El Evangelio de Jesucristo
Juan 17

Antes de cada etapa crucial, cada tentación y cada dura experiencia en la vida de Cristo, siempre lo vemos retirarse a un lugar tranquilo y solitario para orar. El hábito de Jesús de orar se menciona con frecuencia en los evangelios (Mt. 14:23; 26:36; Mc 1:35; Lc 5:15-16; 6:12; 9:28-29; Jn 17). Jesús rezó con grandeza, vivió con grandeza y murió con grandeza.

Aún cuando tenía doce años de edad, Jesús era políticamente incorrecto (Lc 2:49), pues insistía en llamar a Dios su Padre celestial. En ese entonces, la costumbre al rezar era llamar a Dios utilizando nombres más distantes. Jesús nos ha legado una maravillosa herencia en la oración, la cual debemos reclamar.

Dios es nuestro preciado, querido y adorado Padre celestial. Cristo utiliza este adorado nombre para hacer referencia a su Padre más de 240 veces. Nuestro querido Padre celestial nunca nos abandonará ni nos olvidará, aún en los Getsemanís de nuestras vidas. Tome en cuenta esta orientación espiritual para la sanación interna y el fortalecimiento. Dios es nuestro querido y amado Padre celestial. El latido del corazón de nuestras oraciones mantiene viva nuestra relación de amor.

Podemos apreciar el Evangelio de Jesucristo en cada parte de esta maravillosa oración. El pasaje completo es una oración que Jesús rezó antes de ser traicionado. En ese entonces, Cristo estaba a punto de ser arrestado, humillado, torturado y crucificado. Para disfrutar de una maravillosa experiencia durante la Cuaresma, le recomendamos leer el discurso del Cuarto Superior en los capítulos 13 a 16. Cristo participó en afectuosas conversaciones espirituales con sus queridos discípulos. Los estaba preparando para los acontecimientos futuros.

Primero, Jesús reza para sí mismo y define patentemente el Evangelio en los primeros cinco versos. "Pues ésta es la vida eterna: conocerte a ti, único Dios verdadero, y al que enviaste, Jesucristo" (17:3). Luego, con una gran compasión, pide la protección de Dios para sus discípulos fieles, humanos y bien intencionados (17:6-19).

Me parece muy significativo lo que reza Cristo: "No te pido que los saques del mundo, pero sí que los defiendas del Maligno. Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Hazlos santos según la verdad: tu palabra es la verdad. Así como tú me enviaste al mundo, así yo también los envío al mundo, y por ellos voy al sacrificio que me hace santo, para que ellos también sean verdaderamente santos. " (17:15-19)

Al final, Jesús reza para que todos los creyentes de las generaciones futuras conozcan su testimonio (17:20-25). En estos versos tenemos una mayor comprensión de lo que Cristo piensa sobre su iglesia compuesta de seres humanos falibles. Jesús reza por nuestra unidad, nuestra cariñosa solidaridad corporal, nuestra consagración y nuestra misión para que otros crean en Cristo. ¡Los buscadores gay, lesbianas, bisexuales, transexuales y heterosexuales necesitan esta unidad centrada en Cristo! Todos juntos conformamos la iglesia Cristiana. ¡Nunca más debemos dividirnos por tontos argumentos sobre los orígenes de la sexualidad humana! Todos formamos parte del Cuerpo de Cristo.

Esta es una oración misionera, por nuestro Salvador misionero, para que el mensaje del Evangelio de la vida eterna llegue a todos los confines del mundo.

¿Qué significa esto para nosotros? Consagrémonos. Sepamos que Cristo reza por nosotros. Los buscadores buscan al Salvador. ¿Rezaremos por ellos con el latido del corazón de Cristo?

"La historia pertenece a los intercesores."

El autor del presente material es "Surprised by Joy (Sorprendida por la Alegría)" (surprisedbyjoy@yahoo.com). "Surprised by Joy" es una ministro Cristiana ordenada que sirve al UFMCC y que descubrió que es maravilloso estar con Dios. Es la intención y la esperanza de todos los que trabajamos en soulfoodministry.org que todos nuestros visitantes experimenten la bondad de Dios y reciban alimento espiritual para su travesía.


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