Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Febrero 22
"El silencio es la gran revelación." Lao-tse
No es fácil lograr el silencio. Debemos tener una posición cómoda. Anthony De Mello escribe sobre las riquezas del silencio en su libro Sadhana. El nos recomienda que tomemos diez minutos de puro silencio para poder experimentar un entendimiento profundo. Muchas personas se maravillan al descubrir que no están acostumbradas al silencio interno. Independientemente de lo que hagamos, es difícil tranquilizar las divagancias de nuestra mente o callar el alboroto emocional que llevamos dentro. A algunas personas les da pánico el silencio interno. Pero no se desanimen ni tengan miedo. Inclusive nuestras divagancias son una revelación. Si usted piensa que diez minutos es mucho tiempo, comience con 30 segundos. Edifique una base.
Inclusive dos minutos de silencio diario nos puede ayudar a crecer en una creciente auto-percepción. El silencio nos revela nuestro interior. El dinero no puede comprar lo que el silencio revela. La sabiduría, la serenidad, la alegría y tal vez un sentido de lo Sagrado será nuestro.
El silencio toma algo de práctica. Cierre sus ojos. No espera nada sensacional. No busque nada. Simplemente observe y esté pendiente de todo lo que se adentra en su conciencia, independientemente de que tan banal y ordinario sea. Lo importante es que estemos conscientes. A medida que nos acostumbramos al silencio, mejorará la calidad de nuestro silencio y se profundizará.
La revelación es un poder misterioso que nos transforma.
Oración: Dios, danos momentos preciados de silencio. Amén.
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