Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Julio 15

La explicación de las malas hierbas

Después Jesús despidió a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de las malas hierbas sembradas en el campo". Jesús les dijo: "El que siembra la semilla buena es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo. La buena semilla es la gente del Reino. La maleza es la gente del Maligno. El enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del mundo y los segadores son los ángeles. Vean cómo se recoge la maleza y se quema: así sucederá al fin del mundo. El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles; éstos recogerán de su Reino todos los escándalos y también los que obraban el mal y los arrojarán en el horno ardiente. Allí no habrá más que llanto y rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. Quien tenga oídos, que entienda." Mateo 13: 36-43

No hay nada fácil en esta explicación. Pero sin embargo es el evangelio. Y el evangelio siempre ha confortado a los afligidos y ha afligido a los confortados. La parábola habla sobre las elecciones y sus consecuencias. Algunos lectores se ofenderán sumamente. Otros se sentirán retados. Algunos de nosotros seremos indiferentes o neutrales. Es posible que usted difiera con mi punto de vista. Piense en escribir sus respuestas a esta parábola y la explicación en su diario como parte de su oración el día de hoy.

Jesús es quien siembra las semillas buenas de Dios en nuestro mundo. Las semillas buenas son las personas que siguen a Jesús. Y las malas hierbas son las persona que siguen al maléfico. Y ese enemigo tiene un nombre. El diablo. En otros lugares de la Biblia, se le llama al diablo como el padre de las mentiras, el impostor, el tentador y el acusador.

Algún día se acabará el mundo que nosotros conocemos. Los ángeles cosecharán todas las semillas buenas que se han sembrado en todo el mundo. Arrancarán y quemarán las malas hierbas. Todo lo que ocasiona el pecado y hace el mal se desechará en el horno ardiente en donde se escuchará el llanto y el crujir de los dientes para siempre. Y el bien triunfará eternamente sobre el mal dentro del reino de nuestro Padre Celestial. Escuche la palabra de Cristo. Escúchela.

¿Quién se cree Jesús para decir estas cosas? Tal vez la pregunta más importante que debemos hacernos es: ¿quién pensamos nosotros que es Jesús para decir estas cosas? Dependiendo de nuestras respuestas, entonces, ¿dónde estamos nosotros dentro de la parábola? ¿Qué podemos hacer al respecto?

Oración: Dios mío, ¿qué es lo que yo creo en relación a Jesús? ¿Dónde me encuentro dentro de esta parábola? Amén.

Julio 14 Julio 16

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