Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Junio 13

Una escasez crítica de trabajadores

Jesús recorría todas las ciudades y pueblos, enseñaba en sus sinagogas, proclamaba la buena nueva del Reino y curaba todas las dolencias y enfermedades. Al contemplar a aquel gran gentío, Jesús sintió compasión, porque estaban decaídos y desanimados como ovejas sin pastor. Y dijo a sus discípulos: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos." Mateo 9: 35-37

Jesús está pidiendo nuestras oraciones compasivas. Debemos orar por los trabajadores que estén dispuestos a compartir el mensaje de Dios con los demás. San Pablo hace una profunda observación en I Corintios 1: 26-31. Dios está buscando a aquellos que son considerados insignificantes de acuerdo a los estándares de nuestra sociedad. A menudo Dios elige a los tontos, a los débiles, a los modestos y los despreciados para traer al mundo las buenas nuevas de Jesucristo. Dios nos deleita utilizando a personas ordinarias de forma extraordinaria. Lo importante es que nosotros seamos humildes y estemos accesibles al llamado de Dios dentro de nuestras vidas. Y nosotros debemos rezar por muchos trabajadores.

La cosecha es grandiosa. La necesidad es enorme. ¿Quién acudirá? ¿Quién compartirá a Jesús con los demás? Multitudes de personas están en busca de la verdad espiritual. ¿Cómo nos escucharán si nosotros no hablamos? Hay que tener fe al escuchar. Hemos sido llamados a ser mensajeros de buenas noticias sobre la paz de Dios a través de Jesucristo. Debemos contar nuestras historias de fe y orar para que los demás compartan sus historias de fe.

Durante muchos años, yo he adorado a Dios en una iglesia Cristiana bastante grande, principalmente conformada por miembros gay y lesbianas. En el santuario se encuentra una silla de arco iris. Esta silla es un constante recordatorio de que existen muchas personas alrededor del mundo que aún no han escuchado el mensaje compasivo sobre el amor de Dios a través de Jesucristo. Debemos buscar a personas que todavía no hayan conocido a Jesucristo en cada municipio, cada pueblo y cada ciudad. Jesús es el Buen Pastor de nuestras almas.

Oración: Dios mío, abre nuestros ojos para poder reconocer a las personas que te buscan. Ayúdanos a compartir a Jesús, el Buen Pastor, con los demás. Amén.

Junio 12 Junio 14

Junio 2000       Página Principal de Devociones Diarias