Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Abril 9

La Tentación y las Palabras Sagradas

"Pero Jesús le respondió: 'El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.'" Mateo 4: 4

El pan de los hombres no es suficiente. Todos estamos hambrientos y necesitamos tener un significado y un propósito en nuestras vidas, así como un sentido de valor. Estamos hambrientos de Dios. Cristo se rehusó a utilizar su poder para beneficio propio. Prefirió experimentar el hambre, una de las experiencias más agudas de la humanidad. Prefirió identificarse con aquellos que están sufriendo. Se entregó completamente al servicio de Dios. "Por lo tanto, busquen primero el Reino y la Justicia de Dios, y se les darán también todas esas cosas" (Mateo 6: 33). El alimento no es la única preocupación en esta vida. Necesitamos alimento para el alma, de modo que podamos mantenernos cuando estemos física y espiritualmente hambrientos. Las palabras sagradas contenidas en las escrituras son una forma de alimento para el alma que duran para siempre.

Jesús citó el pasaje de Deuteronomio 8:3 a su tentador. Jesús está exhausto, muerto de hambre y vulnerable al mal. Sin embargo internamente se logra sostener con una palabra de las Escrituras. Su Biblia era el Antiguo Testamento. Desde niño, Jesús se había comprometido a memorizar una gran parte de la Biblia. En tiempos de necesidad, tenía alimento espiritual para sostenerle. Llevaba las Escrituras en el corazón. Jesús no cargaba consigo una copia de la Biblia. La tenía grabada en su corazón.

Las palabras Sagradas nos alimentan durante los tiempos difíciles. Nosotros también debemos de llevarlas en nuestros corazones. Sería muy sabio si nos aprendiéramos de memoria éstas palabras para utilizarlas en tiempos difíciles. Tal vez usted nunca ha memorizado las Escrituras. Esta disciplina espiritual ha alentado a las personas durante el peligro y la tranquilidad, durante la salud y la enfermedad, desde el nacimiento hasta la muerte.

Se sabe que Jesús dijo: "Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed(Juan 6: 35)." Aquel que era hambriento ahora es pan para el mundo.

Oración: Dios mío, ayúdanos a llevar palabras de aliento en nuestros corazones para los tiempos difíciles. Amén.

Abril 8 Abril 10

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