Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Junio 15

Una enseñanza difícil

A estos doce Jesús los envió a misionar, con las instrucciones siguientes: "No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de Samaritanos. Diríjanse más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los cielos está ahora cerca! Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo sin cobrar. No lleven oro, plata o monedas en el cinturón. Nada de provisiones para el viaje o vestidos de respuesta; no lleven bastón ni sandalias, porque el que trabaja se merece el alimento." Mateo 10: 5-10

A veces nos es fácil entender a Jesús. Si estas instrucciones específicas debiesen ser interpretadas literalmente hoy en día, yo estaría excluida. No soy judía. Soy una "Gentil". Trabajo en pueblos y ciudades donde viven los "Samaritanos", es decir, las personas que tienen mezclas de sangre a consecuencia del matrimonio entre parientes. Honestamente, no conozco a muchas de las "ovejas perdidas de Israel" que menciona Jesús. Y no tengo el poder de curar a los enfermos, resucitar a los muertos, limpiar a los leprosos ni de sacar a los demonios. También me parece irresponsable, peligroso y tonto viajar sin dinero ni provisiones; esto desde el punto de vista de una mujer del siglo veintiuno que vive en una sociedad que cada vez es más peligrosa.

Hay ocasiones en las que parece ser que Jesús se contradice. El se fue con los Samaritanos al principio de su carrera como ministro (Juan 4). Se fue "al otro lado" donde vivían los Gentiles (Mateo 8). Inclusive enseñó sobre la responsabilidad y la mayordomía espiritual a través de las parábolas (Mateo 25). Y al final del evangelio de Mateo, Jesús le ordena a sus discípulos enseñar todo lo que él les enseño, no solo dentro de su comunidad sino alrededor del mundo y por todas las naciones.

Entonces, ¿qué significado tiene este pasaje para el día de hoy? La Biblia nos dice que Jesús es el mismo de ayer, de hoy y del mañana (Hebreos 13:8), pero ¿eso aplica para todas sus enseñanzas?

Tal vez necesito recordar que he recibido libremente la generosidad de Dios. Debo transmitir esta generosidad espiritual a los demás. Y sí, un trabajador es merecedor de un reconocimiento. Y aquellos grupos que piden ese tipo de servicios deben hacer honor al tiempo, el esfuerzo y la dedicación que emplean los trabajadores mediante la hospitalidad y los honorarios.

Oración: Dios mío, ayúdame a mantener la enseñanza del día de hoy y aprender qué es a lo que Jesús realmente se refiere. Amén.

Junio 14 Junio 16

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