Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Marzo 24
Recibir una bendición
"¿Que impide que yo sea bautizado?" (Hechos 8:36) (parafraseado)
Me encanta la historia de Felipe y el eunuco de Etiopía. Felipe era un discípulo muy devoto, es decir, era un seguidor de Jesús. El fue una de las primeras personas a las que Jesús invitó para que recibiera un entrenamiento espiritual conocido con el nombre de discipulado. Felipe era un hombre profundamente devoto y un buen aprendiz de Jesús. En el pasaje de Hechos 8, aparece como un gran orador evangélico. Las masas se reunían a su alrededor para escucharlo. Sin embargo podemos ver su verdadero éxito espiritual cuando escuchó cómo el Espíritu le decía que abandonara a las masas.
Felipe se dirigió hacia un camino en el desierto y siguió las instrucciones del Espíritu. En el camino, se encontró con un extraño, el eunuco de Etiopía. Algunos pueden debatir sobre la orientación sexual del eunuco, mientras que otros pueden afirmar que el eunuco era africano y por lo tanto no era blanco. Pero cuántos señalan la brillante y profunda pregunta del eunuco: ¿Acaso hay algo que impida recibir mi bendición?
ira y asombro ante el odio, la violencia, el rechazo y la humillación que existe en el mundo. ¿Cuánta energía gastamos tratando de demostrarle a los demás y a nosotros mismos que somos dignos de ser aceptados?
El eunuco de Etiopía nos demuestra cómo las buenas nuevas de Dios nos traen alegría. Y la alegría es una respuesta característica del amor de Dios como un regalo del Espíritu Santo. Al escuchar las buenas nuevas de Jesucristo sentimos un poder transformador y podemos transformar y renovar nuestras vidas. El eunuco nos demuestra los tres principales aspectos de esta transformación: el entendimiento, la aceptación y la alegría. El pasó de un franco interés a un entendimiento profundo y esto cambió su vida. El se preparó de inmediato para recibir la bendición de Dios y la bendición del bautismo como nuevo creyente de Jesucristo.
La historia de Jesús se convirtió en algo más que una imagen mental para el eunuco. Se fue directo a su corazón y se convirtió en acción.
¿Acaso hay algo que le impida recibir sus bendiciones? ¿Hay barreras ocultas su vida que le impida vivir como el amado de Dios?
Aprenda a amar la vida y a aceptarse como alguien preciado por Dios. Comience utilizando palabras sagradas, tal como lo hizo el eunuco etíope. Pídale al Espíritu comprensión y orientación. Permita que la alegría sea parte de su bendición espiritual el día de hoy. ¿Acaso hay algo que le impida recibir su bendición el día de hoy?
Oración: Dios mío, permíteme gozar de una verdadera alegría y del mismo entendimiento que tenía el eunuco etíope. Amén.
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