Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Setiembre 2

El engaño contra la Integridad

Los fariseos se movieron para ver juntos el modo de atrapar a Jesús en sus propias palabras. Le enviaron, pues, discípulos suyos junto con algunos partidarios de Herodes a decirle: "Maestro, sabemos que eres honrado y que enseñas con sinceridad el camino de Dios. No te preocupas por quien te escucha, ni te dejas influenciar por nadie. Danos, pues, tu parecer: ¿Está contra la ley pagar el impuesto al Cesar? ¿Debemos pagarlo o no?." Jesús se dio cuenta de sus malas intenciones y les contestó: "¡Hipócritas! ¿Por qué me ponen trampas? Muéstrenme la moneda que se les cobra." Y ellos le mostraron un dienario. Entonces Jesús preguntó: "¿De quién es esta cara y el nombre que lleva escrito?." Contestaron: "del Cesar." Jesús les replicó: "Devuelvan, pues, al Cesar las cosas del Cesar y a Dios lo que le corresponde a Dios." Con esta respuesta quedaron muy sorprendidos. Dejaron a Jesús y se marcharon. Mateo 22: 15-22

Esta importante enseñanza la podemos encontrar también en Marcos 12: 13-17 y en Lucas 20: 20-26. Es una imagen de engaño contra la integridad. Los Fariseos y sus cómplices, los Herodianos, intentaban hacer que Jesús cayera en un error fatal mediante sus propias palabras. Por lo general, los Herodianos y los Fariseos no se llevaban bien debido a sus diferencias sobre sus ideologías políticas. Sin embargo, se unieron en su determinación para atrapar a Jesús.

Le llamaron "Maestro" y "hombre de integridad". Posteriormente, le preguntaron su opinión sobre una cuestión políticamente peligrosa para esa época, esa cultura y para la historia mundial.

Jesús no era ningún tonto. Él, brillantemente detecta su farsa y los enfrenta en su hipocresía. Les hace una pregunta sobre la cual se debe reflexionar. ¿Por qué lo quieren atrapar? Al hacerles una pregunta sobre una, moneda Jesús nos ofrece una lección eterna. ¿De quién es la cara? "Del Cesar" le responden. El hombre lleno de integridad les dice a ellos y a nosotros que debemos dar al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

Me pregunto porque quedaron tan asombrados. ¿Acaso se asombraron de que Jesús pudiera ver a través de sus engaños? La integridad siempre prevalecerá sobre el engaño.

¿Nosotros somos personas de integridad y de verdad? ¿O acaso estamos planeando y confabulando para nuestro propio bien a través del engaño?

Oración: Dios mío, muéstranos la verdad en esta enseñanza. Ayúdanos a vivir como personas de integridad tal como Jesús lo hizo mediante su palabra, sus pensamientos y sus obras. Amén.

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