EL LATIDO DEL CORAZON DE DIOS
Contenido de la Sección 2: EL NUMERO MAS IMPORTANTE EN EL VOCABULARIO DE DIOS ES UNO
Durante varios años viví literalmente en el cielo en un edificio de departamentos. Ahora vivo en una casa con un jardín y varios árboles maduros. Estos árboles están llenos de pájaros. A menudo los observo durante el día con fascinación. ¡Los gorriones son hermosos! Parecen estar por todos lados.
Jesús dijo "¿Cuánto valen dos pajaritos? Algunos centavos, ¿no es cierto? Y, sin embargo, no cae a tierra ni uno solo si no lo permite el Padre. Entonces no teman, pues hasta los cabellos de sus cabezas están contados: con todo, ustedes valen más que los pajaritos." (Mateo 10: 29-31)
Dios se fija hasta en los pájaros más pequeños. Cada uno de éstos pequeños pájaros tiene valor para el Padre amoroso y tierno.
Dios se fija hasta en los cabellos de nuestros cuerpos. Su Presencia tierna y amorosa hace que hasta las alondras encuentren un nido para sus polluelos en los altares del Santísimo (Salmo 84: 3).
Desde luego que hay personas que debaten la cantidad de personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales que existen. Algunos sostienen que son uno de cada diez personas. Otros insisten que son uno de cada cien. ¡Solo Dios sabe cuántos! Pero la palabra uno es el número más importante en el vocabulario de Dios. Ya sea que la respuesta sea uno de cada diez, uno de cada cien, uno de cada millón o inclusive uno de cada billón, cada uno es importante. Aunque solamente existiera una persona, eso sería suficiente para que Jesucristo diera gustoso su vida en la cruz. El Amoroso ve, ama y conoce el nombre de cada persona “en el closet” en todas las partes del mundo, de cada gorrión y de cada cabello en nuestra cabeza. Todas las personas son preciadas para Dios.
2.2 Conocido en el vientre de nuestra madre
Los salmos Judíos son un recurso espiritual muy rico. Muchos de los salmos los escribió una persona llamada David. David era conocido como un hombre “con el corazón de Dios.”
Aún así, David era un individuo pintoresco. Trataba mal a las mujeres y las utilizaba para su beneficio político. Sus indiscreciones sexuales pudieron haberle causado la pena de muerte según las antiguas leyes Judías. David utilizó su poder y su puesto para protegerse al causar deliberadamente la muerte de uno de sus soldados más leales. La Biblia no nos dice si David amaba a la mujer con la que vivió en adulterio. Antes de involucrarse con ella, la Biblia nos dice que David tenía un amigo especial de su mismo sexo llamado Jonathan. David y Jonathan se amaban profundamente. David dijo haber amado a Jonathan más que a cualquier mujer. Nunca sabremos si David era bisexual y si Jonathan era gay. ¡Pudieron haber sido dos hombres heterosexuales! En realidad no importa.
Lo que importa es que David sabía como arrepentirse y confesar sus indiscreciones personales al Todopoderoso. El conocía el latido del corazón de Dios. Amaba a Dios y vivía su vida con pasión. David escribió muchas reflexiones y oraciones que fueron registradas en los Salmos. El Salmo 139 es una experiencia espiritual de lectura que sigue siendo muy querida por todas las orientaciones conforme pasa el tiempo.
En este Salmo, David nos dice que Dios sabe cuando nos sentamos y cuando nos ponemos de pie. ¡Dios conoce nuestros pensamientos y nuestras palabras antes que nosotros! Dios está con nosotros donde quiera que nos encontremos. Nunca podemos separarnos de su Presencia. Dios nos conoce desde que estamos en el vientre de nuestras madres y escribe nuestras vidas aún antes de haber existido.
Este maravilloso Creador Dios conoce nuestra orientación sexual antes de nuestra concepción y nuestro nacimiento. Dios conoce nuestras esperanzas y nuestros miedos. Conoce nuestros secretos. Nunca nos podemos esconder de Dios. Dios nos creó, nos ama y conoce nuestros nombres aún antes de nacer. Es sorprendente, pero es cierto. No hay personas insignificantes para el Santísimo. La palabra uno es importante en el vocabulario de Dios.
2.3 Los perdidos le importan a Dios
Un bien amado doctor llamado Lucas registró detenidamente los eventos de la vida de Jesús y de los primeros días de la iglesia Cristiana. Hay dos libros en la Biblia llamados “Lucas” y “Hechos de los Apóstoles.” Leer éstos libros uno tras otro es una maravillosa experiencia espiritual. El Evangelio de Lucas fue escrito desde la perspectiva de un médico en el antiguo Este Medio. Jesús es descrito como alguien que toca, cura y pasa el tiempo con personas enfermas y marginadas. El libro de Hechos de los Apóstoles es una historia de aventuras sobre la manera en la que Dios sacó a los aterrados discípulos de sus closets y comenzó con el evangelismo global Cristiano y las misiones.
Cada palabra en el capítulo 15 del evangelio de Lucas emana el amor y la compasión de Dios. Estas tres parábolas (imágenes de palabras) contienen el corazón del evangelio. Dios trabaja en el negocio de la búsqueda y el rescate. Dios se ocupa y se preocupa de todas las personas para que recuperen su patrimonio espiritual y regresen a la casa de Dios. Los perdidos le importan a Dios. El latido del corazón de Dios para las personas es de compasión. Dios es un misionero.
¡Estas tres parábolas son historias de los perdidos y los encontrados! Los ángeles en el cielo gozan con una alegría exuberante cada vez que se encuentra un buscador. El capítulo comienza describiendo a varios tipos de “pecadores” que van a escuchar a Jesús. Los líderes religiosos de ese día se quejaban. Jesús era conocido como “el amigo de los pecadores.” La palabra “pecado” se utiliza con tanta frecuencia en los evangelios que sencillamente significa no dar en el blanco. Jesús vino a la tierra por aquellas personas que habían cometido errores, que tenían arrepentimientos en sus vidas, que no habían dado en el blanco, así como aquellos contra los que las personas habían pecado.
La primera parábola es de un pastor que se percató de que faltaba una oveja. Preocupado por su seguridad, el pastor busca a la oveja hasta que la encuentra. Cargando a la oveja sobre sus hombros, el pastor le avisa a gritos a la vecindad para que se alegren. ¡Ha aparecido la oveja perdida! ¡Hay más alegría en el cielo cuando se arrepiente un pecador que cuando noventa y nueve personas no han pecado!
Luego leemos sobre una mujer que busca y encuentra una moneda extraviada. Cuando encuentra la moneda, la mujer le llama a sus amigos y vecinos y les pide que celebren con ella. ¡Encontré lo que había perdido! Sabemos que los ángeles se alegran cuando un pecador se arrepiente.
La tercera historia de Lucas 15 es la del famoso hijo pródigo. Todos conocemos la historia. Un niño que crece y le rompe el corazón a sus padres debido a la elección de su estilo de vida. El hijo se va de su casa y se enfrenta a circunstancias muy difíciles. En vez de morir, decide regresar a su casa. ¡Sus padres lo ven regresar y corren a encontrarse con él! Los felices padres deciden hacerle una fiesta alegre y espontánea a su hijo. ¡Sólo lo mejor para el hijo que ha vuelto! Pero hay más de ésta historia. A menudo pensamos que la parábola sólo trata del hijo que regresa. Pero también trata del Padre amoroso y tierno que se regocija con sus hijos.
Jesús utilizó las parábolas como instrumentos de enseñanza. Contó historia tras historia para que las personas entendieran lo maravilloso que es Dios. ¡En éstas historias nos vemos nosotros mismos! Dios se regocija cuando nos encuentra. El Bien Amado busca oficiosamente a cada uno y el cielo se regocija cuando construimos nuestra relación con Dios. Jesús es el Buen Pastor que busca a los perdidos. Todos somos muy importantes para Dios. Jesús hubiera venido gustoso aunque solamente hubiera un buscador. Dios es el Buscador. Nosotros somos los buscadores. Las Buenas Nuevas son para todos. Las Buena Nueva es que Dios ha venido en persona para sanar las heridas del planeta por medio de Jesús de Nazaret.
¡Podemos reclamar nuestra herencia y patrimonio espiritual con bellos nombres para Dios! La parábola del hijo pródigo es muy típica de las enseñanzas de Jesús sobre Dios. Nuestro llamado común con el hijo pródigo es formar parte de la historia de amor del latido del corazón de Dios. Hemos sido bendecidos con nombres íntimos, tiernos y bellos para Dios que nos llevan a relaciones de transformación con nuestro Padre angelical. Jesús era políticamente incorrecto aún en las oraciones de su niñez. Llamaba a Dios “Papito (Abba)” y “Papá.” Se tiene registrado que Cristo utilizó estos tiernos nombres más de 200 veces en los Evangelios. Dios es un Padre amoroso, ya sea que le llamemos “Padre/Madre, Papito/Mamita, Abba/Amma.”
En muchas partes del mundo, los padres han sido abusivos con sus hijos. A algunos de nosotros nos duele utilizar cualquier nombre paternal para hacer referencia a Dios. Le sugerimos utilizar otros nombres tiernos para Dios en sus oraciones y sus conversaciones, tales como “Amadísimo”, “Tiernísimo”, “Afectuosísimo”, etc. Sus vidas se transformarán en la oración y nunca serán los mismos una vez que los abrace el Amadísimo. Pida a Dios su propio nombre sagrado. Dios atenderá sus peticiones. Nuestro “queridísimo Papito”, como Cristo llamó a Dios en su hora de necesidad en Getsemaní (Marcos 14:36), quiere acogernos en sus brazos. Dios es el padre compasivo descrito en Lucas 15 cuando el hijo perdido regresa a casa. Jesús entendió que su amado padre celestial nunca lo abandonaría en su hora de profunda necesidad y traición.
2.5 Todas las oraciones le importan a Dios
"Tú, cuando reces, entra en tu recámara, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus secretos, y tu Padre, que ve los secretos, te premiará. Al orar no multipliquen las palabras... antes de que pidan, el Padre sabe lo que necesitan." (Mateo 6: 6-8).
Aunque solamente existiera una sola persona GLBTH en el mundo, nuestro compasivo Creador celestial escucharía los lamentos de nuestro corazón. Dios escucha nuestras plegarias, sabe dónde estamos y se preocupa por nosotros. Dios se regocija con nuestras oraciones y quiere conversar con nosotros. ¡Dios es tan compasivo que conoce nuestras necesidades aún antes de que nosotros se las digamos! Dios sabe si “permanecemos en el closet” o si “ya salimos.” Dios sabe cuando nos sentamos y cuando nos ponemos de pie. ¡Dios nos ha buscado y nos ha conocido desde antes de nuestra concepción y nacimiento en el vientre de nuestras madres!
Aunque solamente existiera una sola persona GLBTH en el mundo, nuestro compasivo Creador celestial escucharía los lamentos de nuestro corazón. Dios escucha nuestras plegarias, sabe dónde estamos y se preocupa por nosotros. Dios se regocija con nuestras oraciones y quiere conversar con nosotros. ¡Dios es tan compasivo que conoce nuestras necesidades aún antes de que nosotros se las digamos! Dios sabe si “permanecemos en el closet” o si “ya salimos.” Dios sabe cuando nos sentamos y cuando nos ponemos de pie. ¡Dios nos ha buscado y nos ha conocido desde antes de nuestra concepción y nacimiento en el vientre de nuestras madres! El Bien Amado se preocupa por nosotros y nos acerca a la oración. A veces tenemos sentimientos que son demasiado profundos para ser expresados con palabras. Es importante saber que Dios nos ama. Dios bendice nuestras vidas por medio de la oración. Nos invita a que le platiquemos los anhelos más privados y profundos de nuestras almas. Dios sabe lo que cada uno de nosotros necesitamos y se regocija en responder a nuestras plegarias con amor. Dios se interesa por cada uno de nosotros.
Sólo Dios es perfecto. Sólo Cristo es libre de “pecados”. La Biblia nos dice que Cristo murió por los pecados del mundo. Inclusive algunas iglesias Cristianas bien intencionadas “pecan”. Algunas de estas iglesias han pecado profundamente contra muchas personas GLBTH. La homosexualidad no es más “pecado” que la heterosexualidad. ¡El pecado nos garantiza una “indigestión espiritual”! No nos proporciona nutrimiento o alimentos para satisfacer nuestra alma.
Jesús era el único sin pecado. Vino a la tierra por los pecados de todas las orientaciones sexuales. La cruz es nuestro denominador común. Todos requerimos la limpieza y restauración espiritual de Cristo. Jesús es bondadoso. Todo lo que necesitamos es un corazón apologético.
Lo cierto es que todos tenemos un problema de pecado. El versículo Romanos 3:23 dice "Pues todos pecaron y a todos les falta la gloria de Dios." El pecado es un grave problema. La Biblia utiliza distintas palabras para hacer referencia al pecado en los antiguos idiomas Hebreo y Griego. Muchas de éstas palabras ya no se utilizan hoy en día, pues resultan ser complicadas o desconocidas. Algunos ejemplos son “ofensas, transgresiones, incidencias y deudas.” Cada una tiene un significado especial y un énfasis proveniente del idioma original. La palabra Griega más comúnmente utilizada por Cristo para hacer referencia al pecado era muy descriptiva. Significaba “no dar en el blanco.”
Existe un problema serio en relación con el pecado. Podemos evitar o negar al pecado como parte de nuestra humanidad. Pero el pecado es una realidad en nuestras vidas. El pecado existe conjuntamente con la creación, situación que complica la vida. La realidad es que todo humano ha pecado y ha quedado corto de la gloria de Dios. Hay algo mal en cada persona. El pecado. El Reverendo Eugene Peterson escribe en su libro Answering God (Respondiendo a Dios): "No es el pecado lo que está mal con nuestras mentes, sino el desorden catastrófico en el cual nos encontramos en contra de Dios. Esta es la condición humana."
El pecado es más que una preocupación religiosa. Cada crimen social, injusticia, robo, crueldad, inhumanidad, abandono de los pobres, con tierra, países y vecinos es pecado (Exodo 20:12-17; Job 31; Isaías 1:12-20; Amós 1:3-2:16). El pecado es socio-religioso y corporal.
El pecado tiene un origen y una responsabilidad individual. El primer libro de la Biblia origina el pecado en el mal uso deliberado de las libertadas concedidas por Dios. Los profetas Judíos de antaño insistían en el responsabilidad individual de la purificación, la renovación y la reformación. Exigían que su nación cambiara aquellas actitudes que desagradaban al Santísimo.
El pecado es complicado. Es el fracaso al tratar de ser lo que Dios quiere que seamos y lo que Dios desea que hagamos. El libro Addiction and Grace (Adicción y Gracia) del Dr. Gerry May nos ofrece una maravillosa reflexión del pecado. El Dr. May es un psiquiatra y un líder de oración contemplativo que escribe sobre el pecado. El pecado es todo aquello que nos bloquea del amor de Dios, el amor de nuestros vecinos y el amor de nosotros mismos.
Los Salmos contienen vocablos que hacen referencia a nuestra separación de Dios: rebelde, vagabundo, desaforado, malhechor, culpable, mentiroso, malvado y otros más. El pecado empaña nuestra conexión con Dios. El diccionario Websters define al pecado como el quebranto de la ley religiosa o de los principios morales. Esta descripción habla del pecado desde un punto de vista religioso y social. Dios nos describe el pecado en el más amplio sentido. Dios es justo, sagrado y absolutamente bueno. El pecado es el opuesto de la bondad, el amor y la intención de Dios.
La solución al pecado en pocas palabras consiste en ofrecer nuestros corazones averiados y apologéticos a Dios para su purificación. Nuestra necesidad común es ir con Dios para obtener su amor y su misericordia. La Biblia nos asegura el perdón (Salmo 103:8-14; Isaías 1:18; 55:6,7). Los Salmos nos ofrecen una gran cantidad de oraciones de arrepentimiento, purificación y renovación hacia un Dios piadoso (Salmos 6, 32, 38, 51, 102, 130 y 143). ¡La restauración es parte de los Cuidados para el Alma!
¡La confesión es buena para nuestras almas! Dios promete olvidar nuestros pecados. El Salmo 51 es un buen lugar para comenzar. Dios promete borrar nuestros pecados y limpiar nuestras almas. Dios restablecerá nuestra alegría. La confesión no es otra cosa más que admitir ante Dios nuestros malos actos en palabra, pensamiento y acción, pidiéndole que nos ayude.
2.7 Jesús es amigo de los pecadores
Jesucristo es nuestra solución ante los pecados. Jesús es amigo de los pecadores. El nos enseña un ofrecimiento amable de perdón y renovación. Cristo nos muestra varios ejemplos de compasión y reconocimiento social a personas imperfectas. Jesús estaba en el negocio de invitar a las personas a arrepentirse, restaurando la esperanza y la dignidad (Mateo 9; 1-13; 11:19; Lucas 15; 19: 1-10).
Jesucristo nos dice que el pecado se originó en el corazón y la voluntad humana (Mateo 6:22-23; 7:17-19; 18:7; Marcos 7: 20-23; Lucas 13:34). La gran diferencia entre Jesús y la antigua ley Judía es que la ley evaluaba los actos externos. Jesús nos llama la atención por nuestras actitudes internas de ira, desdén, lujuria, corazones duros y engaños. Cristo nos desafía en los pecados del abandono, el bien que no se hizo, los talentos desperdiciados, el sacerdote que ignora a los heridos y el amor nunca demostrado. Jesús condena a los pecados contrarios al amor – la antifraternización, la hostilidad, el egoísmo, la insensibilidad, la auto-rectitud y la ceguera espiritual. Los pecados contrarios a la verdad incluyen la hipocresía, la devoción ostentosa, el pecado en contra del amor de Dios que no confía en la bondad de Dios, no reverencia al nombre de Dios y no ama por completo a Dios.
El pecado nos aísla y nos separa de Dios. También nos lleva a la muerte. Estamos imposibilitados para reformarnos a nosotros mismos dada nuestra desesperada condición universal. La solución al pecado es Jesucristo. El murió para conquistar al pecado y vencer a la muerte para siempre. Es nuestra creencia en Cristo, junto con la ayuda del Espíritu Santo, la que nos transforma hacia una nueva vida.
Tenemos la invitación de ser amigos de Jesucristo. Con frecuencia pensamos que Jesús es el regalo de Dios al hombre. La verdad es que el hombre es el regalo de Dios a Jesús. Debemos amar a Jesús. ¡Es maravilloso estar con él! Cristo nos invita a todos a estar en la Habitación Superior de su corazón.
Todos los buscadores son bienvenidos. Cristo nos invita a permanecer en una conversación espiritual prolongada, gracias a nuestra herencia espiritual y nuestro patrimonio. Arriésguese con Dios y sea su querido amigo. ¡Cristo nos ofrece amor afectuoso, bienestar, su constante Presencia, el regalo del Espíritu Santo y muchas cosas más! Cristo desea bendecirnos con paz y felicidad. Quiere que seamos los mejores amigos.
En los capítulos 13-16 del Evangelio de Juan podemos encontrar una maravillosa experiencia narrada desde la Habitación Superior. Observe cómo el amado discípulo Juan se recarga sobre la maravillosa presencia de Jesús. Cristo no se avergüenza de recibir una afección por parte de un querido amigo de su mismo sexo. Nosotros también podemos recargarnos en Cristo y permanecer con él. Nunca nos rechazará.
A algunas personas les han contado terribles mentiras sobre cómo Cristo odiaba a los homosexuales. Un joven cuenta la siguiente historia. El joven creció dentro de la iglesia Protestante fundamentalista. Su ministro predicaba “una parábola sobre lo mucho que Jesús odiaba a los homosexuales.” Durante su adolescencia y su juventud, el joven creyó esta horrible mentira. Años después descubrió que su ministro había inventado esa horrible mentira desde el púlpito. Jesús nunca odió a las personas GLBTH. Nunca negó a nadie. Ese ministro homofóbico inventó la parábola e insertó su prejuicio y pensamiento personal en sus sermones. Ese joven ahora canta en una alegre iglesia Cristiana en compañía de muchas personas gay y lesbianas. El invita a sus amigos a la iglesia. Ha aprendido la más grande verdad del mundo. Jesús es su amigo. Jesús lo ama. Como hombre gay, el también fue hecho en la imagen de Dios y bendecido en el nombre de Jesucristo. El sabe que es Cristiano.
Un querido amigo me entregó un escrito titulado “Huellas en nuestros corazones.” El escrito dice algo así: “Algunas personas llegan a nuestras vidas y se van rápidamente, otras se quedan por más tiempo y dejan huellas en nuestros corazones que nos cambian para siempre.”
Queridos lectores, Cristo llega y se queda para siempre. Nada puede separarnos del amor de Cristo (Romanos 8). Jesucristo se regocija al hacer su hogar en nuestros corazones y se queda para siempre. El acepta nuestra orientación sexual sin hacer ningún comentario. Jesús no es homofóbico. Cristo apreció las amistades del mismo sexo y disfrutó su contacto y compañía. Lea la historia de amor descrita en el Evangelio de Juan a través de los ojos y el latido del corazón de éste amado discípulo. Cristo permanece en nuestros corazones por siempre.
2.8 Reescribiendo del Poema de las Huellas
En mi refrigerador tengo una copia del famoso y anónimo “Poema de las Huellas.” Este querido poema ha ayudado a muchas personas en todo el mundo. Mi copia dice así:
Una noche, un hombre tuvo un sueño.
Soñó que caminaba en la playa acompañado del SEÑOR.
En el cielo, el hombre podía ver escenas de su vida.
Entre cada escena, notó que había dos juegos de pisadas en la arena. Un juego le pertenecía a él y el otro al SEÑOR.
Cuando la última escena de su vida pasó ante sus ojos, el volteó a ver las huellas en la arena. Se dio cuenta que en ciertos tramos solamente había un juego de huellas.
También se dio cuenta de que eso sucedía durante los momentos más tristes y deprimentes de su vida.
Esto le molestó tanto que le preguntó al Señor acerca de ello.
“SEÑOR, tu dijiste que si yo me decidía a seguirte, tu caminarías conmigo todo el camino.
Pero me he dado cuenta que durante los momentos más difíciles de mi vida, solo hay un juego de huellas.
No entiendo porqué me abandonaste cuando yo te necesitaba más.”
El SEÑOR le respondió: “”Mi precioso hijo, yo te amo y nunca te dejaría. Durante tus momentos de pruebas y sufrimientos, cuando solamente hay un juego de huellas, es cuando yo te llevaba cargado.” Autor desconocido.
A muchas personas les gusta volver a escribir las oraciones y los poemas utilizando nuestro lenguaje y nuestras experiencias de vida. Esto nos ayuda espiritualmente. Cualquier lector puede escribir su propia versión del Poema de las Huellas.
A continuación presentamos una versión escrita para personas GLBTH:
Una noche una persona que “permanecía dentro del closet” tuvo un sueño. Esta persona sonó que caminaba en la playa con Dios. Algunas escenas de su vida pasaban ante sus ojos a medida que luchaba con quién era y con el mundo en el que vivía. Había dos juegos de pisadas en la arena por cada recuerdo. Un juego era suyo. El otro era de Dios.
Cuando la última escena pasó ante sus ojos, la persona volteó a ver las huellas en la arena. Se percató de que en varios tramos del camino solo se podía ver un juego de huellas en la arena. Esto sucedía en los momentos más confusos de su vida, llenos de miedo y dudas. A veces ocurría cuando los miembros de su familia y de su iglesia local lo habían hecho a un lado. Estos eran momentos de mucha soledad y Dios parecía quedarse callado.
Esto le molestó tanto que le tuvo el atrevimiento de preguntarle a Dios: “SEÑOR, tu dijiste que si yo me decidía a seguirte, tu caminarías conmigo todo el camino. Pero me he dado cuenta que durante los momentos más difíciles y menos comprendidos de mi vida, solo hay un juego de huellas. ¿Por qué me abandonaste cuando yo te necesitaba más?”
El Tiernísimo le respondió: "Mi precioso y amado hijo, yo te amo y te hice hermoso. Aún cuando tu madre y tu padre te abandonaron y la iglesia no te entiende ni te acepta, yo nunca te dejaré ni te abandonaré. Sé fuerte y confía que mi gracia será suficiente para ti. En tus momentos de duda y sufrimiento, cuando sólo hay un juego de huellas, es cuando yo te cargué en mis brazos, junto al amor del latido de mi corazón.”
2.9 Confesión como Cuidados para el Alma: El Pecado
Cristo vino a la tierra no sólo por el pecado individual, sino por los pecados del mundo (Juan 3). La raíz de la palabra confesión significa luz. Cuando nos confesamos, alumbramos nuestra situación. La confesión puede ser admitir el pecado y promulgar grandes declaraciones de fe. Esta sección se ocupa de los Cuidados para el Alma en la confesión del pecado. ¿Por qué hablar tanto sobre el pecado? Con frecuencia, el pecado se niega, se embellece y se encubre. ¡En verdad nos trae indigestión espiritual, náuseas y desórdenes en el alma! ¡Debemos ser perdonados para poder continuar con nuestras vidas!
La confesión es una disciplina espiritual para todos. Existen dos tipos de confesiones en la Biblia. Una es cuando los individuos y las comunidades confiesan ante Dios que han pecado y que son culpables. A veces esto implica la confesión de un pecado en particular (Levítico 5:5; 1 Juan 1:9). El Salmo 119:126 menciona que aquél que rompe la ley de Dios merece una pena, pues no ha cumplido con el estándar de santidad de Dios.
En el Viejo Testamento, también conocido como las Escrituras Hebreas, los sacerdotes y profetas confesaban los pecados de toda una nación. Se esperaba que la nación se confesara cuando se había rebelado contra la Ley de Dios. ¡Tal vez los sacerdotes y los ministros homofóbicos conservadores de las iglesias Cristianas deberían confesar los pecados de la homofobia, el maltrato a los gays y los crímenes de odio cometidos en el nombre de su religión en todas las naciones!
El segundo tipo de confesión se encuentra en los Salmos, frecuentemente combinada con la acción de gracias. Dios es Dios. Dios gobierna al mundo. Dios ha ayudado a la gente de Dios (Salmos 118: 2-4; 105: 1-6). La confesión pública, el acuerdo en la veneración o la canción (tal como en el Salmo 100:4) cercanos a las bendiciones del SEÑOR.
Una receta de oración de Cuidados para el Alma dice:
"Dios misericordioso, confieso que he pecado contra ti en pensamiento, palabra y acción, por lo que he hecho y lo que he dejado de hacer. No te he amado con todo mi corazón, no he amado a mis semejantes como a mi mismo. Pido tu perdón y me arrepiento humildemente.”
Dios se regocija cuando confesamos nuestros pecados. El pecado nos separa de nuestra relación de amor con el Santísimo. Aunque nuestros pecados sean de color escarlata, Dios puede hacernos más puros y limpios que la nieve recién caída.
Las cosas viejas han quedado atrás. En Cristo somos una nueva creación.
Existe una maravillosa oración que ha sido rezada por muchas personas alrededor del mundo en todas las circunstancias de la vida y que se conoce con el nombre de la amada Oración de Jesús. También se le conoce con el nombre de “la Oración del Corazón.” Esta oración ha sido bien querida por las personas a través de los siglos en diferentes culturas e idiomas. La oración es muy sencilla y se basa en las Escrituras.
Una persona que “no dio en el blanco” rezó: “¡Dios, ten piedad de mí, un pecador!” (Lucas 18:13). Otro escritor bíblico dijo “Reza sin parar " (1 Tesalonicenses 5:17). Había un sermón que se rezaba en la iglesia de antaño que decía: “no hay ningún nombre en el cielo... mediante el cual podemos salvarnos” (Hechos 4:10,12).
Podemos prepararnos para rezas esta maravillosa oración. Esto puede ser una bendición inesperada para algunos lectores. La idea básica de la oración es rezar constantemente con atención especial a Dios. La oración debe rezarse durante el día a medida que realizamos nuestras tareas cotidianas. La oración es una fórmula que se reza una y otra vez. Con el tiempo y la práctica, muchas personas encuentran un ritmo natural para sus oraciones con su respiración y con el latido de su corazón.
Esta repetición reverente tiene cuatro elementos básicos, según lo describe la Iglesia Ortodoxa:
La Oración de Jesús es: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, un pecador.”
Hay mucha alegría que podemos reclamar al decir el nombre de Jesucristo. Podemos encontrar otra experiencia de alegría Cristiana en un libro del Nuevo Testamento llamado “Filipenses.” Fue escrito por un hombre llamado Pablo. En éstos cuatro capítulos cortos, Pablo menciona el nombre de Jesucristo más de 50 veces en 200 versículos. El libro de Filipenses es una carta de alegría en medio de mucho sufrimiento. Señor Jesucristo. Cristo Jesús mi Señor. Cristo. Cristo mi Señor. El sólo decir el nombre de Jesucristo nos puede traer gran alegría y confianza ante todas las circunstancias de la vida.
Señor Jesucristo, Hijo de Dios. Intente decirlo una y otra vez. Muchas personas de fe humildes y muchos buscadores a través de los siglos se han enamorado de Jesucristo gracias a esta oración. Si algún lector desea cambiar parte de las palabras para hacerlas abarcar más, le recomendamos intentar “¡Maestro Jesucristo, Hijo de Dios!” Es una maravillosa oración que nos puede ayudar con la purificación espiritual y la transformación personal. Es nuestro patrimonio espiritual que debemos reclamar como Cristianos. Nadie nos puede quitar a Jesucristo.
Si la Oración de Jesús toca su espíritu, le recomendamos leer el libro The Way of a Pilgrim (El Camino de un Peregrino), traducido por Helen Bacovic (editado por Doubleday Image Books). El peregrino es un caminante anónimo del siglo diecinueve que vaga en la madre Rusia en busca de la respuesta a una apremiante pregunta: ¿Cómo reza uno constantemente? El comparte su peregrinaje con profunda alegría cuando en su búsqueda se encuentra con un tesoro inesperado: la “Oración de Jesús..” El Peregrino es “toda persona.” Otro libro muy útil es Thirsty for God. A Brief History of Christian Spirituality (Sediento de Dios. Una Breve Historia de la Espiritualidad Cristiana), escrito por Bradley P. Holt (editado por Augsburg Press: Minneapolis, 1993).
Jesús dice muchas cosas sobre sí mismo que sólo aparecen en el Evangelio del amado discípulo. En el evangelio de Juan leemos que Cristo es la luz del mundo. El es bebida y Alimento para el Alma. En Cristo, tenemos vida. ¡El es la resurrección! La muerte es conquistada y no es victoriosa sobre nosotros. Cristo es la puerta a Dios. El es la Verdad.
Jesús se describe a sí mismo como el buen pastor. Esta conversación la podemos encontrar en el libro de Juan, capítulo 10. Este capítulo ha sido considerado como el paralelo del Salmo 23 en el Nuevo Testamento. A continuación presentamos varias características del buen pastor desde la perspectiva de Jesús. A Cristo también se le llama Gran Pastor (Hebreos 13:20) y Pastor Supremo (1 Pedro 5:4).
El buen pastor recibe a sus ovejas (Juan 10: 3) y conoce a cada una por su nombre (Juan 10: 3, 14, 15, 27, 28). El verdadero pastor guía a sus ovejas (10:3,4) y les da vida y abundancia (10:10, 27, 28). El buen pastor entrega su vida por la vida de sus ovejas (10:11, 14) y sólo hay un rebaño (10:4, 16). El buen pastor es amado “por el Padre” (10:17).
Podemos tener una experiencia transformadora en nuestra formación espiritual si leemos a detalle los primeros dieciocho versículos de este capítulo. Es digno de nuestra reflexión considerar que Jesús es el buen pastor. Cristo nos conoce a cada uno por nuestro nombre y quiere guiarnos hacia la vida y alegría abundantes. El tierno pastor dio su vida por nosotros como ovejas GLBTH. Somos parte de un solo rebaño. Cristo es amado por su querido Padre celestial, al igual que nosotros.
"Todos estaban sorprendidos y se preguntaban unos a otros, '¿Qué es esto? ¡Con qué seguridad enseña esta nueva doctrina! Incluso le obedecen los espíritus malos.'" (Marcos 1:27)
Jesucristo es la sorprendente Buena Nueva. Si leemos los libros del Nuevo Testamento llamados Mateo, Marcos, Lucas y Juan nos daremos cuenta que las personas se sorprendían y se maravillaban ante el Asombroso. El relato del Evangelio de Marcos es un buen punto de inicio para aquellos que nunca antes hayan leído la Biblia. Es el relato más corto del Evangelio y está lleno de acción. Jesús es un hombre que no se detiene. Este Evangelio fue escrito desde una perspectiva especial para aquellos que no estaban familiarizados con las antiguas leyes religiosas Judías y ofrece ciertas explicaciones que no se encuentran en otros libros del Evangelio. El hilo dorado del discipulado teje la historia de Jesús.
En éste relato podemos ver una muestra del asombro de las personas (Marcos 1:27; 2:12; 5:20, 42; 6:2; 7:37; 11:18; 12:17). ¡Podemos tener una agradable experiencia de lectura en éstos asombrosos versículos! Nosotros estamos en esas historias. Nos encontramos dentro de las multitudes y de los individuos que se preguntan “¿Quién es él?” ¡Disfrute del asombro compartido a través de todos los tiempos! Saboree a detalle éstos versos de muestra y siéntase transformado.
¡Que Dios bendiga a cada lector con la paz mental y con el corazón de las asombrosas buenas nuevas!
El autor del presente material es "Surprised by Joy (Sorprendida por la Alegría)" (surprisedbyjoy@yahoo.com). "Surprised by Joy" es una ministro Cristiana ordenada que sirve al UFMCC y que descubrió que es maravilloso estar con Dios. Es la intención y la esperanza de todos los que trabajamos en soulfoodministry.org que todos nuestros visitantes experimenten la bondad de Dios y reciban alimento espiritual para su travesía.