Adoraciones de Adviento

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Diciembre 10 - Rahab     escrito por Chris Glaser

Sólo Rahab la prostituta y todos los que están con ella vivirán porque ella escondió los mensajeros que enviamos. Josué 15:17

¡Una prostituta en la ascendencia de Jesús! ¿Qué pensarán los Cristianos?

Muchos Cristianos no aceptan que Dios trabaja por medio de personas que ellos mismos no trabajarían. En vez de ello, tienden a modificar ésta oración, convirtiéndola en tiempo pasado: "Dios trabajaba por medio de personas que nosotros mismos no trabajaríamos," Seguramente piensan que Dios ya no hace esto.

El primer hombre gay que conocí era un buscavidas masculino que trabajaba en la Avenida Selma en Hollywood. En la escuela preparatoria yo no sabía cómo conocer a otras personas gay. Pero yo había visto a varios hombres platicando en la Avenida Selma cuando visitaba Hollywood para ir al cine o a comer pizza al restaurante Micelli's en la Avenida de Las Palmas. La Avenida Selma queda paralela al Boulevard Hollywood y ambas se cruzan con la Avenida de Las Palmas.

(Creo que en realidad esto data de tiempo atrás, pues el acoso de los policías ha hecho que los buscavidas se hayan transferido al Boulevard Santa Monica.) Los rumores decían que éstos hombres eran gay, y aunque a veces se utilizaba la palabra "buscavidas," yo no sabía lo que esto significaba y me daba miedo preguntar. Yo sólo creía que así se conocían los hombres gay. ¡Oh menuda sorpresa!

El primer Cristiano gay que conocí vivía en - adivinen dónde - ¡Las Palmas en Hollywood! Esto sucedió varios años después. Había leído en el periódico sobre la ordenación de Bill Johnson y me había puesto en contacto con él. El me invitó a su casa para almorzar.

Este contraste sirve como una metáfora para aquellos que observan a la comunidad gay, ya sea intentando afirmar su propia homosexualidad, o bien, que intentando negar su legitimidad. Nuestra sexualidad puede ser más aparente que nuestra espiritualidad. Para descubrir nuestra espiritualidad, debemos invitar a los amigos y a los enemigos a nuestra casa y convivir con ellos.

Parece que el primer habitante de Jericó que los espías de Josué encontraron fue a Rahab, la prostituta. La Biblia no dice por qué estuvieron en su casa durante la noche. Basta con decir que ella jugó un papel similar a Lot en Sodoma. Ofreció un santuario a los extraños y los escondió cuando el rey de Jericó ordenó que ella los sacara, ayudándolos a escapar. Por eso Dios la salvó a ella y a su familia cuando destruyó la ciudad, y fue considerada como una heroína ante los ojos de los Israelitas. Si los espías hubiesen tenido miedo de la sexualidad de Rahab o de la suya misma, nunca hubiesen sido salvados por Dios. Así se reveló la fe que tenía Rahab en su Dios ("El Señor Dios en verdad es el Dios del cielo y de la tierra" [Josué 2:11].)

Jesús debió saber que entre sus antepasados se encontraba una prostituta. Tal vez estaba orgulloso de ello y por eso protegió a la mujer que estaba siendo castigada por adulterio, lavó y defendió a la mujer de mala reputación y pidió a la Samaritana que tenía cinco esposos y que vivía con un hombre sin haberse casado para que proclamara el evangelio. Dentro de su sexualidad, Jesús percibió su fe.

Mira, que estoy de pie junto a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo...El que tenga oídos, que escuche lo que el Espíritu está diciendo en las iglesias. (Apocalipsis 3:20, 22)

Diciembre 11 - Ruth     escrito por Chris Glaser

No insistas más en que me separe de ti. Donde tu vayas, yo iré; donde tu vivas, yo viviré; tu pueblo es mi pueblo, y tu Dios es mi Dios; donde tú mueras, yo moriré y allí me enterrarán. Juro hoy solemnemente ante Dios que sólo la muerte nos ha de separar. Ruth 1:16-17

¡Qué bien conocemos éste pasaje! Rara vez se expresa tan bien la pasión del amor. El amor de Ruth por Noemí sobrepasó a sus demás amores.

No hay duda que la sangre de Ruth fluyó por las venas de Jesús. Aún si ella no hubiese formado parte de la genealogía de Mateo, la escuchamos en muchas de los dichos y hechos de Jesús:

"Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina a sus pollitos debajo de las alas, y ustedes no han querido" (Lucas 13:34)

Cuando Jesús se fue acercando, al ver la ciudad, lloró por ella...(Lucas 19:41)

Jesús se conmovió y suspiró profundamente...Entonces Jesús comenzó a llorar. Los judíos comentaban, "¡Cómo lo quería!" (Juan 11:33, 36)

"Nadie tiene amor más grande que quien da la vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos..." (Juan 15:13-14).

"Yo les he dado a ellos la gloria que tú me diste a mí, de tal manera que puedan ser uno, como lo somos nosotros. Yo en ellos y tú en mí, para que lleguen a la unión perfecta, y el mundo pueda reconocer así que tú me has enviado, y que los amas a ellos como me amas a mí" (Juan 17:22-23).

"Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos y bautícenlos para consagrarlos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, enseñándoles a poner por obra todo lo que les he mandado. Y sepan que yo estoy con ustedes todos los días hasta el final de los tiempos." (Mateo 28:19-20).

Diciembre 12 - Ana     escrito por Chris Glaser

Al prolongar ella [Ana] su oración ante el Señor, Elí se puso a observar sus labios; como Ana oraba en silencio, sus labios se movían, pero no se oía su voz. Entonces Elí pensó que estaba borracha. I Samuel 1:12

Ana estaba borracha de la devoción hacia Dios y de su deseo de tener un hijo. Ella me recuerda a los padres que luchan al lado de nosotros por hacer valer los derechos de sus hijos gay en la iglesia y en la sociedad. Están borrachos de la devoción hacia Dios y hacia sus hijos.

Nuestros oponentes se burlan de nosotros, así como Elí se burló de Ana, diciéndole, "¿Hasta cuándo seguirás borracha?" (1:14), y añadiendo "guárdate tus prejuicios y comparte la condena de tus hijos." Nuestros oponentes creen que son Dios, capaces de rendir una justicia imparcial. Pero la verdad es que los padres que nos apoyan se parecen más a Dios, porque Dios es parcial a cada uno de sus hijos - así nos demuestra su imparcialidad. Nuestros padres comprensivos demuestran el amor inmutable de Dios; y, al hacer esto, demuestran los valores de familia tradicionales.

A manera de gracias, Ana ofreció a su hijo Samuel al servicio de Dios. Su gratitud era tan inmensa que alababa y cantaba al Señor, "Mi corazón se alegra en el Señor, mi fuerza está en mi Dios, mi boca se ríe de mis enemigos, porque me alegro con tu salvación....El arco de los fuertes se rompe y los débiles se revisten de valor." (2:1, 4).

Sus oraciones servirían como un modelo para aquellas que María rezó para agradecer el nacimiento de un hijo que podría enviar un Espíritu que haría a sus seguidores parecer borrachos en el día de Pentecostés. Pero la embriaguez de su ferviente devoción hacia Dios les permitió transformar a los extraños y a los fuereños en hijos de Dios.

A Jesús también se le acusó de glotón y borracho, pues su ferviente devoción hacia Dios y hacia los hijos de Dios lo llevó a celebrar el reino de Dios con aquellos que alguna vez pensaron que no pertenecían al reino de Dios.

"No hablen con tanta arrogancia, aparten la insolencia de su boca, porque el Señor es un Dios sabio, un Dios que pesa las acciones...Dios levanta del polvo al desvalido, saca al pobre de la miseria para sentarlo con los nobles y asignarle un puesto de honor." (2:3,8)

Diciembre 13 - María     escrito por Chris Glaser

Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso y su nombre es santo. Lucas 1:46-49

¿En realidad María estaba consciente de la importancia de su embarazo desde el comienzo, según nos dice el evangelio de Lucas? ¿O tal vez se percató de esto a medida que observaba a Jesús crecer "en sabiduría, en estatura y en aprecio ante Dios y ante los hombres" (2:52)?

En realidad no importa cuándo se dio cuenta de ello. Lo que sí importa es que reconoció la naturaleza no natural de su hijo. Es como nuestro bautizo, como infantes o como adultos. En realidad no importa que tan conscientes estábamos cuando nos comprometimos con Jesús - es algo que comprendemos con el paso de los años. Algo que sigue creciendo dentro de nosotros. Y nunca estaremos completos hasta que "conozcamos como Dios mismo nos conoce" (I Corintios 13:12).

El bautizo de Jesús también inició su proceso de discernimiento en la obscuridad, enfrentando a tentaciones así como nosotros las enfrentamos.

Lo mismo es cierto en el caso de los movimientos gays y lesbianos dentro de las denominaciones alrededor de los Estados Unidos, nuestra propia natividad en el Espíritu. Gradualmente se conocerá su valor perdurable. Ocasionalmente lo entenderemos e imitaremos la oración de María así como ella imitó la de Ana, al igual que Tony Gryzmala lo hizo durante un retiro por la Dignidad que yo conduje:

Mi alma engrandece a Dios y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, quien valora, honra y ama mi homosexualidad. Miren, toda mi familia y mis amigos se alegrarán con mi santidad, pues aquél que es poderoso ha hecho muchas cosas por mí, creándome en el aspecto sagrado de la Divina Esencia de la homosexualidad. El nombre de Dios es santo. Alabo a Dios y le doy gracias por todas mis bendiciones. La fuerza de Dios se puede ver a través de mi homosexualidad: los orgullosos y los privilegiados al ser retirados de sus tronos; se quebrantan sus prerrogativas. Por medio de mi homosexualidad, Dios exalta todo aquello que es sensible, expansivo e incluyente. Dios sacia mi hambre con un amor abrumador, mientras que los ricos y los avaros se alejan y se aíslan dentro de su poder sin amor. A través de mi homosexualidad, Dios sanará a la raza humana en recuerdo de su piedad y su convenio, tal como Dios le dijo a Abraham, a Sara, a Noé, a María, la Madre de Jesús y a sus descendientes para siempre. Amén.

Diciembre 14 - David     escrito por Chris Glaser

Jesús les respondió, "¿No han leído lo que hizo David cuando tuvo hambre él y quienes lo acompañaban? Entró en el templo de Dios, tomó los panes de la ofrenda, comió y les dio a sus compañeros, siendo así que sólo a los sacerdotes les estaba permitido comerlos." Lucas 6:3

En realidad David negoció con el sacerdote, quien quería saber si "los hombres se habían abstenido de tener relaciones" (ver I Samuel 21:1-6). Pero Jesús utiliza el descaro de David para justificar la toma de las cabezas de grano por parte de él y de sus apóstoles para comer durante el sábado, rompiendo la regla no escrita sobre el trabajo durante los días de descanso con una justificación similar a la de la historia siguiente, cuando cura la mano atrofiada de un hombre.

Esta historia me hace pensar sobre el privilegio. Siendo ya un héroe, David estaba a punto de tomar el trono. Por tanto, le resultaba fácil persuadir al sacerdote para que éste pudiera hacer caso omiso de las reglas del Levítico y alimentara a David y a sus hombres. Jesús también gozaba del privilegio del éxito, pues a él lo seguía una multitud y contaba con un nutrido grupo de discípulos, según vemos en el siguiente pasaje. Por ende, le resultaba sencillo cambiar la ley de Moisés.

Hace un par de años, escribí un currículum para la iglesia Presbiteriana titulado "Cómo Desaprender el Racismo." Una de las sesiones trataba sobre el privilegio de los blanco: cómo las personas que pertenecían a la cultura anglo-europea dominante en los Estados Unidos y en Canadá podían dar por hecho, e inclusive hacer una serie de cosas, que no serían muy correctas si las hiciese una persona de color. Otro ejemplo de éste fenómeno es el privilegio masculino: los hombres pueden hacer cosas que serían cuestionables si las hiciese una mujer.

Piense en su privilegio heterosexual: caminar tomados de la mano, besarse en público, casarse, tener una serie de encuentros sexuales o de relaciones fallidas sin ser condenado por su heterosexualidad, adoptar niños, quedar incluido en el álbum y en las reuniones familiares, ser bienvenido en las iglesias, en los lugares de oración y en el lugar de trabajo, etc.

Y siendo honestos tenemos que aceptar que los hombres gay tienen más privilegios porque son hombres, mientras que las lesbianas tienen algunos privilegios porque no lo son (en otras palabras, culturalmente resulta menos popular ser percibido como alguien que abandonó sus privilegios masculinos para identificarse como un gay).

Por tal motivo, aquellos que no cuentan con éstos privilegios enfrentan una mayor dificultad al persuadir a los líderes religiosos para que quebranten la ley del Levítico y vayan más allá de los límites de la ley de Moisés. Pero Jesús era el campeón de los pobres, de los que no tenían derechos y de los marginados. No somos nosotros, sino Jesús quien disfruta del privilegio de darle un empujoncito a la iglesia para que ésta pase por alto la ley, ya sea que hablemos de la Biblia o del Libro de los Mandamientos.

Por eso vamos a presentar a Jesús ante la iglesia.

¿Está permitido amar u odiar a las personas gay? ¿Debemos apoyar o destruir el amor entre personas del mismo sexo? (Lucas 6:9)

Diciembre 15 - Betsabé     escrito por Chris Glaser

Entonces David envió a unos para que la trajeran [a Betsabé] y cuando llegó se acostó con ella. 2 Samuel 11:4

¡Este es un verso muy interesante que podemos meditar durante el Adviento!

El muy admirado Rey David tenía su propia joven practicante en la Casa Blanca. La única diferencia es que Betsabé estaba casada y David había matado a su esposo Urías. El acusador de David era Natán, quien hizo que David se arrepintiera y dijera que lo sentía mucho.

¿Pero dónde queda Betsabé en todo esto? La genealogía de Mateo no la llama por su nombre, sino que se refiere a ella como "la esposa de Urías." Al igual que con muchas de las mujeres que aparecen en la Biblia y a través de la historia, ella fue utilizada por los hombres y eso sirvió para identificarla. Los misóginos dirían que "ella se lo buscó," al haberse bañado en un lugar donde el rey pudo verla. "Ambos eran adultos y estaban de acuerdo," podrían pensar otros, como si se le pudiera decir no a un rey. En ese entonces no se conocían los límites entre profesionales. ¡Dense cuenta que tan bíblica se ha convertido la Casa Blanca! ¡Tantos púlpitos que hay! ¡Oh, claro, regresemos a esos valores de familia tradicionales!

(Podemos pensar en la semejanza que tiene ésta historia con la de María. ¿Podría haberle dicho "no" a Dios? ¿Acaso no es éste un modelo problemático? Por eso no sería correcto tomar ésta historia literalmente, pues no trata sobre las relaciones, sino sobre cómo perciben los Cristianos a Jesús - como el hijo de Dios.)

La Biblia nos cuenta muy poco sobre Betsabé, limitándose a decirnos que ella era "muy bella" y que tuvo el valor suficiente para llamar la atención de David diciéndole "estoy embarazada." Ella también llevó el luto por su marido y ésta es una señal de fidelidad. Y al igual que muchas otras mujeres, ella tuvo que sufrir la recompensa del pecado de su esposo David perdiendo a su hijo.

Tal vez por eso Jesús condenó el divorcio y el adulterio. Tal vez por eso Jesús habló de las mujeres como personas y no como objetos. Tal vez por eso Jesús tenía muchas mujeres que lo seguían. Entre sus antepasados hubo historias de personas que trataban a las mujeres como si fuesen de su propiedad. Jesús comprobó que era hijo de Betsabé al mismo grado que era hijo de Dios.

Te damos gracias, Dios, por las mujeres que han ido antes que nosotros y que nunca han sido agradecidas por sus regalos a la fe que ahora consideramos tan sagrados.

Diciembre 16 - Los Pastores     escrito por Chris Glaser

Había en aquellos campos unos pastores que pasaban la noche en pleno campo cuidando sus rebaños por turnos. Lucas 2:8

Estoy seguro que ninguno de ustedes tuvo los mismos pensamientos pícaros que yo tuvo cuando los medios de comunicación mencionaron que la Madre Teresa también limpiaba los baños de su residencia. "Me gustaría recibir la misma atención de los medios de comunicación cuando yo lavo el inodoro," pensé.

Recientemente una persona me llamó por teléfono para platicarme los problemas que tenía en la iglesia. Esta persona habló respetuosamente de un líder de la comunidad LGBT que platicó con él durante un evento, aunque el líder ansiaba ser asediado por los medios de comunicación. Quise responderle que "si los medios estaban ahí, entonces seguramente él los llamo," pues yo sabía que éste líder tenía una predilección por la prensa. "El detiene todo lo que está haciendo y se pone a escribir," me respondió comprensivamente la persona que hablaba conmigo por teléfono. Yo pensé con algo de envidia, "Cómo me gustaría detener todo lo que estoy haciendo para ponerme a escribir. Sólo puedo escribir cuando tengo un poco de tiempo libre.

El noventa y nueve porciento de todo lo que hacemos nunca aparecerá en los periódicos, ni tampoco será registrado. Es muy posible que las demás personas lo den por hecho, al igual que todos ignoraron la parábola de Jesús sobre las 99 ovejas mientras los pastores buscaban a la oveja perdida.

Ahora pienso que ese 99 porciento conforma nuestra disciplina espiritual. No requerimos de una disciplina espiritual creada por un gurú. Si consideramos el hacerle de comer a nuestros amantes o visitantes, el limpiar la casa para la familia o para los huéspedes, el ganarse la vida trabajando en un trabajo imperfecto - si consideramos todas éstas cosas como una oportunidad espiritual para dejar de pensar en nosotros mismos con tanta grandeza y si comenzamos a considerarlas como un servicio para nuestros semejantes y para nuestra comunidad, entonces éstos ejercicios espirituales nos acercarán más a Dios.

A veces las personas me recomiendan que me mude a una comunidad monástica donde yo pueda alejarme para estar solo. Pero en realidad estoy solo la mayor parte del tiempo, pues trabajo desde mi casa. Creo que vivo una vida más monástica que la mayoría de los monjes. Mis "retiros" consisten en juntarme con mis compañeros de trabajo y fungir como líder del retiro. Muchos de ustedes han tenido experiencias similares cuando se sienten "solos" en su lugar de trabajo o en su iglesia. Estos sentimientos de soledad también forman parte de nuestra disciplina espiritual.

En nuestras vidas de "pastores," entonces, tenemos una oportunidad mística de escuchar a los mensajeros de Dios proclamar la gloria y la paz, para percibir y valorar al santo que nació entre nosotros.

Jesús lavó los pies de sus discípulos antes de que existiesen medios de comunicación para divulgar esa historia por todo el mundo. Pero Jesús sabía que inclusive los actos más humildes repercuten a través de la historia.

Volvamos a nuestras tareas diarias, glorificando y alabando a Dios por todo lo que hemos escuchado y visto.

Diciembre 17 - Los Reyes Magos     escrito por Chris Glaser

Jesús nació en Belén, un pueblo de Judea, en tiempo del rey Herodes. Por entonces unos sabios [magos] de oriente se presentaron en Jerusalén, preguntando: "¿Dónde está el rey de todos los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo." Mateo 2:1-2

Por alguna razón no asocié la palabra "magos" con "magia" hasta que vi un documental en la televisión que se refería a la magia en el contexto de los aquello que los antiguos griegos llamaban un "extranjero que tenía prácticas religiosas extrañas." En el mismo programa, uno de los expertos describió a la magia como un "optimismo ritualizado."

Eso me gustó. Creo que nuestra celebración del nacimiento de Jesús es una forma de optimismo ritualizado. Muchas de las historias sobre el nacimiento de Jesús en realidad son historias que hablan de cómo debería haber reaccionado el mundo ante esa noticia. María y José deberían haber sabido de la importancia de su hijo mucho antes de su concepción, aún si no contaban con el beneficio del matrimonio. Herodes debió haber temblado en sus trono real. Las personas comunes y corrientes deberían haber visto visiones de ángeles. Los hechiceros deberían haber reconocido la magia de ésta criatura.

Sin embargo, yo creo que la historia más verdadera en relación con el nacimiento de Jesús era la pobreza, la obscuridad y la destitución en la que nació, pues no había lugar para sus padres en la posada y por ello tuvo que nacer en el pesebre dentro del establo.

Es verdad que dentro de nuestro propio nacimiento, cuando nos declaramos lesbianas, gays, bisexuales o transexuales, algunos de nosotros vimos estrellas. En algunos casos, nuestros padres apreciaron nuestra singularidad. Nuestros derechos emergentes asustaron aquellos que basan su poder político sobre nuestra opresión. Las personas ordinarias y extraordinarias han visto visiones de nuestro valor y han sido testigos de nuestra magia.

Pero más universal es la pobreza, la obscuridad y la destitución que enfrentamos al salir del clóset, al arriesgarnos a ser olvidados e ignorados y al sufrir el exilio de nuestros hogares. En realidad no queda mucho espacio para la natividad del Espíritu.

Y aún así hay magia en cada natividad del Espíritu. No nos referimos a la magia en el sentido de la manipulación de Dios, sino a la magia en el sentido del trabajo de Dios dentro de nosotros - el "optimismo ritualizado" de Dios para que todas las cosas funcionen bien para aquellos a los que aman y confían en Dios.

Jesús fue acusado de ser mago, de sacar los demonios de una persona que era muda y no podía ver con el poder de Belcebú (Mateo 12:22-32). Jesús nos advirtió sobre el pecado de errar en la identificación del Espíritu Santo. Aún hoy en día, nuestros oponentes cometen ese pecado, diciendo que nuestra pérdida del silencio y nuestra habilidad para ver se deriva de Satanás, más no de Jesús.

Pequeño Jesús, abrimos nuestros cofres del tesoro y te ofrecemos a nosotros mismos, nuestro amor y nuestros hogares.


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