Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Abril 2
Comenzando
Siempre voy a recordar la exuberancia de una señora que asisitió a un retiro. Era un retiro ofrecido específicamente para las minorias sexuales y sus amigos. El tema del retiro era "renunciar, reclamar y renovar." Para mí fue un privilegio y un reto conducir cinco sesiones espirituales durante ese fin de semana. Muchos se sentían aislados y condenados por sus experiencias religiosas en el pasado. Luchabamos para poder renunciar y reclamar nuestra renovación interna como hijos de Dios. Mucha de la gente que asisitió al retiro pensó que esta información era radical, ya que sólo habían experimentado la Biblia cómo un arma en su contra. Los únicos libros que utilizamos fueron los evangelios de Juan y el libro La Vida del Bien Amado, escrito por Henri Nouwen. Fué un fin de semana memorable y lleno de fortalecimiento espiritual ya que muchos se arriesgaron con Dios y reclamaron su benevolencia.
Esta mujer en particular ansiosamente fue a la biblioteca después del retiro para comprar su primera Biblia. Me topé con ella por casualidad en el estacionamiento. Nos abrazamos y conversamos acerca del fin de semana pasado. En la platica ella me hizo una pregunta, "¿cómo se empieza a leer una Bibila?". Ella era una brillante ejecutiva y una líder dinámica, sin embargo la Biblia le era extraña y desconocida. ¿Cómo empezamos a leer la Biblia?
Un proverbio antiguo chino sabiamente nos dice que un viaje de mil millas se inicia con un sólo paso. Nuestro viaje espirituál comienza cuando abrimos por primera vez este libro. Mantenga su mente abierta. Preguntese cuáles prejuicios o experiencias necesita desechar para que usted pueda gozar de una apertura espiritual ante estas palabras nuevas. Arriesgese con Dios y reclame un entendimiento, una palabra centrada o un pensamiento que lo fortalezca a lo largo del día. Aguarde su renovación interna. Encontrará nutrición espiritual dentro del evangelio para usted, para sus seres queridos e inclusiva para sus seres no queridos.
Oración: Dios mío, ayudanos a desechar de nuestras vidas todo aquello que sea espiritualmente negativo. Ayúdenos a reclamar la verdad y la fortaleza diaria y a obtener una renovación espiritual profunda mediante nuestra lectura. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias