Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Agosto 7
Cargue con su cruz
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: "El que quiera seguirme, que renuncie a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Pues el que quiera asegurar su vida la perderá, pero el que sacrifique su vida por causa mía, la hallará. ¿De qué le servirá a uno ganar el mundo entero si se destruye a sí mismo? ¿Qué dará para rescatarse a sí mismo? Sepan que el Hijo del Hombre vendrá con la gloria de su Padre, rodeado de sus ángeles y entonces recompensará a cada uno según su conducta. En verdad les digo: algunos que están aquí presentes no pasarán por la muerte sin antes haber visto al Hijo del Hombre viniendo como Rey." Mateo 16:24-28
Dentro del estudio donde suelo escribir, tengo una copia barata de un icono ruso denominado Cristo, Pantocrátor. El artista que dibujó el icono caracterizó a Cristo tomando las Sagradas Escrituras con la mano izquierda y dando la bendición con la mano derecha. El rostro de Cristo está rígido y tiene una característica inusual. Una de las personas que participó conmigo en una caminata de meditación y contemplación de iconos se dio cuenta de esto. Ella se me acercó y me preguntó si los ojos de Cristo eran distintos. Sí. El artista pintó un ojo abierto y bondadoso. El otro ojo era penetrante. Cristo logra ver profundamente dentro de nuestras almas y conoce todos nuestros pensamientos internos; las palabras y las acciones se revelan por lo que realmente son. A veces olvidamos que algún día Jesucristo recompensará a cada uno según nuestra conducta, una vez que regrese con el poder y la gloria.
Así que, hasta ese día, somos llamados a ser seguidores de Jesús. Espere momentos de sacrificio y auto-negación. Esté preparado para servir en humildad, adversidad, peligro, humildad, obscuridad e inclusive para enfrentar el mal.
Que las bendiciones de Cristo el Creador sean suyas mientras usted lo sigue. Recuerde las palabras de Dietrich Bonhoeffer: "El discipulado es alegría".
Oración: Dios mío, ayúdanos a vivir de tal manera que podamos tener confianza cuando Cristo regrese. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias