Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Junio 11
Fe ciega
"Al retirarse Jesús de allí, lo siguieron dos ciegos que gritaban: "¡Hijo de David, ten compasión de nosotros!". Cuando Jesús estuvo en casa, los ciegos se le acercaron, y Jesús les preguntó: "¿Creen que puedo hacer esto?" Contestaron: "Sí, Señor." Entonces Jesús les tocó los ojos, diciendo: "Hágase así, tal como han creído." Y sus ojos vieron. Después les ordenó severamente: "Cuiden de que nadie lo sepa." Pero ellos, en cuanto se fueron, lo publicaron por toda la región.." Mateo 9: 27-31
Esta maravillosa historia nos enseña sobre la fe ciega. Jesús acaba de realizar un dramático milagro de resucitar a una pequeña niña. Al dejar a esta alegre familia, dos hombres ciegos persistentemente e insistentemente lo siguieron, llamándolo "¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!". Se negaban a guardar silencio y siguieron a Jesús dentro de la casa. Y fueron bendecidos con una conversación personal con el Sanador. El Sanador les preguntó "¿Ustedes creen que yo puedo hacer esto?" Su inmediata y entusiasta respuesta fue "¡Sí!". Ellos sabían que Jesús era el Enviado de Dios, el Mesías del que hablaron durante siglos los antiguos profetas. Por eso lo llamaron "¡Hijo de David!", el nombre judío que hacer referencia al advenimiento del Mesías. Mateo registra el uso de este nombre en varias ocasiones (Mateo 12: 23; 20:30; 21:9; 22:41-45).
Jesús honra su fe ciega, les toca los ojos y les dice: "De acuerdo a su fe se les hará". ¡Su visión fue restaurada! Luego, Jesús hace una cosa extraña. Les advierte severamente mantener su curación en secreto. Pero en su alegría viajaron por toda la región dispersando esta noticia.
¿Qué es la fe ciega? ¿Es algo por lo que debemos luchar? ¿Cómo "veían" los ciegos a Jesús? ¿Qué instrucción espiritual nos ofrecen? Sencillamente, su oído era muy agudo y compensaba la falta de visión. Ellos escuchaban e intuitivamente sentían el poder y la bondad del Sanador. Ellos sabían "escuchar sagradamente," mientras escuchaban completamente con sus demás sentidos. Estaban familiarizados con las Santas Escrituras y los antiguos profetas y claramente entendían que Jesús era el mensajero especial de Dios en la tierra. Ellos se negaban a retirarse sin haber recibido el milagro. Ellos habían escuchado acerca de la pequeña que había sido resucitada. Esta era una oportunidad única y ellos insistieron, persistieron y se rehusaron a irse sin haber visto literalmente a Jesús. Y fueron bendecidos con este toque curativo.
Su fe ciega fue el resultado de escuchar la Palabra de Dios, Jesucristo, el Mesías y el Enviado de Dios. A través de la lectura de los Evangelios, nosotros también podemos experimentar su "fe ciega" y obtener una visión espiritual.
Oración: Dios mío, danos una fe ciega en Jesús. Amén.
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