Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Diciembre 1
Camine firmemente
El que se porta honradamente está seguro, el que actúa torcidamente es descubierto. Proverbios 10:9
El venerable Thich Nhat Hanh es famoso en todo el mundo debido a sus meditaciones andantes. Francamente, a mi me intriga. Le sugiero leer algunas de sus obras y escuchar algunas de sus cintas grabadas. Hace algunos años, el fallecido Reverendo Martin Luther King, Jr. lo postuló para recibir el Premio Nobel de la Paz. Thich Nhat Hanh se negó a favorecer a una parte o a otra durante la guerra de Vietnam y luchó por traer la paz y por enseñar a las persona a "estar en paz" con todos los demás. Debido a que se negó a favorecer a una parte o a otra durante la guerra, fue exiliado de su país natal.
El nos recomienda que echemos un vistazo a nuestros semejantes y que sonriamos gentilmente unos a los otros. Mostremos nuestra paz a nuestros amigos y a los desconocidos mediante una sonrisa mientras respiramos de una manera relajada. Se sentirá enormemente fortalecido al igual que ellos.
Thich Nhat Hanh también nos exhorta a que tratemos de olvidar nuestras preocupaciones y ansiedades mediante el esbozo de una sonrisa. Una pequeña "media sonrisa" nos nutre de paz y felicidad interior. Al sonreír, nuestros pasos son tranquilos y pacíficos y todo nuestro ser se refresca y se fortalece. El sonreír nos ayuda a estar en contacto con nuestro "soma" y a caminar por la vida con mayor firmeza.
La palabra que antiguamente se utilizaba en el idioma griego para hacer referencia al cuerpo era "soma." "Soma" se refiere a todo el ser humano compuesto del cuerpo, las emociones, la inteligencia y la voluntad. "Soma" incluye todos nuestros sentimientos, personalidades, espíritu y experiencias personales de hambre, sed, deseos sexuales, fatiga, dolor, placer y alegría. El sentido del gusto, el tacto, la vista y la fatiga en realidad pueden ser señales de alerta que el cuerpo nos envía antes del desastre total. El sueño no sólo sirve para sanar al cuerpo, sino que también ayuda a sanar el espíritu. Si deseamos caminar con integridad, debemos honrar a nuestro cuerpo y a nuestro espíritu, esto es, nuestro "soma."
El sonreír como un Buda puede servir para disminuir parte del estrés de nuestras vidas modernas. Al aprender a vivir en paz con nuestros cuerpos imperfectos, podemos crecer como personas y fortalecer nuestro bienestar interno. Nuestros cuerpos nos ayudan a "aterrizar" y a estar "centrados", son como "unos compañeros que deben ser amados y escuchados con pasión y discernimiento." Para bien o para mal, en la salud y en la enfermedad, somos seres corporales que frecuentemente estamos en guerra con nosotros mismos. Queremos una cara diferente, otros ojos, otra nariz, otra forma del cuerpo, nos sentimos demasiado flacos o demasiado gordos, demasiado viejos, etc. Nuestros cuerpos cargan con nuestras dolencias internas y esto afecta a nuestra personalidad emocional. "Nuestros sentimientos son la puerta hacia nuestras almas. Son nuestros amigos y nos guían hacia aspectos muchos mayores de nosotros mismos." La manera en la que nos relacionamos con nuestros cuerpos profundamente afecta nuestro bienestar interno, nuestras relaciones interpersonales, nuestra espiritualidad y la manera en la que vivimos.
Al sonreír como un Buda, podemos aprender a vivir con nuestros "soma's" una sonrisa a la vez. De esta manera podemos vivir mejores vidas llenas de integridad.
Oración: Dios mío, ayúdanos a sonreír como un Buda a medida que vivimos mejores vidas llenas de integridad. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias