Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Diciembre 16

Levante la cabeza

"Ese día será como una trampa en la que caerán atrapados todos los habitantes de la tierra." Lucas 21:35

El otro día me encontraba limpiando unos archivos personales y encontré una vieja serie de Adviento que había predicado en un barco de la Armada mientras estaba sirviendo en el Golfo Pérsico. ¡Oh, qué recuerdos me trajo ese pedazo de papel! Un sermón se basaba en una del libro de sermones de Adviento tomada de Lucas 21:25-36 que llevaba por título, "Listo y Dispuesto."

El barco se encontraba listo para proteger la paz en aguas peligrosas. Día y noche estábamos pendientes de un ataque con minas. Hubiera sido catastrófico el haber golpeado una mina flotante. Nos encontrábamos en un buque lleno de municiones. Hubiera sido una gran explosión.

Un día sonó la alarma de alerta. El vigía había divisado varios objetos flotantes que posiblemente pudieran ser peligrosos. Resultó que los objetos flotantes eran ovejas muertas. Los barcos cargueros que transportaban animales solían tirar por la borda los cadáveres de los animales muertos. Aunque era triste ver a los animales muertos en el agua, nos consolaba saber que no eran minas flotantes.

Durante varios meses vivimos en un estado de alerta constante. No podíamos relajar el estado de alerta ni siquiera por un momento. Nuestras vidas dependían de ello.

El Adviento es un recordatorio para los cristianos para despertarnos y estar alerta para la segunda venida de Cristo. La Biblia nos dice que algún día regresará a la tierra. Algunos piensan que los últimos días estarán marcados por señales dramáticas y terribles. Todos verán éstas señales. El sol, la luna, las estrellas y la marea se verán afectados. El mundo se convulsionará. Habrá conmociones políticas, sociales y físicas en todo el mundo. El cielo se estremecerá y el fuego destruirá la tierra. El regreso de Jesús estará marcado con poder, gloria, brillantez, majestuosidad, santidad y amor.

Los cristianos podemos responder a éstos eventos con alegría y valor. Debemos ponernos de pie y levantar nuestras cabezas. Jesús regresará por nosotros. Y hasta ese día, debemos guardar nuestro corazón con los valores divinos de la santidad. Debemos vivir honrosamente, sin juergas, borracheras, lujuria, celos y peleas. La Biblia nos recuerda que debemos estar al pendiente y entregar a Dios nuestras ansiedades y preocupaciones.

Cuando ocurra el Segundo Adviento, debemos orar para que nosotros y nuestros seres queridos tengamos fortaleza y resistencia excepcional. Por eso, debemos estar siempre listos. El bebé del pesebre regresará algún día con el poder y la gloria.

¿Estaremos listos cuando llegue? Mi querida abuela tenía un dicho favorito. Ella solía decir, "Levantemos la cabeza. Jesús viene. Tal vez llegue hoy."

Oración: Dios mío, ayúdanos a estar listos y a vivir atentos para ese día. Amén.

Diciembre 15 Diciembre 17

Diciembre 2000       Página Principal de Devociones Diarias