Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Octubre 17

Miedo y Fe

El capitán y los soldados que custodiaban a Jesús, al ver el temblor y todo lo que estaba pasando, se llenaron de terror y decían: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios." Mateo 27:54

Este pasaje nos ofrece una visión para la reflexión del día de hoy sobre el miedo y la fe. Los militares responsables de llevar a cabo la ejecución de Jesús se encontraban aterrorizados con toda esta sucesión de eventos. Vieron morir a Jesús. Escucharon sus palabras de perdón mientras rezaba por todos aquellos quienes lo crucificaron en la cruz. Habían escuchado mientras luchaba por inhalar un último respiro mientras la multitud lo insultaba. Los soldados no podían hacer otra cosa más que comparar a Jesús con los convictos criminales que morían en la cruz junto a Él. No podían hacer otra cosa más que comparar las grandes palabras de Cristo con los insultos y las tentaciones de los líderes religiosos quienes habían buscado ansiosamente la muerte de Jesús.

Mientras la tierra temblaba y mientras se suscitaban eventos fuera de serie, inexplicables pero a la vez milagrosos, los soldados gritaban al unísono: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios." Esta afirmación de fe es eterna y la podemos utilizar hoy en día para nosotros. Su testimonio sobre lo que vieron puede formar parte de nuestra travesía espiritual y de nuestro entendimiento sobre el asombrante Jesucristo. Los aterrorizados soldados romanos nos dan un ejemplo de divinidad que podemos utilizar dentro de nuestras oraciones del día de hoy. El miedo de estos romanos los llevó a la fe salvadora de Cristo, el Hijo de Dios.

Su experiencia aterrorizante nos puede alentar a nosotros hoy en día. Ya que podemos afirmar su fe pero sin su miedo. El amor perfecto aleja todo el miedo. Nuestro llamado es amar a Dios con cada fibra de nuestro ser, junto con nuestros vecinos y con nosotros mismos. Podemos orar sin miedo alguno, con la confianza de que somos la gente amada de Dios. Las personas que buscan a Dios, sin importar sus orientación sexual, son invitados a acercarse a Dios sin ningún miedo.

Hace algunos años, un amigo me envió este pensamiento sin embargo no tengo ni idea de quien lo escribió, pero me ha brindado una gran visión espiritual que, a su vez, yo se las ofrezco: "Buscar a Dios es la aventura más grande; encontrar a Dios es el logro más grande; enamorarse de Dios es el romance más grande."

Oración: Jesucristo, ¡Tú eres el Amado de Dios! Ayúdanos a sentir el romance más grande de todos. Amén.

Octubre 16 Octubre 18

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