Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Mayo 6
Oraciones libres de hipocresía
Mateo 6:5
"Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan el espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio." Jesús
Esta enseñanza de Jesús la llevo dentro de mi corazón. Yo rezo públicamente en las distintas iglesias de mi comunidad, en eventos ecuménicos y en eventos donde se reúnen personas con distintas creencias. Como ministro ordenado, la oración en público es una de las características de mi trabajo. Pero esta característica realmente es para todos. Es muy fácil disfrazar las oraciones con sermones elaborados. Estos están diseñados para impresionar y agradar a quien los escucha. Es muy fácil preocuparse por el contenido y por la forma de decir las cosas, en vez de honrar las oraciones del corazón. Es muy fácil enamorarnos del sonido de nuestra propia voz. Yo soy culpable de todas estas fallas.
Entonces, ¿cómo podemos orar públicamente? Cuidadosamente. Humildemente. Con el pensamiento. Con la oración. Sabiamente. Respetuosamente. ¡Mi sabio padre insiste en ser breves cuando hablamos en público! La oración en público es un arte y también una responsabilidad sagrada. Han habido ocasiones en las que he escrito mis oraciones, pero otras veces las oraciones han provenido de mi corazón. He estudiado la oración pública desde distintas tradiciones religiosas. Existen tiempos y lugares en los que podemos abrir totalmente nuestro corazón ante Dios. También hay ocasiones en las que esto no es públicamente apropiado y en las que debemos tomar en cuenta el tiempo. Nuestros sermones disfrazados de oraciones pueden obstaculizar las oraciones de nuestros oyentes.
Oración: Dios mío, ayúdanos a orar como personas sinceras. Ayúdanos a rezar oraciones libres de hipocresía. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias