Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Febrero 5

"Aquellos que siempre rezan son necesarios para aquellos que nunca rezan." Víctor Hugo

El les dijo, "Cuando recen, digan: Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino. Danos cada día el pan que nos corresponde. Perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe. Y no nos dejes caer en la tentación." (Lucas 11: 1b –4).

Jesús enseñó a sus discípulos el fortalecimiento espiritual, la teología de la liberación, la justicia social y espiritual, la preocupación por el hambre local y mundial y muchas otras cosas más con esta maravillosa oración. Tal vez por eso se le conoce como la "oración perfecta."

Los padres del desierto sabían que "la oración constante rápidamente endereza nuestros pensamientos." Los Cristianos de antaño recitaban esta poderosa oración, mañana, tarde y noche. Martín Lutero, el famoso líder reformista del movimiento Protestante, solía decir, "Tengo que apurarme todo el día para tener tiempo para rezar."

La justicia social sin la oración está incompleta. Debemos rezar por aquellos que nunca rezan. Debemos rezar por aquellos que tienen miedo de hacerlo. Debemos rezar por aquellos que "rezan." Debemos rezar por aquellos que oprimen, así como por aquellos que son víctimas.

La oración cambia las cosas. Jeremy Taylor exclamó, "Enséñanos a rezar, para que recemos más seguido." D. M. McIntyre lacónicamente dijo, "reza hasta que en verdad reces."

¿Me pregunto qué pasaría con nuestro mundo si todos rezáramos la oración del Señor hasta que en verdad la rezáramos? ¿Me pregunto qué pasaría si la rezáramos a menudo? ¿Me pregunto qué pasaría si la rezáramos hasta que nuestros pensamientos se calmaran y se pusieran en orden? Me pregunto.

Oración: Dios, enséñanos a rezar por aquellos que no rezan. Amén.

Febrero 4 Febrero 6

Febrero 2000        Página Principal de Devociones Diarias