Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Agosto 2

La alabanza como nuestra respuesta

"De allí Jesús volvió a la orilla del mar de Galilea y, subiendo al cerro, se sentó en ese lugar. Un gentío muy numeroso se acercó a él trayendo mudos, ciegos, cojos, mancos y personas con muchas otras enfermedades. Los colocaron a los pies de Jesús y él los sanó. La gente quedó maravillada al ver que hablaban los mudos y caminaban los cojos, que los lisiados quedaban sanos y los ciegos recuperaban la vista; todos glorificaban al Dios de Israel." Mateo 15:29-31

La alabanza debe ser parte de nuestra respuesta a la misericordia de Dios y a su intervención dentro de nuestras vidas. Sin embargo, casi siempre es pasada por alto. Nuestra humanidad se lamenta sobre nuestras necesidades. Con frecuencia olvidamos darle gracias a Dios y alabarlo por la sanación y los milagros diarios que él realiza dentro de nuestras vidas. La alabanza es algo debemos aprender y volver a aprender. La alabanza es buena para nuestra alma. La alabanza una parte sana de la gratitud.

Una vez más, el gentío de personas dolidas, enfermas y desesperadas acudieron ante Jesús acompañadas de los enfermos, cojos, mutilados y ciegos. Los colocaron a los pies de Jesús y él los sanó. Todos quedaron maravillados y alabaron a Dios por los asombrosos milagros que vieron, escucharon y experimentaron de una manera tan dramática.

Es posible que nosotros no vivamos una situación tan dramática, pero es bueno para nosotros el alabar a Dios. Dios se deleita con nuestras alabanzas. Nuestra invocación primordial la encontramos alabando y bendiciendo a Dios. Por eso fuimos creados. La veneración es nuestra principal invocación.

¿Qué es la alabanza? Puedo pensar en cualquiera de las siguientes: reverencia, pleitesía, amor y veneración. En ocasiones, debemos aprender el lenguaje de la alabanza. Los Salmos nos lo pueden enseñar. Los Salmos 145 al 150 nos pueden ayudar. Enaltezca el nombre de Dios con honor y amor. Alabe a Dios mediante la música. Alabe a Dios mediante la naturaleza. Cante canciones nuevas para Dios, ya sea en comunidad o en soledad. Alabe a Dios en el santuario. Alégrese en Dios mediante el baile. Alabado sea el Señor. Aleluya. Amén.

Oración: Dios mío, alabamos tu santo nombre. Amén.

Agosto 1 Agosto 3

Agosto 2000       Página Principal de Devociones Diarias