Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Octubre 10
Corona de Espinos
Los soldados romanos llevaron a Jesús al patio del palacio y reunieron a toda la tropa en torno a él. Le quitaron sus vestidos y le pusieron una capa de soldado de color rojo. Después le colocaron en la cabeza una corona que habían trenzado con espinos y en la mano derecha le pusieron una caña. Doblaban la rodilla ante Jesús y se burlaban de él, diciendo: "¡Viva el rey de los judíos!" Le escupían en la cara y con la caña le golpeaban en la cabeza. Cuando terminaron de burlarse de él, le quitaron la capa de soldado, le pusieron de nuevo sus ropas y lo llevaron a crucificar. Mateo 27: 27-31
Durante algún tiempo, yo serví como capellán en uno de los barcos del ejercito estadounidense. Un día, un helicóptero se estrello en el mar muy cerca de nosotros. El helicóptero inmediatamente se hundió como una roca que se hunde en la profundidad. Nuestras tropas de rescate inmediatamente intentaron salvarlos. Muchos de los marineros se aglomeraron en el barandal para poder observar lo que sucedía. Escuché que varios de ellos se quejaban ante este retrazo. Se encontraban ansiosos por regresar a sus casas y a la compañía de sus amigos. Para muchos de ellos este retrazo no era necesario. Al oír sus comentarios, me detuve y les dije: "¿se dan cuenta de que puede haber gente allá abajo luchando por salvar su vida mientras ustedes se quejan por el retrazo dentro de sus planes sociales?"
La gente puede ser cruel. Aquellos que por lo general son buenos y amables nos pueden sorprender con su brutalidad cuando se encuentran en compañía de sus amigos. En ocasiones, el utilizar un uniforme puede ayudar a sentir que la violencia es un poco más anónima. Estos soldados que se burlaban de Jesús estaban fuera de control. A lo mejor y se sentían alentados por la enloquecida multitud que gritaba "¡crucifíquenlo!" Le quitaron sus vestidos a Jesús y le colocaron una corona de espinos en la cabeza. Se burlaron de él mientras le escupían en la cara. Le arrancaron su barba y le pegaron en la cabeza con una caña. Y, una vez cansados de burlarse, le pusieron de nuevo sus ropas y lo llevaron a crucificar.
Oración: Dios mío, ¿porqué le tuvo que pasar eso a Jesús? Amén.
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