Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Setiembre 21
La parábola de los talentos
"Escuchen también esto. Un hombre estaba a punto de partir a tierras lejanas y reunió a sus servidores para confiarles todas sus pertenencias. Al primero le dio cinco talentos de oro, a otro le dio dos y al tercero solamente uno; a cada cuál según su capacidad. Después se marcho. El que recibió cinco talentos negoció enseguida con el dinero y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo otro tanto... pero el que recibió uno cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón. Después de mucho tiempo vino el señor y les pidió cuentas. El que recibió cinco talentos le presentó otro cinco más, diciéndole: "Señor, tú me entregaste cinco talentos pero aquí están otros cinco más que gané con ellos." El patrón le contestó: "Muy bien servidor bueno y honrado, ya que has sido fiel en lo poco yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón." Vino después el que recibió dos... El patrón le dijo: "Muy bien servidor bueno y honrado, ya que has sido fiel en lo poco yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartir la alegría de tu patrón." Por último vino el que había recibido un solo talento y dijo: "Señor, yo... escondí en la tierra tu dinero. Aquí tienes lo que es tuyo." Pero su patrón le contestó: "¡Servidor malo y perezoso!... Quítenle, pues, el talento y entréguenselo al que tiene diez." Porque al que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese servidor inútil, échenlo a la oscuridad de afuera: allí será el llorar y el rechinar de dientes." Mateo 25: 14-30
Al inicio de 1990, serví como Capellán de la Marina Estadounidense en un barco de municiones. Fui la primera mujer capellán que servía en ese barco. Algunos de los oficiales hombres de rangos mayores estaban muy enojados por tener un capellán a bordo del barco, ¡y mucho más porque era mujer! En varias ocasiones me enfrenté a un acoso sexual abierto y encubierto y a un sabotaje interno de mis tareas asignadas en el "Programa Religioso de Mandatos." Era mi responsabilidad destacar con mis tropas, ser su consejera confidencial, ser su asesora, proporcionarles una presencia pastoral sin importar la religión, llevar a cabo misas para los protestantes y llevar a cabo oraciones nocturnas públicas para todo el barco mientras estábamos en alta mar. Esos fueron años difíciles y agotadores. El constante abuso verbal y la falta de respeto por parte de los oficiales de mayor rango causaron que yo hiciera una pausa y considerara renunciar. No le tenía miedo al trabajo duro. Sin embargo, lo que sí tenia, es que me estaba cansando espiritualmente y que en ocasiones me sentía muy sola.
Esta parábola en particular me sirvió como un gran consuelo durante este tiempo. Me tomé muy en serio el dicho, "Muy bien, ¡sirvientes buenos y fieles! Usted ha sido fiel en algunas cosas." Dios me había comisionado este barco y yo dí mi mayor esfuerzo para ser fiel.
Así que esta parábola nos muestra otra imagen de Dios. El Reino de los Cielos es como un patrón que se va en un largo viaje y que le encarga a sus sirvientes con una diversa cantidad de talentos dependiendo de sus habilidades. Algunos son muy fieles y productivos con lo que se les da. Otros son miserables en su espíritu y resienten utilizar sus regalos para el Reino de los Cielos. Existen premios y consecuencias por la manera en que utilizamos lo que Dios nos da.
A muchas personas se les dificulta creer que nuestras vidas están indudablemente en deuda con Dios. Algún día, todo lo que hagamos, digamos, pensemos e intentemos será evaluado por Dios. Nuestro mayor elogio será escuchar a Dios decir, "Muy bien, ¡sirvientes buenos y fieles!"
Muchas ocasiones estuve tentada a renunciar. Me esforze para servirle aún a los más difíciles con el espíritu amoroso de Dios. Era muy reconfortante recordar que Dios me veía y me reforzaba un día a la vez. Algún día llegaría una recompensa celestial por mis fieles servicios. Eso es lo más que se logra.
Este es un vistazo de gracia para el día de hoy. Dios está ansioso por utilizar gente ordinaria en formas extraordinarias para el Reino de los Cielos. En el libro Glimpses of Grace (Vistazos de Gracia), escrito por Madeleine L'Engle, ella nos dice: "Existe un momento para ser, simplemente para ser, un momento en el cual Dios calladamente nos dice quienes somos y quienes quiere que seamos. Es ahí cuando Dios nos puede quitar el vacío y lo puede llenar con lo que Él quiera. Es ahí cuando Dios puede desechar todo aquello con lo que inevitablemente nos involucramos en el quehacer diario de la vida humana."
¿De que manera les está hablando Dios en esta parábola? ¿Quién quiere Dios que sean? Permita que Dios lo llene con el poder del Espíritu Santo para que lo utilice fielmente en los talentos para el Reino de Dios.
Oración: Venga, Espíritu Santo, venga. Llénanos con tu poder y tu fuerza. Muéstranos en donde nos encontramos dentro de la parábola. Ayúdanos a vivir vidas fieles para Dios. Amén.
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