Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Agosto 17

Divorcio

Se le acercaron unos fariseos y lo pusieron a prueba con esta pregunta: "¿Está permitido a un hombre divorciarse de su mujer por cualquier motivo??" Mateo 19:3

La agonía del divorcio no es algo nuevo. Por la mañana escuché a una amiga agonizar sobre su matrimonio. Al terminar dijo: "Creo que estoy buscando a alguien que me dé permiso para divorciarme de mi esposo". Conozco a muchos amigos y colegas que se han divorciado de sus parejas. El divorcio es algo doloroso, es un evento de consideración en nuestras vidas y es una preocupación espiritual.

El divorcio es una de las enseñanzas más duras de Jesús. El enseñó sobre el divorcio en Mateo 5:31-32; 19:3-6; Lucas 16:18 y Marcos 10:2-12. Los discípulos estaban asombrados ante sus enseñanzas, ya que Jesús trataba a la mujer con un gran respeto. En la época de antaño, el hombre siempre llevaba la ventaja en el divorcio. Las mujeres no podían hacer nada. Mientras que el evangelio de Malaquías 2:16 nos dice que "Dios odia el divorcio", Moisés, por otra parte, acepta que es una realidad en nuestras vidas (Deuteronomio 22:13-21; 24:1-4).

Así es que, en efecto, la ley permite que los hombres y las mujeres se divorcien de sus parejas. Esto es algo profundamente doloroso para los matrimonios de todas las orientaciones sexuales. Pero podemos aprender de nuestros errores y experiencias. Podemos sanar a través del tiempo y de la terapia. Un matrimonio sin amor siempre es trágico y puede tomar varios años para que una persona se recupere de este.

Yo viví en una familia en la que unos de mis abuelos vivieron un matrimonio sin amor. Se casaron en un matrimonio arreglado en Rusia alrededor de 1930. Cuando mi abuelo emigró a Norte América, mi abuela tardó 13 años en emigrar con él, y esto fue de mala gana. Por más que intento, no recuerdo que alguna vez se hayan dicho alguna palabra de amor o que se hayan expresado su afecto. Peleaban y discutían por todo, desde el dinero hasta los niños y la religión. Era un matrimonio miserable. Mi padre frecuentemente decía que, aunque él no creía en el divorcio, "hubiera sido mejor" si se hubieran divorciado. Él tuvo que aprender a ser un padre y esposo amoroso, pues nunca tuvo un modelo a seguir.

Oración: Dios mío, mantente presente dentro de nuestras relaciones. Sánanos y reconcílianos cada vez que sea posible. Danos el valor para el divorcio y los recursos para sanar de una unión carente de amor. Amén.

Agosto 16 Agosto 18

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