Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Enero 2
"El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto, sino que se goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo." 1 Corintios 13: 4-7
Tengo que confesar algo. Mientras más envejezco, más agradecido estoy con el amor. En el refrigerador de mi casa tengo un imán con la leyenda: "Amar y ser amado es el mejor regalo." Otro imán tiene la leyenda: "Bondad - un idioma que los sordos pueden escuchar y los ciegos pueden ver." Sin embargo, mi frase favorita la tomé de la Biblia y está grabada en una de mis tazas: "Más que nada, permitan que el amor guíe su vida...Colosenses 3:14."
La Biblia es una maravillosa historia llena de amor. Cada uno de nosotros tenemos un lugar en esa historia.
Existen varias palabras que se utilizan en la Biblia para hacer referencia al amor. Antes solía dar pláticas académicas sobre las distintas palabras griegas y hebreas utilizadas en los antiguos textos para hacer referencia al amor. Algunas de ellas se utilizaban para hablar del amor erótico y otras hacían referencia a la amistad platónica, mientras que la palabra griega utilizada para describir el enorme amor de Dios hacia nosotros era "agape."
A medida de que el Año Nuevo nos rodea de sus maravillas y sus incertidumbres, estoy segura de que el amor es la fuerza viva más grande del universo. Sin amor, no vale la pena vivir. El amor el la mayor bendición.
En la Biblia hay dos grandes verdades sobre Dios, según mi punto de vista. La primera se resume en tres palabras. "Dios es amor" (1 Juan 4: 16b). Esta maravillosa verdad se manifiesta a través de las historias, los dramas, las parábolas y las narraciones antiguas de la Biblia.
La segunda verdad es que Dios está profunda y pasionalmente enamorado de nosotros (Juan 3:16 y 1 Juan 3:16). Independientemente de qué tan difíciles de amar seamos, Dios nos ama. El amor de Dios hacia nosotros no tiene límites y es más profundo que cualquier océano y más alto que cualquier montaña.
Tal vez yo nunca entenderé completamente la profundidad y el compromiso del amor que siente Dios hacia mí. Pero la lectura del día de hoy me dice que Dios es paciente y amable; nunca es arrogante, grosero o rencoroso. El amor de Dios nunca se acaba. Nosotros somos los Bien Amados de Dios y tenemos el llamado para vivir una vida de amor. El amor es una forma de ser.
Dios, por favor ayúdanos a amar. Con paciencia, con bondad y con humildad. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias