Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Julio 1

La esperanza de Dios para el mundo

Jesús lo supo y se alejó de allí, pero muchas personas lo siguieron y el sanó a cuantos estaban enfermos. Pero les pedía insistentemente que no hablaran de él. Así debían cumplirse las palabras del profeta Isaías: "Viene mi siervo, mi elegido, el Amado en quien he complacido. Pondré mi Espíritu sobre él para que anuncie mis juicios a las naciones. No discutirá ni gritará ni se oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña resquebrajada ni apagará la mecha que todavía humea, hasta que haga triunfar la justicia. Las naciones pondrán su esperanza en su Nombre." Mateo 12: 15-21

Después de la curación milagrosa del hombre con la mano paralizada dentro de la sinagoga, los Fariseos se reunieron para planear la manera de destruir a Jesús. Su respuesta muestra un enorme contraste con la compasión de Cristo.

Mientras Jesús se alejaba hacia un lugar más seguro, las ansiosas multitudes lo seguían. Aún cuando corría peligro, Jesús se detenía para curar a todos los enfermos. Y mientras curaba a las personas, les ordenaba que no hablaran sobre su paradero. Jesús no era ningún tonto. Él sabiamente eligió abandonar el peligro para poder seguir predicando. No era el momento para que Él muriera.

Hay algo que debemos aprender de este ejemplo. En algunas ocasiones, la confrontación es inmediatamente necesaria. En otras ocasiones, seríamos muy sabios en evaluar los posibles riesgos y el peligro que conlleva una situación de este tipo. La sabiduría, la prudencia y el sentido común nos pueden guiar para esperar un momento más oportuno.

Parte de la lectura del día de hoy incluye las palabras de un antiguo profeta llamado Isaías, quien hablaba de Jesús siglos atrás. Jesús es el sirviente amado de Dios y su mensajero elegido. Dios está muy complacido con Jesús. Jesús tiene la misión de traer justicia a las naciones. Él es la esperanza de Dios para el mundo. Las naciones tendrán esperanza en su nombre. Esto nos incluye a nosotros. Jesús vino para todas las personas, de todas las culturas, naciones, entornos éticos y tradiciones religiosas.

Experimente con Dios. Pídale unos oídos nuevos para escuchar las palabras de esperanza y justicia que nos ofrece Jesús. Pídale unos ojos nuevos para ver las maravillas de Cristo y un corazón compasivo para aquellos que sufren. Espere que el Espíritu de Dios lo bendiga.

Oración: Dios mío, ayúdanos a rezar con una nueva conciencia de tener a Jesús dentro de nuestras vidas. Amén.

Junio 30 Julio 2

Julio 2000       Página Principal de Devociones Diarias