no confían en un Espíritu que sopla donde quiere, según nos dice Jesús en Juan 3. "¡Tranquilícense!" le dirían a los Cristianos carismáticos y a los meramente emocionales. ¿Relacionar el santo y puro Espíritu con el sexo? Dios mío, ¿qué están haciendo esa bola de homosexuales?
Pero todo esto aparece en las Escrituras, nuestro libro sagrado. El Espíritu Santo fecundó a María. Totalmente terrestre. Ciertamente que la encarnación eleva aún más la santidad del cuerpo, cuyos recovecos fueron formados por Dios, primero en la creación y luego en la concepción ("Formaste mis entrañas y me tejiste en el seno de mi madre" Salmo 139:13). Dios ya ha conectado al Espíritu Santo con la sexualidad.
Hablando de Juan, el predecesor de Jesús, un ángel dijo: "Aún antes de su nacimiento estará lleno del Espíritu Santo," y luego brinco sobre el vientre cuando María le dio la noticia a Elizabeth. "Pero esto desmiente a los Bautistas," diría Martín Lutero en defensa del bautismo infantil.
Como podemos ver en Hechos, ni Dios ni el Espíritu Santo respetan a las personas, sino que también llenan a aquellos que no están bautizados y a los no judíos con los regalos del Espíritu. Muchos Cristianos están verdaderamente molestos porque el Espíritu lo ha vuelto a hacer con las personas GLBT.
Pero el Espíritu también nos afecta a nosotros, a medida que nos guía – tal como guió a Jesús después de su bautismo – hacia la tierra salvaje para que la tentación nos seduzca a perder nuestra fe y a renunciar a nuestra confianza en Dios. Quién sabe lo que el Espíritu hará con nosotros y dentro de nosotros. Es realmente espeluznante.
El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Aquello que nacerá dentro de ti será santo.
Diciembre 2 - Abraham escrito por Chris Glaser
"Estos fueron los antepasados de Jesús, hijo de David e hijo de Abraham." Mateo 1:1
Antes de continuar debemos retroceder en el pasado y ver de dónde vino la familia de Jesús. (Su familia en realidad era antigua. Lucas la rastreó hasta Adán y Eva, para aludir a la relación de Jesús con todas las personas, no sólo con los judíos.) Dios le dijo a Abram: "Deja tu país, a los de tu raza y a la familia de tu padre, y anda a la tierra que yo te mostraré. Haré de ti una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre y tu serás una bendición...En ti serán benditas todas las razas de la tierra." (Génesis 12:1- 3). En Romanos 4:3, Pablo cita el pasaje de Génesis 15:6, "Abraham le creyó a Dios, quien se lo tomó en cuenta y lo constituyó santo."
"Deja tu país y a los de tu raza..." ¡Jesús es como una astilla de un viejo tronco! "¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?" Jesús pregunta retóricamente. "Porque todo el que hace la voluntad de Dios es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Marcos 3:33, 35). Jesús ampliará aún más la familia de Abraham – no por medio de la procreación, sino extendiendo la herencia familiar hacia otras personas que creen y obedecen a Dios y forman parte de la familia de fe. De tal manera, todas las familias de la tierra serán benditas gracias a la revelación de los Hebreos que habla de un Dios piadoso y justo.
La familia de Dios sigue creciendo todos los días. En Hechos, Lucas relata el traslado de Jesús de Galilea a Jerusalén, y luego hacia los confines más remotos del imperio Romano. Esta nueva familia no creció al excluir a una expresión sexual en particular, sino que creció siendo incluyente. Los Cristianos que ratifican a los gays viajan por el mismo camino al proclamar una iglesia incluyente, en contraste con aquellos que promueven los valores de las "familias tradicionales (por ende limitados y excluyentes), de acuerdo con lo que nos dicen Abraham y Jesús.
"No es digno de mí el que ama a su padre o a su madre más que a mí; no es digno de mí el que ama a su hijo o a su hija más que a mí," Jesús opina sobre los valores de las familias tradicionales (Mateo 10:37).
"Te colmaré de bendiciones y multiplicaré tanto tus descendientes que serán como las estrellas del cielo y como la arena que hay a la orilla del mar." (Génesis 22:17)
Diciembre 3 - Sara escrito por Chris Glaser
"¿Por qué se ha reído Sara? ¿Por qué ha dicho: Y justamente ahora que soy vieja, voy a dar a luz? ¿Hay algo imposible para Dios? " Génesis 18:13-14
"Nada es imposible para Dios," le dijo Gabriel a María, anunciando el embarazo de la vieja y "estéril" Elizabeth. "¿Hay algo que sea demasiado maravilloso para el Señor?" el ángel preguntó retóricamente cuando anunció el nacimiento de Isaac.
Hay un adelanto prácticamente imperceptible en ambas historias. Sara escucha las noticias del ángel; escucha cómo el ángel hace referencia a ella hablando en tercera persona y diciendo que dará a luz a un niño prometido. Pero el ángel habla directamente con María y le pide su cooperación.
Pero la esencia de ambas historias es que lo imposible, el maravilloso trabajo de Dios, no puede realizarse en nosotros, sino con nosotros. En la primera historia, un punto de vista patriarcal implica el consentimiento de Abraham. En la segunda historia, Dios rompe con ese punto de vista y busca el consentimiento de María.
¿Recuerdas cuando tú, al igual que Sara cuando se paró a un lado de la entrada de la carpa, te paraste justo a un lado de la puerta del clóset y tal vez te reíste al pensar en la posibilidad de que Dios hiciera algo nuevo dentro de ti? ¿Hay algo que sea demasiado maravilloso para el Señor? Nada es imposible para Dios.
Ahora los Cristianos se paran con Sara justo a un lado de la puerta de la iglesia, riéndose al pensar que Dios podría hacer algo nuevo dentro de la iglesia para hacerla incluyente. ¿Hay algo que sea demasiado maravilloso para el Señor? Nada es imposible para Dios.
En el contexto de la probable imposibilidad de la salvación de los ricos, Jesús decía: "Todo es posible para Dios"(Mateo 19:16).
En vista de la reciente ridiculización del Espíritu dentro de nosotros, los ángeles de Dios le preguntan a la iglesia: "¿Por qué te reíste? ¿Hay algo que sea demasiado maravilloso para el Señor?" Y buscan el consentimiento de María dentro de la iglesia: "Que sea tu voluntad conmigo."
¿Hay algo que sea demasiado maravilloso para el Señor? Nada es imposible para Dios. Que sea tu voluntad conmigo. Para Dios, todo es posible.
Diciembre 4 - Isaac escrito por Chris Glaser
Luego Abraham estiró la mano y tomó el cuchillo para matar a su hijo. Entonces el ángel de Dios lo llamó desde el cielo y le dijo: "Abraham, Abraham." Génesis 22:10-11
Este incidente seguramente causó que Isaac pasara el resto de su vida acostado en el sillón de su terapeuta. Podemos sentir empatía, pues nuestros padres y madres espirituales dentro de la iglesia están dispuestos a sacrificarnos creyendo que es la voluntad de Dios. Y eso a veces incluye a nuestros padres y madres biológicos.
Viendo a Isaac, recordamos que nosotros también éramos niños promisorios. Muchos de nosotros tratamos de ser el mejor niño o niña de nuestra familia eclesiástica. Cuando nuestra sexualidad salió a la luz, nuestras iglesias adoptaron la aberrante idea que Dios deseaba deshacerse de nosotros. Ahora cargamos con las cicatrices psíquicas de esta preposteración de afecto.
Sí, muchos terminamos en los sillones de nuestros terapeutas, participamos en grupos de apoyo y en programas televisivos, contando nuestras historias y compartiendo nuestro dolor. La iglesia apenas comienza a escuchar "Abraham, Abraham." Una vez que la verdadera voluntad de Dios finalmente emerja en la iglesia y ésta se percate de su proceder, ¿podremos perdonar su desorientado fervor hacia Dios y su desorientado amor por nosotros?
¿Seremos entonces como la oveja en los matorrales, así como Jesús colgó de la cruz al lado de los criminales, aseverando que nuestro Dios no está deseoso de sangre, sino deseoso de amor? Así como Jesús, ¿nosotros también diremos: "Perdónalos, porque no saben lo que hacen"? ¿Aceptaremos la resurrección, cargando con nuestras heridas pero rechazando la retribución y buscando la reconciliación?
Ya que no nos hemos contenido, creo que escucharemos las bendiciones de Dios: "Te colmaré de bendiciones y multiplicaré tanto tus descendientes que serán como las estrellas del cielo y como la arena que hay a la orilla del mar. Conquistarán las tierras de sus enemigos. Porque obedeciste mi voz, yo bendeciré, por medio de tus descendientes, a todos los pueblos de la tierra." (Génesis 22:17-18). La piedad engendra más piedad.
Perdónalos, porque no saben lo que hacen. ¡Pero díganles lo que están haciendo!
Diciembre 5 - Tamar escrito por Chris Glaser
Dijo entonces Judá, "Ella es mejor que yo..." Génesis 38:26
Tamar, la primera mujer mencionada en la genealogía de Mateo, tiene una historia que es lo suficientemente complicada para figurar en una mini serie de televisión. Su esposo Er muere, por lo que Judá (su suegro) obedece la ley y la entrega a Onán (hermano de Er), un infame masturbador, quien también muere. Judá no quiere darle a Tamar otro de sus hijos como esposo, por lo que la regresa a casa de sus padres. Luego, Tamar se hace pasar por una prostituta y le hace creer a Judá que ha quedado embarazada de él (¡es hora de mandar a los niños a dormir!), y posteriormente le revela su treta para obtener justicia. Judá reconoce que según sus estándares legales, Tamar es más justa.
William Sloane Coffin ha dicho, "El problema no es cómo congraciar la homosexualidad con los pasajes espirituales que parecen condenarla, sino como reconciliar el rechazo y el castigo hacia los homosexuales con el amor de Cristo." Si los Cristianos conservadores o moderados quieren jugar juegos legalistas con nosotros, Judá les demostrará que nosotros tenemos más razón que ellos. Seguramente es más difícil congraciar el amor de Cristo con su rechazo que congraciar unos cuántos versículos (que pueden ser debatidos y que nunca fueron dichos por Jesús) con nuestra propia sexualidad.
Debemos ser tan listos como Tamar para hacer esto evidente para la iglesia.
"Tienen que ser astutos como serpientes y sencillos como palomas," Jesús advirtió a sus discípulos cuando enfrentaban la persecución por predicar el evangelio (Mateo 10:16).
Fíjense que los envío como ovejas en medio de lobos. Por eso tienen que ser astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres: a ustedes los arrastrarán ante las autoridades y los azotarán en sus congregaciones...
Diciembre 6 - María escrito por Chris Glaser
"El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo será santo y con razón lo llamarán Hijo de Dios." Lucas 1:35
Anteriormente comentamos este pasaje cuando consideramos el papel que jugó el Espíritu Santo en la natividad. Ahora utilicemos el mismo pasaje para reflexionar sobre el papel que jugó María.
María fue la primera "Cristiana" carismática. Ella estaba llena del Espíritu Santo. No hablaba en lenguas, no predicaba el evangelio y no bailaba en el Espíritu. En cambio, según nos relata Lucas, ella parafraseaba una oración ofrecida a Dios por Hannah, su antecesora, cuando se enteró que iba a dar a luz a Samuel. Ella dio inicio a un movimiento que transformaría al mundo y, más específicamente, a nosotros.
Anoche, Mark (la pareja de Chris) y yo rentamos una película de video, "El Apóstol", el homenaje de Robert Duvall al cristianismo evangélico sureño. Si bien el protagonista se percibe, por decir lo menos, empañado – Mark admiró la fe absoluta del personaje. El apóstol discute con Dios, comete una gran cantidad de pecados y aún así proclama valientemente la verdad de la salvación de una manera fácil de entender para todas las personas. Después de cometer un terrible pecado, el protagonista se bautiza en un río y percibe – de un modo egoísta, tal vez – su llamado a ser un apóstol. (A medida que pienso sobre esto, creo que se asemeja mucho al apostolado de Pablo.)
Me acordé de lo que sucedió cuando era niño y me percaté de mi "terrible pecado" - ser homosexual. Afanosamente intenté erradicar esta situación, lavando conscientemente mi identidad pecaminosa mientras me bañaba todos los días. Oré para recibir la infusión del Espíritu Santo que me transformaría en una persona igual a las demás.
El problema es que la infusión del Espíritu Santo hizo exactamente lo contrario. Así como los Cristianos carismáticos que "fastidiosamente" levantan sus manos en señal de alabanza o que hablan con "galimatías" purgantes, el Espíritu alejó a María de lo normal – la concepción primero y el matrimonio después.
El Espíritu también nos ha llevado a nosotros por un sendero que casi nadie quiere tomar: ser homosexuales Cristianos. Así como en el caso de María, el Espíritu nos ha encaminado hacia un movimiento para recuperar la relación innata que guarda la espiritualidad con la sexualidad, la naturaleza integral del cuerpo y el espíritu, así como la naturaleza incluyente del Cuerpo de Cristo. Así como la concepción de María mereció una condena por la religión de aquél entonces, de igual manera nuestra concepción instiga ataques de la religión actual.
María, que podamos abrir nuestras entrañas al Espíritu Santo tal como tu lo hiciste, de modo que el movimiento que surja sea sagrado.
Diciembre 7 - Jacobo escrito por Chris Glaser
"Dios está realmente en este lugar y yo no lo sabía " Génesis 28:16
Si Jacobo y Esau fueran gays y vivieran en Atlanta, seguramente Jacobo sería cliente del bar para profesionistas y Esau acudiría a la taberna. Yo sé que muchos de nuestros prejuicios, tanto en la comunidad heterosexual como en la homosexual, considerarían a Jacobo dentro del perfil de los hombres gays – ustedes saben: apacible, tranquilo, una persona que le gusta estar en casa, un chef, el hijo de su mamá y (odio admitirlo) una persona calculadora. Pero Esau se adapta a otro estereotipo que cada vez predomina más: rudo, fuerte, peludo, una persona que le gusta estar fuera de casa, atlético, el hombre de hombres y (odio admitirlo) un poco lento para comenzar.
Pero Jacobo iba a formar parte de la genealogía de Jesús a como diera lugar, aunque si Esau hubiera sido clarividente, esto hubiera sido lo último en su mente, considerando que iba a quedar fuera de la herencia familiar y de las bendiciones de su padre Isaac. No obstante todas sus deficiencias, Dios elige a Jacobo. Una noche, escapándose de la furia de Esau, Jacobo encuentra un lugar para dormir. No resulta sorprendente que cuando dormía sobre una roca, Jacobo tuvo un sueño muy curioso que fue la inspiración para la canción que habla sobre la escalera de Jacobo. Despertó con el conocimiento de que "Dios está realmente en éste lugar y yo no lo sabía." La roca se vuelve la primera piedra del nuevo hogar de Dios.
Después, desde luego, Jacobo tendría una disputa con Dios en el camino a la reconciliación con Esau. Para crédito de Esau, la reconciliación se llevó a cabo.
Me parece que a nosotros nos toca jugar ambos roles. Hemos perdido nuestra herencia y hemos tenido que huir. Reconocemos la presencia de Dios aún en los lugares más extraños donde hemos tenido que pasar la noche. Hemos tenido disputas con Dios y hemos recibido sus bendiciones. Nos hemos enfrentado a los peligros de nuestros hermanos encolerizados y hemos tenido que reconciliarnos con aquellos que han robado nuestra herencia. De igual manera que Jacobo y Laban que trabajaron siete años para Lea y otros siete años para Raquel, nosotros hemos trabajado muy duro por nuestras relaciones. Al igual que Esau, nos hemos quedado en casa para cuidar a nuestros padres ancianos y para atender el hogar familiar.
Jesús también tuvo que jugar ambos roles. "Los zorros tienen madrigueras y las aves del cielo tienen sus nidos, pero el Hijo del Hombre no tiene dónde descansar la cabeza " (Lucas 9:58). Bien amado y elegido, pero traicionado y abandonado. Crucificado, pero conmoviendo a la reconciliación. Rechazado por las autoridades religiosas y políticas, pero recibiendo las bendiciones de Dios y la herencia de una comunidad de la cual El es el primogénito. La piedra rechazada se convierte en la piedra angular del nuevo hogar de Dios.
"Dios está realmente en este lugar y yo no lo sabía. Que impresionante es este lugar: no es nada menos que una Casa de Dios y la Puerta del Cielo" Génesis 28:16-17
Diciembre 8 - José escrito por Chris Glaser
"Pasaron unos mercaderes madianitas. Entonces los hermanos de José lo sacaron del pozo y lo vendieron a unos ismaelitas por veinte monedas de plata. Estos ismaelitas llevaron a José a Egipto." Génesis 37:28
En los tiempos de Jesús, el precio de la traición subió de veinte a treinta piezas de plata, posiblemente debido a la inflación. Lo mismo que hicieron los hermanos de José, celosos de sus sueños y su benevolencia, igual haría uno de los discípulos a Jesús.
Hoy en día, pocas cosas han cambiado. El dinero ha comprado a muchos Cristianos: primero el hombre rico que tenía dificultades para irse al cielo debido a los donativos que había otorgado a varios grupos reaccionarios; segundo, la riqueza de la oposición en contra de nosotros, al igual que Goliat contra el pequeño David; y tercero, los hermanos de nuestras congregaciones, quienes estaban tan preocupados por los "pesos y centavos" que hicieron de nosotros una de sus artimañas para garantizar los tesoros terrestres de la iglesia.
José sería de aquellas personas que eventualmente salvarían a las personas que lo traicionaron, diciéndoles: "Ustedes quisieron hacerme daño, pero Dios quiso convertirlo en bien para que se realizara lo que hoy ven" (Génesis 50:20). Así fue que los hermanos siguieron a José hacia Egipto.
También Jesús es una de aquellas personas que eventualmente salvaría a las personas que lo crucificaron, diciéndoles: "Dios no mandó a su Hijo a este mundo para condenar al mundo, sino que por él ha de salvarse el mundo" (Juan 3:17). Así fue que los Cristianos siguieron a Jesús hacia el reino de Dios.
Al sufrir nuestra propia traición de manos de nuestros hermanos y hermanas en la fe, nos parece difícil contemplar la luz al final de este largo y obscuro túnel. A veces no nos damos cuenta que nosotros los estamos guiando hacia esa luz a medida que seguimos los pasos de Jesús en la sombra de la iglesia. Después de todo, ellos siguen a Jesús también.
Aunque ellos pretenden hacerme daño, Dios quiere que sea bueno, de modo que pueda salvar a los míos.
Diciembre 9 - Moisés escrito por Chris Glaser
Moisés hizo salir al pueblo del campamento al encuentro de Dios, y la gente se quedó al pie de la montaña...El Señor bajó sobre la montaña del Sinaí, invitó a Moisés a subir a la cima y Moisés subió. Exodo 19:17, 20
Tiempo después, desde el Monte Nebo y el Monte Pisgah, Moisés vería la Tierra Prometida que no tendría tiempo de disfrutar. Considerando todo lo que tuvo que soportar, Moisés se merecía esa experiencia en la cima del monte.
El liderazgo es difícil. Las personas se quejan y se lamentan. Tratan de llevar la contraria y siempre tienen la razón. Se enfocan en nuestros puntos vulnerables y siempre recuerdan nuestros errores y pecados, chismeando sobre ellos sin cesar. Quieren que alguien lo haga (e inclusive son bastante explícitos sobre aquello que tiene que hacerse) pero nunca lo hacen ellos mismos. Qué bueno que Moisés tenía a Dios. Como dice al final del libro de Deuteronomio, "No ha vuelto a surgir en Israel un profeta semejante a Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara." (34:10)
Mateo pensaba que Jesúe coincidía con Moisés, por lo que lo colocó en el monte para recitar su famoso sermón. Pero en vez de comenzar con los diez mandamientos, Jesús comenzó con las diez beatitudes, "felices son aquellos que..." en vez de "no deberás......" Jesús nos llama a vivir más allá de la letra de ley, llenando nuestro espíritu con amor por Dios y por nuestros semejantes. Por ende, todos seremos bendecidos.
Lucas ubicó el sermón desde un punto de vista plano y nivelado, indicando la naturaleza igualitaria del reino de Dios. Jesús era el líder, sigue siendo el líder, pero nos llama a todos a ser líderes. Todos queríamos que él lo hiciera por nosotros - salvarnos, librarnos, cuidarnos. Esa necesidad tan profunda llevó a la crucifixión del Mesías entonces y desde entonces. No obstante, todos debemos "esforzarnos con temor por lograr nuestra salvación," como le dijo Pablo a los Filipenses (2:12), no solos, sino con la ayuda de Dios y junto con nuestra comunidad. Juntos debemos distinguir la verdad y el amor. Es un trabajo difícil, pero alguien tiene que hacerlo.
Algunos autores tienden a someterse a las escrituras para determinar si la homosexualidad es un pecado. Pero la respuesta está enfrente de todos nosotros. La respuesta yace dentro del corazón de Cristo, el Espíritu que vive dentro de nosotros y que nos hace olvidar nuestros miedos y nuestro fundamentalismo y nos hace amar cada vez más.
Porque es Dios quien realiza en nosotros el querer y el actuar. (Filipenses 2:13)