Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Julio 25
Ver es creer
Pedro contestó: "Señor, si eres tú, manda a que yo vaya a ti caminando sobre el agua". Jesús le dijo: "Ven". Pedro bajo de la barca y empezó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. Pero el viento seguía muy fuerte. Pedro tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: "¡Señor, sálvame!" Al instante, Jesús extendió la mano y lo agarró diciendo: "Hombre de poca fe, ¿por qué haz vacilado?". Subieron a la barca, cesó el viento y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: "¡Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios!". Mateo 14:28-33
Me encanta esta historia y admiro mucho a Pedro por su impulsividad. Yo probablemente hubiera permanecido dentro de la barca que se mecía salvajemente, golpeándome y amoratándome. Pero Pedro nos da una lección de valor y fe. Mientras tenía sus ojos puestos en Jesús, caminó sobre el agua sin miedo alguno. Pero cuando vió el viento y las olas, comenzó a tener miedo y a hundirse. Grito: "¡Señor, sálvame!" En vez de dejarlo sobre el agua, Jesús inmediatamente lo rescata y le pregunta el por qué de sus dudas. Se suben a la barca y el viento se calma. Y otro discípulo nos muestra un ejemplo en liderazgo espiritual. Inmediatamente alaban a Jesús como el Hijo de Dios.
¿Alguna vez le ha gritado a Jesús en momentos de pánico y de necesidad? ¿Considera alabar a Jesús como el Hijo de Dios? Todos necesitamos la salvación. Jesús extenderá inmediatamente sus manos hacia nosotros. Inclusive la naturaleza le obedece. Nuestro mayor llamado es alabar a Dios mediante Jesucristo.
Oración: Dios mío, nos unimos a los discípulos en alabanza. Amén.
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