Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Diciembre 23

El censo

En aquellos días el emperador Augusto promulgó un decreto ordenando que se hiciera el censo de los habitantes del imperio. Este censo fue el primero que se hizo durante el mandato de Quirino, gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse a su ciudad de origen. También José, por ser la descendencia y familia de David, subió desde Galilea, desde la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén. Lucas 2:1-4

El gobierno de mi país recientemente llevo a cabo un censo para el siglo veintiuno. Era de suma importancia contar a todas las personas, reconociendo a las minorías e identificando las necesidades especiales en relación con el financiamiento gubernamental y las leyes propuestas. Inclusive muchas iglesias cristianas afirmantes de gays y lesbianas predicaron sobre la vital necesidad de ser visto, escuchado, contado e identificado para cambiar muchas leyes injustas, crueles y homofóbicas que han servido para promover la intolerancia y denegar los derechos humanos más básicos a las minorías sexuales de los Estados Unidos.

Algunos ciudadanos recibieron distintos formatos para el censo a través del correo, mismos que les hacían preguntas sobre su información personal. Algunas personas se molestaron y se negaron a responder a las preguntas en base a su desconfianza del gobierno y su deseo de proteger su privacidad. El gobierno contrató a empleados temporales para que fueran de casa en casa buscando a aquellos ciudadanos renuentes que se habían negado a responder los formatos del censo. A aquellos que se negaron a cooperar les fueron impuestas sendas multas.

El censo que José vivió en el Israel del siglo primero fue una experiencia totalmente diferente. No tuvo otra opción mas que viajar por un camino arduo y peligroso para regresar a su ciudad de origen para registrarse. No tuvo otra alternativa mas que llevar consigo a María, quien esperaba al Hijo de Dios. José obedeció las leyes del censo romano. El gobierno romano no hacía excepción alguna para los casos difíciles entre la clase campesina.

Es debido a la obediencia de José hacia las leyes civiles que vemos el cumplimiento de la profecía de antaño. Belén era un pueblo donde nació el rey David (1 Samuel 17:12; 20:6). Era ahí donde los profetas pronosticaban el nacimiento del anhelado Mesías.

En cuanto a ti, Belén Efrata, que no destacas entre los clanes de Judá, sacaré de ti al que ha de ser soberano de Israel. (Miqueas 5:2).

A medida que nos acercamos a Belén en la reflexión del día de hoy, es bueno recordar que Dios ya nos ha contado e incluido como sus bien amado rebaño. De modo que debemos prepararnos para la Navidad con una celebración alegre, teniendo la seguridad de que somos valorados, apreciados y amados ante los ojos de Dios.

Oración: Dios mío, no sólo nos haz contado por nombre, sino que también sabes cuántos cabellos tenemos en la cabeza y conoces nuestras necesidades y preocupaciones más íntimas. Te importamos mucho. Gracias por ser tan maravilloso y amoroso. Amén.

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