Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Octubre 31

Gozando a Dios

"Señor, tú has sido para nosotros un refugio a lo largo de los siglos. Antes que nacieran las montañas y aparecieran la tierra y el mundo, tú ya eras Dios y lo eres para siempre." "Dirijo la mirada hacia los montes: ¿de dónde me llegará ayuda? Mi socorro viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra." Salmos 90:1-2; 121:1-2

Recientemente una amiga mía y yo realizamos un viaje que no habíamos podido tomar en dos años. El año pasado, yo tuve problemas con mi horario y se canceló este viaje a las montañas. Mientras pasaban los meses, recordábamos nuestro ambicioso viaje y lo volvíamos a programar. Las inclemencias del clima cancelaron el viaje una vez más. Pero en esta ocasión, ya habíamos manejado cerca de las montañas. Como resultado de la inspiración que obtuvimos a causa de la belleza local, decidimos realizar el viaje algunos días después.

La tercera vez fue maravillosa. El clima estaba increíble. Pero el camino no contaba con la señalización adecuada y perdimos varias preciadas horas al buscar el sendero correcto. Mi amiga tenía un teléfono celular y lo utilizamos dos veces para llamar al centro turístico para que nos guiaran. En cada ocasión, la persona nos pedía perdón diciéndonos, "Lo siento, pero no la puedo ayudar." Los mapas del área que buscábamos no los habían actualizado.

Esta larga historia, contada de manera rápida tuvo un final feliz. Finalmente encontramos el sendero correcto y pudimos escalar la montaña. Sin embargo, conforme crecían las sombras del atardecer, era obvio que todavía faltaba un gran tramo para llegar a la cima de la montaña. Sería imposible completar la escala antes de que cayera la noche. Así que permanecimos con las águilas, comimos algunos bocadillos y nos maravillamos ante la vista panorámica antes de regresar por donde veníamos.

De regreso, mientras escalábamos hacia abajo, me encontré reflexionando sobre la fe. Hay ocasiones en las que el camino parece haberse perdido. Puede resultar difícil encontrarlo. Las perdidas que nos damos al tratar de encontrar el camino nos pueden desanimar cuando el cansancio nos llega. En ocasionas damos tres pasos al frente y dos pasos atrás, sin poder ver el principio o el final del camino. El escalar puede resultar una enriquecedora metáfora de la vida. Sin embargo, Dios camina junto a nosotros paso a paso. Dios siempre ha estado y siempre estará con nosotros. Dios nunca nos abandonará aun cuando el camino parezca una calle sin salida.

La vida espiritual, como la creación, es un proceso que se encuentra en constante evolución. Oswald Chambers escribió, "¡Dios es paciente con este proceso! ¡Piense en el enorme placer de Dios! Nunca tiene prisa." Y Dios no tiene prisa con nuestras almas, pero nos invita a gozar de momentos llenos de un placer sagrado. Durante estos momentos, no se nos requiere hacer nada, lograr nada o terminar ninguna tarea. Se nos invita a tener momentos en los cuales nuestro mayor llamado es gozar a Dios.

Sí, hubiera sido maravilloso alcanzar la cima. Pero la vida en fe es más que una experiencia en la cima de una sola montaña. El viaje en ocasiones es más importante que nuestro destino. Así que recuerde siempre ver para arriba. Levante sus ojos hacia lo más alto, ya que Dios lo ayudará paso a paso.

Oración: Querido Dios Creador de las Montañas, gracias por una creación tan bella. Gracias por los lugares altos. Gracias por ser Dios. Ayúdanos a gozar de tu compañía. Amén.

Octubre 30 Noviembre 1

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