Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Setiembre 19
¿Cómo debemos vivir?
"Imagínense un administrador digno de confianza y capaz. Su Señor lo ha puesto al frente de su familia y es él quien les reparte el alimento a su debido tiempo. Afortunado será este servidor sí, al venir su señor, lo encuentra cumpliendo su deber. En verdad les digo: su señor lo pondrá al cuidado de todo lo que tiene. No será así con el servidor malo que piensa: "Mi señor se ha retrasado" y empieza a maltratar a sus compañeros y a comer y a beber con borrachos. El patrón de ese servidor vendrá en el día que no lo espera y a la hora que menos piensa. Le quitará el puesto y lo mandará donde los hipócritas. Allí será el llorar y el rechinar de dientes." Mateo 24: 45-51
Existe un cargo por vivir vidas sabias y fieles como discípulos (seguidores) de Cristo. ¡Dios nos tiene un trabajo! Algunos discípulos pueden ser famosos y pueden tener una influencia en el mundo entero pero, probablemente, la mayoría de nosotros somos llamados para vivir vidas llenas de fe en la cuál debemos servir a los demás dentro de una obscuridad relativa. Es muy fácil dejarse llevar en la mayordomía de complacencia y descuido dentro de nuestras vidas. Podemos pensar que Jesús nunca regresará dentro de NUESTRAS vidas. Pero nunca sabemos cuando ese día llegará.
Me levante temprano hoy y volví a leer los capítulos 23 - 25 del libro de Mateo junto a mi veladora antes de escribir mis reflexiones del día de hoy. Debo de confesar mi ambivalencia personal ante estos capítulos en especial. Prefiero permanecer con el famoso Sermón de la Montaña o con los maravillosos milagros de Jesús. No me gusta enfrentarme a las palabras duras sobre el juicio y la recompensa de Dios. Me veo dentro de estas palabras difíciles de Dios. Mientras que mi entendimiento está confundido y poco claro, entiendo lo suficiente como para sentirme incómoda.
Este es parte del mensaje del evangelio. Reconforta a los afligidos y aflige a los cómodos. Yo estoy muy cómoda con mi fe. Estas palabras perturban mi zona de bienestar. Estoy envuelta en un surco de trabajo, juego, oración, meditación, servicio y perspectiva. Yo soy una criatura doméstica. A lo mejor y no solo soy yo la que piensa esto. ¿Se puede identificar conmigo?
Sí, estas estrictas palabras de Cristo piden una reconsideración honesta de "llamado" y "ministerio." Cada seguidor de Cristo tiene que servir significativamente durante su vida para poder promover el Reino de los Cielos en la tierra. Mientras respiremos en la tierra, tenemos algo que contribuir.
Oración: Dios mío, energíza mi vida con una nueva apreciación y amor para poder servirte a Ti y a Tu reino. Ayúdame a ser un sirviente fiel y sabio del evangelio. Ayúdanos a todos. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias