Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Octubre 16

La tierra tembló

En ese mismo instante la cortina del Santuario se rasgó de arriba abajo, en dos partes. La tierra tembló, las rocas se partieron, los sepulcros se abrieron y resucitaron varias personas santas que habían llegado ya al descanso. Estas salieron de las sepulturas después de la resurrección de Jesús, fueron a la Ciudad Santa y se aparecieron a mucha gente. Mateo 27: 51-53

La tierra tembló mientras que otras cosas extrañas y tenebrosas sucedían justo en el momento en el que Cristo moría. La cortina del templo Judío en Jerusalén se rasgó de arriba abajo. Las rocas se partieron. Algunas sepulturas liberaron a sus muertos y muchos cuerpos de personas santas resucitaron. Salieron de sus tumbas. Que aterrorizante debió de haber sido todo esto. El sol desapareció y todo se obscureció. ¿Dónde se encontraba Dios dentro de este momento obscuro de la historia mundial? Me imagino que muchas personas se juntaban llenas de miedo y de asombro. Se nos dice que los resucitados aparecieron en Jerusalén después de que Cristo resucitó.

Aún en el momento de la muerte de Cristo, la muerte fue conquistada. El poder de la tumba se rompió para siempre cuando las personas santas y llenas de fe fueron milagrosamente resucitadas, testificando la gracia y el gran poder de Dios. Existieron muchas tumbas vacías en el momento en que Cristo murió.

¿Que significa esto para nosotros? Podemos proclamar personalmente esta esperanza Cristiana que trasciende durante siglos. Nosotros también, podemos sentir la esperanza de resurrección mediante Jesucristo, el amado y crucificado Hijo de Dios. El mismo Jesús padeció la muerte por nosotros y entiende nuestras fallas y nuestros miedos humanos. Nos podemos llenar de valentía en el momento de nuestra muerte y sentir la paz espiritual cuando uno de nuestros seres amados mueren. La muerte ha sido conquistada para siempre.

Y primero resucitarán los que murieron en Cristo (1 Tesalonicenses 4: 13-18). Oh muerte, ¿dónde está tu victoria? ¿Dónde está tu golpe? Cristo, aún en la muerte, ha conquistado la tumba. La muerte no lo puede contener. La muerte no es el final. Nosotros tenemos esperanza por lo que se presenta después de la tumba (1 Corintios 15).

Oración: Amado Cristo, tú has probado la muerte por nosotros y nos ofreces la esperanza de la resurrección. Ayúdanos a alentarnos los unos a los otros con estas palabras. Amén.

Octubre 15 Octubre 17

Octubre 2000       Página Principal de Devociones Diarias