Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Noviembre 26
Toda la verdad de nuestras vidas
Entonces la mujer, que sabía muy bien lo que había pasado, asustada y temblando, se postró ante él y le contó todo la verdad. Marcos 5:33
Contar nuestras historias puede ayudar aliviar a nuestra mente, nuestra alma, nuestro cuerpo y nuestras memorias.
A veces, lo mejor que podemos hacer para otra persona es detenernos, observar y escucharlos mientras nos cuentan la historia de su vida - toda la verdad, tal como lo hizo esta mujer anónima con Jesús. Necesitamos ser escuchados para lograr una limpieza y una entereza. Necesitamos de amigos espirituales quienes no nos condenarán o abusarán de nosotros con nuestros secretos o nuestros puntos débiles. Necesitamos ser escuchados para lograr una limpieza y una entereza.
Nadie puede contar nuestra historia como nosotros lo hacemos.
Existe un gran poder en una historia. Es posible que las personas estén en desacuerdo con nosotros sobre lo que es y no es ficción, pero nuestras experiencias son nuestras. Muchas personas realmente están interesadas en saber lo que sucedió, saber como respondimos, sobre lo que se sintió, sobre cómo encontramos la valentía para actuar o para saber como nos enteramos acerca de la fuente que nos auxilió - todo esto lo quieren saber ya que cada uno de nosotros llega a sufrir en algún momento.
Nuestras experiencias con Dios mientras caminamos en la Luz, pueden ayudar a otros que luchan en contra de la obscuridad, la desesperación, la soledad, la desilusión o el aislamiento con pocos o nulos recursos. Esto es algo que el dinero no puede comprar. No tiene precio.
Tanto el desesperado padre y la mujer anónima aprendieron que Dios nunca está demasiado ocupado cuando lo llamamos dentro de nuestra desesperación y necesidad. Dios se detendrá, escuchará y viajará junto con nosotros. Todo lo que tenemos que hacer es preguntar. Dios realmente está más cerca que nuestra propia respiración, más cerca que nuestras propias manos y pies. Emmett Fox dijo una vez, "Dios está listo en el momento en que nosotros lo estamos." Recuerde que no existen las oraciones pequeñas. Aún cuando nuestra fe es poca, trate de alcanzar a Dios. Rece hasta que algo suceda.
La vida es frágil, manéjela con oración y considere a Jesús como un recurso espiritual a través de los evangelios.
Esta poderosa historia de desesperación y esperanza nos lleva a Jesús, una presencia de la luz de Dios muy especial dentro del mundo. El evangelio de Juan lo llama "La Luz del mundo." Considere permanecer en esta luz a través de las lecturas de todos los evangelios.
Oración: Dios mío, ayúdanos a recordar a Jesús como un recurso espiritual cuando la vida es frágil y necesitamos orar. Bendícenos con amigos espirituales con los que podamos compartir toda la verdad de nuestras vidas. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias