Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Agosto 8

Bien amado

"¡Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido, escúchenlo!" Mateo 17:5b

La transfiguración de Jesús se registra en Mateo 17: 1-13; Marcos 9:2-8 y Lucas 9:28-36. Si usted tiene tiempo, le recomiendo leer estos tres pasajes. Son historias maravillosas que nos ofrecen varios pensamientos para reflexionar.

Jesús se prepara ante su próxima muerte en la cruz. El necesita subir al cerro y hablar con Dios para recibir fortalecimiento espiritual, sabiduría y valentía. Se lleva a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan. Ante sus propios ojos, Jesús se transfigura, es decir, comienza a reflejar un brillo radiante y deslumbrante. Los tres hombres asombrados probablemente pensaron que estaban alucinando, pues vieron con sus propios ojos a Moisés y a Eliahu hablando con Jesús. Pedro balbucea algo ridículo a Jesús y repentinamente los hombres son cubiertos por una nube brillante dentro de la cuál escuchan una voz celestial: "¡Este es mi Hijo, el Amado; éste es mi Elegido, escúchenlo!".

Los discípulos se atemorizan y caen al suelo. Jesús se acerca y los toca, alentándolos a levantarse y a no tener miedo. Y cuando se levantan, lo único que ven es a Jesús. Moisés y Eliahu ya no están. Cuando regresan al valle, Jesús les ordena a los tres hombres no decir nada sobre lo que acababan de ver sino hasta después de que él haya sufrido, muerto y posteriormente resucitado. Que confundidos debieron haber estado.

Esto es difícil de entender. Pero lo que sí entiendo es que Jesús es el Hijo Amado de Dios. Debo escucharlo. Y usted también.

Oración: Dios mío, ayúdanos a escuchar a tu Hijo Amado. Amén.

Agosto 7 Agosto 9

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