Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Enero 31

Tiempo

"Vuelto a casa, se juntó otra vez tanta gente que ni siquiera podían comer." Marcos 3: 20

Este era un lugar y un tiempo diferente para Jesús y sus discípulos. Aún así, algo era igual. Una vez más, El y sus aprendices (discípulos) no tenían tiempo ni para comer. Otra muchedumbre los rodeaba con sus preguntas y peticiones urgentes. Luego, Jesús es atacado por algunos de los líderes religiosos de ese tiempo. Lo acusan de ser un demonio. En realidad, lo acusan de ser "el príncipe de los demonios." No era fácil ni popular seguir a Jesús entonces, ni lo es ahora.

En realidad no había tiempo de sentarse a comer. No había libertad alguna del trabajo y de los deberes. Los alimentos podían esperar unas cuántas horas más. Así estaban las cosas. Jesús y sus discípulos tendrían que aguantarse el hambre hasta que la muchedumbre y los críticos se fueran. Era un momento de kairos en el tiempo que fue registrado en las Escrituras para darnos una lección eterna. Hay tiempos que deben ser destinados para el esparcimiento sagrado. También hay tiempos para el trabajo sagrado y para la disponibilidad hacia otros. La Biblia a veces está llena de lo que parecen ser contradicciones. La clave en realidad está en leer las historias en su contexto y en rezar para entenderlas.

Existen distintas palabras griegas que se utilizan en el Nuevo Testamento para hacer referencia a la palabra tiempo. Un es kairos. Las demandas del kairos deben ser cumplidas. Todos experimentamos momentos de kairos en nuestras vidas. Kairos también es un palabra griega que se utiliza en la traducción griega de la Biblia Hebrea.

Esto lo encontramos en el Viejo Testamento, dentro del libro de Eclesiastés 3: 1-8. Hay un tiempo, o kairos, para nacer y un kairos para morir. Hay un kairos para la justicia. Todos experimentamos momentos críticos de kairos que son puntos decisivos. Son momentos divinamente ordenados, por lo que debemos estar presentes y totalmente ocupados con el momento.

A veces siento una frustración con las interrupciones que llegan y me quitan el tiempo. Sólo en retrospectiva me doy cuenta de que algunas de esas interrupciones y esas personas fueron momentos de kairos que Dios me envió. ¿Fui cortés con ellos? ¿Los traté con respeto? ¿Escuché con atención las preguntas de los críticos y les respondí tal y como lo hubiera hecho Jesús? ¿O me encontraba yo demasiado obsesionada con mis propias necesidades de alimentación y cuidados personales? ¿Me perdí del kairos de Dios en mi humanidad?

Oración: Dios, dame tu sentido del tiempo kairos. Amén.

Enero 30 Febrero 1

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