Grandeza Espiritual
Marcos 10: 35-45
Una vez más nuestros amigos los discípulos nos proporcionan una muestra de la densidad espiritual. ¡Se parecen tanto a nosotros! Esta maravillosa escena ha ocurrido antes. Jesús acaba de predecir por tercera vez que sufrirá una terrible muerte. Acaba de decirle a su grupo de creyentes que será arrestado, traicionado, abandonado, torturado, escupido y entregado. ¡También les ha dicho que habrá una resurrección! ¿Y cuál es su respuesta? ¡Vemos una dramática imagen de fracaso espiritual!
¡Santiago y Juan estratégica y deliberadamente intentan quedar en la prominencia del reino de Cristo! Jesús platica con ellos: "¿Qué quieren que haga por ustedes?" Ellos le responden pidiéndole poder, privilegios y un lugar de honor. En Mateo 20, leemos que ellos le pidieron esto a Cristo mientras estaban arrodillados con su madre ante Cristo. Tal vez nosotros hemos pedido cosas similares en nuestras oraciones. ¿Quién no ha pedido por una promoción y/o una posición de honor en sus oraciones? ¡El fervor y la fe mezclados con la ambición egoísta es algo muy humano!
El diálogo continúa. Jesús les pregunta cariñosamente: "¿Tienen idea de lo que me están pidiendo? ¿Pueden ustedes beber de la copa que estoy a punto de tomar? ¿Pueden beber la copa de sufrimiento, humillación y sacrificio por otros?" Ambos son muy ingenuos en su respuesta. "Oh, ¡claro que podemos!" Jesús continúa explicando: "Claro. En verdad que ustedes beberán de esta copa y serán bautizados con el sufrimiento. Pero toda promoción viene directamente de nuestro Padre celestial." Toda promoción en el reino de Dios viene por medio del sufrimiento de un difícil discipulado.
¡Los demás discípulos estaban furiosos! ¿Cómo se atrevieron aquellos dos a pedir eso, cuando todos habían sido tan leales y tan fieles a Cristo? ¡Pero Santiago y Juan no son los únicos egocentristas! ¡Jesús tuvo que reunirlos a todos para poner un alto a sus disputas de poder y para pedirles que lo escucharan! ¡Yo les diré lo que es la grandeza espiritual! La verdadera grandeza está en el reino de Dios y se obtiene por medio del sufrimiento. La verdadera grandeza está en el sacrificio. La verdadera grandeza no está en la ambición y en la envidia. Si quieres ser grande, debes ser un humilde sirviente. La formación espiritual comienza con el servicio y el sacrificio hacia otros.
Cerramos este pensamiento con uno de los refranes más queridos sobre Cristo. Cristo vino a servir y a dar su vida por todos nosotros, no vino a ser servido. Jesús es un salvador misionero. La cruz fue necesaria. Jesús pagó el precio de todos los pecados del mundo. ¡Si seguimos a Jesús, la cruz es nuestra invitación a la transformación espiritual a través de un renacimiento espiritual! La cruz nos conduce a la vida, la alegría, la realización, la paz y el propósito de nuestras vidas. La cruz nos conduce lejos del egoísmo. Jesús nos llama a cada uno de nosotros hacia una grandeza espiritual a través de la cruz.
Que usted esté 'Sorprendido por la Alegría'.
El autor del presente material es "Surprised by Joy (Sorprendida por la Alegría)" (surprisedbyjoy@yahoo.com). "Surprised by Joy" es una ministro Cristiana ordenada que sirve al UFMCC y que descubrió que es maravilloso estar con Dios. Es la intención y la esperanza de todos los que trabajamos en soulfoodministry.org que todos nuestros visitantes experimenten la bondad de Dios y reciban alimento espiritual para su travesía.