Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Enero 18

La Confianza en Dios

"Oh Dios, en ti he confiado…" Salmo 25: 2a

"Yo creo en Dios," me confesó un hombre gay, "pero no confío en Dios." Yo seguí escuchándolo en mis oraciones mientras el continuaba compartiendo sus dolorosas experiencias con Cristianos homofóbicos y bien intencionados. La Biblia había sido utilizada como una arma en contra de él. El estaba renuente a utilizarla como un recurso espiritual. Sus lesiones espirituales llegaban hasta su alma.

Muchas personas tienen lesiones espirituales. Tal vez alguien abusó de nosotros cuando éramos niños o ahora que somos adultos. Muchos de nosotros hemos sido traicionados, decepcionados o desilusionados con la vida. La vida es difícil y a veces injusta. También es maravillosa.

Independientemente de nuestra situación en la vida o de nuestra orientación sexual, los salmos son oraciones que han estado ahí por siempre. Son buenos para nuestras almas y están llenos de alimento para el alma. Los salmos nos proporcionan el lenguaje de la oración. Clemente de Alejandro dijo que "la oración es una conversación con Dios." Los salmos nos proporcionan las palabras que nos faltan cuando estamos mudos y cuando nuestros sentimientos son tan profundos que no podemos utilizar las palabras.

Los salmos están completamente libres de homofobia. Su principal autor fue el Rey David. David estaba pasionalmente enamorado de un hombre llamado Jonathan. El amaba a Jonathan con una profundidad y una pasión que sobrepasaba su amor por las mujeres. Estas oraciones escritas son "seguras" para cualquiera. Al rezarlas podemos comenzar una conversación con Dios. A medida que permanezcamos en nuestras conversaciones, nuestro amor crecerá. Podemos confiar en Dios y amarlo con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestros sueños secretos y nuestras esperanzas.

Los salmos nos ofrecen oraciones del corazón. Muchas personas de todos los rumbos de la vida han encontrado en los salmos palabras de fe, esperanza y amor que les han servido en sus oraciones.

Si usted nunca ha leído los salmos, considere iniciar una aventura con Dios a lo largo del año. Hay 150 salmos que nos ofrecen palabras para nuestras oraciones. Palabras de alabanza, lamento, ira y confesión de pecados, así como grandes declaraciones de fe.

Intente leer un salmo cada día. Antes de que se acabe el año, usted habrá leído toda la colección de oraciones. Al rezar cada salmo, usted se dará cuenta de que Dios es suficiente. Dios es digno de nuestra confianza. Dios es fiel. Dios está con nosotros en todos lados. Dios sabe dónde nos sentamos, nos paramos, hablamos y nos callamos. Dios se interesa. Dios ayuda. Dios rescata.

Oración: Dios, ayúdanos a renovar nuestra confianza en ti durante el año. Ayúdanos a tener muchas conversaciones maravillosas contigo. Amén.

Enero 17 Enero 19

Enero 2000        Página Principal de Devociones Diarias