Un Día a la Vez, una reflexión diaria

por surprisedbyjoy@yahoo.com

Setiembre 20

La parábola de las diez vírgenes

"Escuchen pues, lo que pasará entonces en el Reino de los Cielos. Diez jóvenes salieron con sus lámparas para salir al encuentro del novio. Cinco de ellas eran descuidadas y las otra cinco precavidas. Las descuidadas tomaron sus lámparas como estaban, sin llevar más aceite consigo. Las precavida, en cambio, junto con las lámparas llevaron sus botellas de aceite. Como el novio se demoraba en llegar, se adormecieron todas y al fin se quedaron dormidas. A medianoche se oyó un grito: "¡Viene el novio, salgan a su encuentro!" Todas las jóvenes se despertaron y prepararon sus lámparas. Entonces las descuidadas dijeron a las precavidas: "dénos un poco de su aceite, porque nuestras lámparas se están apagando." Las precavidas dijeron: "No habría bastante para ustedes y para nosotras; vayan mejor a donde lo venden y compren para ustedes." Mientras fueron a comprar el aceite llegó el novio; las que estaban listas entraron con él a la fiesta de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras jóvenes y llamaron: "Señor, Señor, ábrenos." Pero él respondió: "En verdad se los digo, no las conozco." Por tanto, estén despiertos porque no saben el día ni la hora." Mateo 25: 1-13

Esta no es la primera parábola que Jesús nos enseña referente a las bodas. Encontramos otra parábola en Mateo 22: 1-4. Ambas parábolas nos dan importantes retratos hablados de Dios. Cada lector se encuentra dentro de estos retratos. Hoy en día, necesitamos un auto-discernimiento honesto para esta lección sobre el Reino de los Cielos. ¿Somos sabios, estamos alertas y preparados? ¿O somos unos tontos sin ninguna preparación?

Esta es una parábola muy perturbante para aquellos que llegaron tarde a la boda y que se encontraron con la puerta cerrada. Y el portero les dice estas escalofriantes palabras a las vírgenes descuidadas: "Y en verdad les digo, no las conozco." F.F. Bruce anota en su libro The Hard Sayings of Jesus (Las Palabras Estrictas de Dios): las diez vírgenes no parecían ser damas de honor ni invitados especiales. El sugiere que eran niñas del pueblo que decidieron formar con una procesión con antorchas para escoltar al novio y a sus invitados al lugar en donde se llevaría a cabo la boda. Ellas sabían que si lo lograban, habría un lugar en la fiesta para ellas en donde podrían compartir una buena fiesta. Inclusive hoy, décadas más tarde, existen lugares en el mundo en donde las bodas son una ocasión pública para todo el pueblo. Todos los que vayan serán bienvenidos y encontrarán algo de comer y tomar.

El evento no estaba programado a ninguna hora. Algunas de las mujeres que estaban esperando fueron sabias y compraron más aceite del necesario para sus lámparas. Otras fueron descuidadas y no estaban preparadas. Aquellas que se prepararon no compartieron su aceite con las descuidadas. Aquellas a quienes se les negó la entrada regresaron a sus casas en la obscuridad, cansadas y decepcionadas.

Todo el aceite era útil siempre y cuando durara. Pero no todas se prepararon para las necesidades del mañana. No siempre podemos confiar en las experiencias pasadas de gracia. Debemos estar preparados y alertas todos los días. Los tiempos de prueba llegan sin avisar. ¿Estaremos preparados y seremos sabios? ¿O seremos tontos? "La lección explícita de esta parábola es: manténgase despierto ya que no sabemos ni el día ni la hora." Así será cuando Cristo regrese la segunda vez. No sabemos el día o la hora.

Oración: Dios mío, ayúdame a "seguir viendo hacia arriba" y recuérdame que Jesús viene nuevamente, inclusive puede venir hoy mismo. Que me encuentre espiritualmente despierta, alerta y preparada para ese día. Amén.

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