Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Mayo 25

Buenos regalos de Dios

Mateo 7: 9-11

"¿Acaso alguno de ustedes daría a su hijo una piedra cuando le piden pan? ¿O le daría una culebra cuando le pide un pescado? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡con cuanta mayor razón el Padre de ustedes, que está en el Cielo, dará cosas buenas a los que se las pidan!" Jesús

Durante los últimos quince años, he escuchado a muchas personas compartir sus miedos acerca de la oración. Para algunos, Dios es un Dios lleno de venganza, ira, críticas y avaricia. En ocasiones, heredamos nuestro entendimiento sobre Dios a través de nuestras familias, de nuestros amigos, de nuestra sociedad y de nuestros líderes espirituales. La forma en que percibimos a Dios afecta la forma en la que le rezamos. Si es que le rezamos. ¿Por qué rezarle a un Dios avaro y disfuncional? ¿Por qué molestarnos en establecer una relación con esa clase de Poder Divino?

Jesús nos acaba de alentar para que pidamos, busquemos y llamemos a la puerta del cielo. Ahora Jesús nos está dibujando una imagen maravillosa de Dios. Dios es un padre compasivo, generoso, divino, responsable y amoroso que nos valora. Todos los hijos de Dios se le pueden acercar al "Amoroso" con confianza. Esto incluye a las personas de fe de cualquier orientación sexual. Este padre amoroso y celestial nunca nos va a ridiculizar, rechazar o denigrar. Este Dios amoroso esta sano, funcional y es generoso.

Mientras escribía esta reflexión en particular, los residentes del Estado de California, en los Estados Unidos, votaron en contra de reconocer a los matrimonios entre parejas del mismo sexo. Durante semanas enteras, las personas anti-gay han luchado agresivamente contra esta medida del derecho civil. Como resultado, muchos de los queridos hijos de Dios se sienten odiados por Dios y por la gente de Dios. Muchos de estos hijos sienten que son odiados y/o condenados simplemente por ser como son. Sus oraciones son obstaculizadas. Sus vidas espirituales se ven dañadas por la retórica anti-gay que promueve la iglesia tradicional. Muchos están carentes de amor, de confianza y de una relación intima con Aquel que los creo como gays y lesbianas en su divina semejanza. Otros se sienten odiados por la sociedad, por la iglesia y por Dios. A muchos se les ha enseñado que nunca podrán ser hijos amados de Dios, ya que tienen alguna falla o porque simplemente no son lo suficientemente buenos.

Es mi oración y deseo que la reflexión del día de hoy sea una bendición para cada uno de los lectores. Dios es amoroso y cariñoso. Dios se alegra al estar con los hijos de cualquier orientación sexual y bendice la santa unión de cualquier familia. Así que arriésguese con Dios. Pídale a Dios lo que usted necesite. Confíe en Dios. Pida. Busque. Llame. Sea persistente en sus oraciones. Dios le bendecirá sus sueños y deseos más internos y secretos. Dios lo ama.

Oración: Dios mío, gracias por amar a todos sus hijos. Gracias por amarme a mí. Amén.

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