Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Marzo 11
Cuando la bendición es negada
Las bendiciones son intensamente personales, por lo que resulta desgarrante cuando uno pierde alguna bendición a través de palabras profundamente personales. El concepto de la bendición es bastante antiguo y se puede encontrar en muchas culturas diferentes. La bendición se está bien documentada en Egipto y en el Medio Oriente. En las ideologías y costumbres de los judíos antiguos, la bendición era parte de la vida cotidiana. Antes de que los niños aprendieran a caminar, sus papás los tenían que bendecir todos los sábados y también los días santos. La obligación de los papás era bendecir a sus hijos. Luego, esa obligación se turnaba a los rabinos, ya que ellos también tenían que bendecir a los niños todos los sábados, los días festivos y los días santos.
La bendición en familia es importante, ya que comunica un sentido de identidad, significado, amor y aceptación. Muchas familias judías ortodoxas bendicen a sus hijos semanalmente bajo la luz de una vela. Les dicen palabras de amor y aceptación.
Esto es algo que podemos aprender y adoptar dentro del contexto moderno de nuestra cultura occidental. Si nuestros papás nos bendicen, nosotros podemos ser la fuente de bendición para otros y para nosotros mismos. Las familias que retienen o niegan las bendiciones dañan severamente a sus hijos.
A través de los años, he tenido la oportunidad de escuchar a mucha gente que ha sido rechazada por sus familias. Me pregunto si los padres realmente están concientes del daño que le ocasionan a sus hijos. A la gente se le niega la bendición de sus padres por distintas razones. Tal vez una mujer desesperada decidió tener un aborto o está drogada. Muchos padres que crecieron en un ambiente de abuso familiar nunca recibieron bendición alguna y terminan heredando su comportamiento destructivo a sus hijos. Una bendición negada puede producir un comportamiento destructivo y desesperado ocasionando que la persona trate de buscar esta bendición en lugares equivocados.
Las cinco principales palabras de sanación en este mundo son: "Dios te bendiga" y "te amo". ¿Cuándo fue la última vez que compartimos estas palabras con la familia? ¿Cuándo fue la última vez que las compartimos con nuestros amigos? ¿Le hemos negado alguna vez una bendición a alguien a través de nuestras palabras o nuestras acciones?
Oración: Dios mío, aunque otros me hayan negado su bendición, ayúdame a bendecirlos. Amén
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