Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Agosto 10
Aflicción y consternación
Un día, estando Jesús en Galilea con los apóstoles, les dijo: "El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres y le matarán, pero resucitará al tercer día". Ellos se pusieron muy tristes. Mateo 17:22-23
Escribí esta reflexión hace unos meses durante la Cuaresma. La Cuaresma es un tiempo especialmente significativo para los Cristianos de todo el mundo. Es un tiempo en que reflexionamos sobre la vida de Cristo mientras él se acerca a la cruz. No puede existir la alegría de la Pascua sin el horror y la tragedia del Viernes Santo. No puede haber resurrección sin el Getsemaní.
Los discípulos están horrorizados al escuchar a Jesús hablar sobre su futura traición y muerte. No entienden lo que significa resucitar al tercer día. Estaban sumamente afligidos al escuchar estas aterrorizantes predicciones de su amado Jesús. ¿Por qué alguien querría matar a este admirable sanador, maestro, rabino y hacedor de milagros quien hablaba de Dios?
Yo también tengo aflicción en mi espíritu. El escribir estas reflexiones sobre el evangelio me ha ayudado a permanecer con Jesús de una manera nueva. Es maravilloso estar con él. Temo el horror de su traición y el horror de su tortura y muerte. Quisiera que no tuviera que sufrir. Quisiera que la cruz no fuera necesaria. Si yo fuera Dios, haría las cosas de una manera diferente. Pero al fin de cuentas, no soy Dios.
Oración: Dios mío, ¿por qué Dios tuvo que vivir traiciones, torturas, injusticias, crueldades y muerte? Amén.
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