Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Setiembre 25
Vendido por un precio
Entonces uno de los Doce, que se llamaba Judas Iscariote, se presentó a los jefes de los sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me darán si se los entrego?" Ellos prometieron darle treinta monedas de plata. Y a partir de ese momento, Judas andaba buscando una oportunidad para entregarlo.." Mateo 26: 14-16
Los cínicos dirán que todo mundo tiene un precio y que pueden ser comprados. Para Judas Iscariote, treinta monedas de plata representaban aproximadamente cuatro meses de salario. ¿Por qué iba a traicionar a Jesús? Después de tres años de estar con este ejemplar maestro, curandero y hechor de milagros, que lo orillo a vender a Jesús a las autoridades religiosas? ¿Fue por ambición? ¿O acaso hay más en esta historia? ¿Acaso la mujer que tan amorosamente consagró a Jesús influenció en su decisión? Los otros evangelios no nos dicen los motivos de Judas Iscariote (Marcos 14:10,11; Lucas 22:3-6). Lo que sí nos dicen es que las hostiles autoridades religiosas estaban "complacidas" con la decisión de traicionar a Jesús y entregárselos.
Lucas menciona específicamente que "Satán entro en Judas." Esta expresión la podemos encontrar dos veces, primero en Lucas 22:3 y después durante la Última Cena en Juan 13:27. Una de los comentarios dice que Judas nunca tuvo un alto motivo de servicio o de compromiso hacia Jesús. Inclusive Judas había robado el dinero que se había dado para apoyar a Jesús y a los otros discípulos en su ministerio. Desde el principio de su experiencia con Jesús, comprometió su ética y su integridad con su propia ambición y logro.
Judas Iscariote empezó a ver la oportunidad para traicionar a su maestro, a su amigo, a su guía y a su rabino. Judas estaba abierto a las malas influencias que existían dentro de sus vidas. Y Satanás es un gran oportunista y estratega. Nada es más desmoralizante que ser traicionado por alguien a quien queremos.
Tiempos oportunos. ¿Usted recuerda cuál fue la gran tentación de Jesús durante los primeros días de su ministerio? El diablo le tiró lo mejor que pudo, intentando sabotear el ministerio de Cristo. Jesús se resistía. Lucas escribe, "Cuando el diablo terminó con todas sus tentaciones, él lo dejó hasta un tiempo propicio." Ahora Jesús se estaba preparando para encarar a su más grande tentación, la tentación de evitar la cruz hasta el último momento.
¿Nuestras vidas son modelos de la vida de Judas Iscariote? ¿Compartimos la falta de compromiso y los pocos motivos de servir a Jesús? ¿Alguna vez nos hemos comprometido o hemos tomado lo que no es nuestro? ¿Cómo se encuentra nuestra integridad? ¿Cuáles son nuestras éticas? ¿Hemos conocido a Jesús de cerca, nos hemos involucrado en el ministerio y nos hemos involucrado con un liderazgo espiritual tal y como lo hizo Judas Iscariote? ¿Cuál es nuestro precio por comprometernos en el evangelio de Jesucristo?
Oración: Dios mío, ayúdanos a aprender humildemente de los errores de Judas Iscariote. Amén.
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