Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Marzo 20
El poder curativo de la bendición
Rut nos ofrece una percepción profunda para todos los que vivimos en el siglo 21. Su historia está llena de valiosas verdades acerca de la supervivencia de las mujeres dentro de una sociedad patriarcal del Medio Oriente de antaño, donde las mujeres no tenían consideración alguna y tampoco tenían derechos y protecciones. Eran muy vulnerables al enviudaban. Se podían casar otra vez o se podían morir de hambre. Si no casaban otra vez, entonces se podían prostituir. ¿Pero qué sucedía si no se querían volver a casar y tampoco querían vender sus cuerpo? Sin ninguna protección masculina en esta sociedad patriarcal, ellas eran extremadamente vulnerables ante los animales de rapiña. Esta historia tiene más de mil años, sin embargo, hoy en día en algunos países las mujeres siguen corriendo estos mismos riesgos y continúan con este mismo estilo de vida.
El segundo capitulo del libro de Rut es un vivo ejemplo de los riesgos y peligros cotidianos a los que están expuestas las mujeres en general. Mientras luchaban por conseguir alimentos en una cultura donde se actuaba conforme "a lo que se creía justo" (Jueces 21:25), la violación era una constante preocupación para las mujeres solteras.
El segundo capitulo inicia con una conversación entre Rut y Noemí acerca de la lucha por conseguir el alimento. Noemí tenía un pariente del lado de su esposo quien era el dueño de unos campos. Era el comienzo de la época de cosecha y Rut vio la oportunidad de conseguir comida trabajando en el campo. Comentaron esta posibilidad y finalmente Noemí la mando con su pariente al campo. Mientras trabajaba, el dueño de las tierras, Boaz, supervisaba el trabajo. Mientras bendecía a su gente, se dio cuenta de que Rut estaba trabajando. Le preguntó a uno de sus ayudantes quién era esa mujer. Se le informó que ella había trabajado todo el día sin descanso ni comida.
El dueño de las tierra bendice a una pobre mujer que trabaja para sobrevivir. Le habla amablemente y le dice, "Escúchame, quédate en estas tierras y estarás a salvo. Yo le he ordenado personalmente a los jóvenes que no te molesten. Bebe de mi agua y come de mis alimentos mientras trabajas".
Rut se sintió agradecida y aliviada. "¿Por qué hace usted esto?", ella preguntó. La respuesta es sencilla. Boaz conocía los múltiples actos de bondad y los sacrificios para ayudar a Noemí." Boaz bendice a Rut por primera vez. Que Dios recompense su trabajo y su bondad, le dice Boaz. Pero la bendición de Boaz para Ruth no es únicamente verbal. El la alimenta de su propia comida y además le ordena a sus trabajadores que le guarden comida para llevarse a su casa.
Rut regresa a casa cargada de comida. Su suegra, completamente sorprendida, le pregunta dónde consiguió tanta comida. Al escuchar la historia de Rut, Mara (amargura) comienza a convertirse nuevamente en Noemí (placentera) gracias a las bendiciones verbales. "Bendito sea el Yahvé que siempre se muestra tan bueno con los vivos y los muertos" (Rut 2:20)
Y podemos ver como la bendición comienza su trabajo dentro del corazón de Noemí. Anteriormente había expresado sus sentimientos acerca de lo duro que había obrado Dios dentro de su vida. Ahora ella es capaz de bendecir un acto de bondad y agradecérselo a Dios.
Oración: Dios mío, ayúdame a bendecir a alguien por un acto de bondad en mi vida. Ayúdame a ver la bendición a través de los ojos de Noemí.
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