Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Diciembre 31
Permite que este niño nos enseñe sobre la víspera de Año Nuevo
Bajó con ellos a Nazaret, donde vivió obedeciéndolos. Su madre conservaba cuidadosamente todos esos recuerdos en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en aprecio ante Dios y ante los hombres. Lucas 2:51-52
Es la víspera de Año Nuevo. Para muchos, es tiempo de celebrar el Año Nuevo. Algunos festejarán, otros asistirán a retiros, vigilias de oración en las iglesias y servicios de veneración, mientras que otros se quedarán en casa alejados de los conductores ebrios. Yo suelo pasar la tarde en casa con mis amigos y mis seres queridos. Es un agradable momento para reflexionar sobre el año viejo y esperar con ilusión el año nuevo disfrutando de buena comida y buenos amigos.
Esta tarde solía ser muy dolorosa para mí. Hace muchos años, un buen amigo mío falleció en la víspera de Año Nuevo. Era mi mejor amigo y yo casi me casé con él. Su muerte fue repentina y totalmente inesperada. El falleció haciendo algo que disfrutaba cuando su paracaídas nunca se abrió. Cayó de golpe hacia la tierra y nunca recuperó el conocimiento. Yo estaba paralizada con desconsuelo, así como todos sus amigos y su familia. Como resultado de esto, vivo con una aguda apreciación de lo frágil y preciado que es la vida. Cada día es un regalo. A menudo les digo a mis amigos y parientes que los quiero mucho. A menudo digo, "Que Dios te bendiga." Trato de vivir cada día como si fuera mi último, pidiendo perdón cuando es necesario, haciendo las paces cuando es posible y evitando irme a dormir con ira. Y trato de bailar en cada oportunidad que tengo.
Valoro los recuerdos que tengo de mi fallecido amigo Bob. Mi querida abuela me enseñó a honrar la memoria de aquellos que no están más con nosotros, agradeciéndole a Dios por éstos recuerdos y viviendo un día a la vez. Desde tiempo atrás, honramos sus vidas y ellos siguen viviendo en nuestros corazones.
Recuerdo la historia de una pequeña niña ante una encrucijada en la vida. Las señales del camino apuntan en distintas direcciones. Un letrero apunta hacia "Tu vida." El otro letrero apunta hacia otro camino que lleva por nombre "Esto ya no es una opción."" El año nuevo casi termina. Es un buen momento para reflexionar sobre la vida y sobre aquello que ya no es una opción. Es una maravillosa oportunidad para reflexionar internamente, hacia arriba y hacia afuera. ¿Qué clase de año ha sido para usted? ¿Tiene algunos recuerdos preciados? ¿Qué fue bueno, malo, maravilloso o feo? ¿Cómo ha crecido? ¿Dios ha estado presente en su vida? ¿Cuáles son sus propósitos, esperanzas y sueños para el Año Nuevo?
Para el año siguiente, le recomiendo permitir que las enseñanzas de Jesús le ayuden en los días, las semanas y los meses venideros. De ser un maravilloso niño, Él se convirtió en el más grande maestro espiritual que el mundo haya conocido. Sus palabras están llenas de sabiduría y son útiles para caminar con Dios y con nuestros semejantes un paso a la vez, cuando nos cueste trabajo sobrevivir un día más. Los evangelios nos ofrecen maravillosas palabras de vida. Nunca subestime el poder que tienen para ayudarle a usted y a sus seres queridos. Jesús siempre será el reflejo de Dios. Experimentamos el amoroso latido del corazón de Dios a través de las historias del evangelio.
De modo que vivamos como personas de Dios. Que tengan un feliz Año Nuevo. A medida que cerramos el año, se me viene a la mente una vieja bendición gaélica: "Que el Señor lo lleve en sus manos." Que Dios les bendiga.
Oración: Dios, acepta nuestra gratitud por el año pasado. Bendícenos en el año nuevo. Ayúdanos a ser amados durante todos nuestros días. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias