Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Octubre 13

Nunca es tarde para recibir la misericordia de Dios

Encima de su cabeza habían puesto un letrero con el motivo de su condena, en la que se leía: "este es Jesús, el rey de los judíos." También crucificaron con él a dos ladrones, uno a su derecha y el otro a su izquierda. Los que pasaban por allí lo insultaban, movían la cabeza y decían: "¡Vaya! ¡Tu que destruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días! Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y bájate de la cruz." Los jefes de los sacerdotes, los jefes de los judíos y los maestros de la Ley también se burlaban de él... Hasta que los ladrones que habían sido crucificados con él lo insultaban. Mateo 27: 37-44

Nunca es tarde para aceptar la misericordia y el perdón de Dios dentro de nuestras vidas. Aún en nuestro lecho de muerte, nos podemos reconciliar con Dios mediante Jesucristo. "Dios está listo en el momento en que nosotros lo estemos." Existirá la gracia y la misericordia al pie de la cruz hasta el momento en que dejemos de respirar.

Esta poderosa escena nos lleva a Jesús, crucificado a la cruz con el cargo escrito sobre la cruz. En cada lado de Jesús se encuentran dos ladrones también crucificados. Las multitudes le lanzan insultos sin misericordia alguna al Rey Jesús. Se burlan de él. "¡Si eres el Hijo de Dios, líbrate del suplicio y bájate de la cruz!" Los líderes religiosos se unen a la multitud para ridiculizarlo en público. Me sorprende que inclusive los ladrones lanzaban insultos a Jesús mientras el se retorcía de dolor.

Una leída cuidadosa de otros evangelios nos revelan que nunca es tarde para recibir la misericordia de Dios en nuestros momentos de mayor necesidad. Uno de los ladrones que se encontraba en la cruz, se sintió extrañamente atraído hacia Jesús mientras morían juntos. Los dos ladrones sostuvieron una profunda conversación con Jesús: "¿No eres tú el Mesías? ¡Sálvate a ti mismo y también a nosotros!" dijo uno de ellos. Pero el otro le reprendió diciendo: "¿No temes a Dios tú que estas en el mismo suplicio? Nosotros lo hemos merecido y pagamos por lo que hemos hecho, pero éste no ha hecho nada malo." Y añadió: "Jesús, acuérdate de mi cuando entres en tu Reino." Jesús le respondió: "En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso."(Lucas 23: 39-42).

Nunca es tarde para recibir la misericordia y el perdón de Dios por nuestros pecados. No existe crimen alguno, no existe pecado tan terrible que Cristo no pueda perdonar cuando nos acerquemos a la cruz en arrepentimiento. Esto incluye a todos quienes ejecutaron a Cristo, a todos quienes lo acusaron, a todos quienes lo traicionaron y a todos aquellos quienes lo atormentaron. Podemos irnos del infierno en la tierra al paraíso. Jesucristo es el camino, la verdad y la puerta al reino de Dios.

Oración: Jesús, acuérdate de mí también. Gracias por que nunca es tarde para recibir la divina misericordia y el perdón. Deseo estar contigo dentro del paraíso en la eternidad. Te necesito. Te necesito para poder vivir y para poder morir. Necesito lo que hiciste por mí en la cruz. Necesito la esperanza de tu resurrección. Amén.

Octubre 12 Octubre 14

Octubre 2000       Página Principal de Devociones Diarias