Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Noviembre 29

Camina con Dios

Enoc anduvo con Dios... Génesis 5:24a

¿Qué nos pueden ofrecer el boliche y las playas, el "clogg" y Confucio, los barcos y aquellos que tocan el arpa, la Biblia y el nominado del premio Nóbel Budista y el Venerable Thich Nhat Hahn durante los próximos siete días?

Nos ofrecen excelentes visiones sobre momentos mágicos de "una contemplación ruidosa" mediante la contemplación de nuestro cuerpo y mediante movimientos simples. Nos pueden ayudar a caminar con Dios, tal y como lo entendemos, con un poco más de entendimiento y habilidad.

Una vez fui a ver y a echarle porras a varias amigas que participaron en un prestigioso torneo de boliche en la cuidad de Seattle. Era un día tan magnifico que me salí del torneo para poder estar varias horas en la playa. Me di cuenta de que cuando caminamos, la belleza que nos rodea nos puede penetrar si la observamos, la vemos y la dejamos entrar.

El tiempo que pasé en la playa se convirtió en una tarde de gozo y de alabanza. Vi como subía la marea, me maraville ante Mounts Baker, Rainer, las Cascadas y las distantes Olimpiadas. Fue un momento tan lleno de inspiración, que encontré un palo de madera y dibujé un gran laberinto en la arena. Después de un momento escribí en la arena, "¡Bienvenidos a mi laberinto!" Las mujeres y los niños se me acercaban diciendo: "¿qué es tu laberinto?", o bien, "¿puedo caminar dentro de tu laberinto?"

Repentinamente lo ordinario se convirtió en extraordinario. Algunos de nosotros, espontáneamente, bailamos, saltamos y caminamos dentro de laberinto. No nos conocíamos, sin embargo, yo me sentí tan cómoda que pude bailar en la arena con mis pasos del "clogg". (El "clogg" es un baile folclórico de Norte América.)

Cuando regresé a la playa al día siguiente, la marea estaba alta y había borrado mi laberinto. Sin embargo, la magia del momento había continuado.

El caminar nos permite observar la extraordinaria belleza de nuestra vida ordinaria y nos refresca con un profundo sentimiento de bendición. Un dicho popular nos recuerda que la dirección de nuestra vida es que el observar es más importante que la velocidad. A veces tenemos que vivir la vida a 3 millas por hora y no a 70 millas por hora. Sí, literalmente necesitamos que detenernos y oler las flores. O bailar descalzos en la arena.

Camine con Dios el día de hoy. Camine en la belleza de su valiosa vida. Camine en la belleza de la creación junto con el Creador. Camine alzado con la Presencia amorosa. Camine sabiendo que usted ya no estará solo nunca más.

Oración: Dios mío, ayúdanos a caminar contigo el día de hoy así como lo hizo Enoc. Amén.

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