Un Día a la Vez, una reflexión diaria
por surprisedbyjoy@yahoo.com
Setiembre 7
Actores y máscaras
"¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, que son unos hipócritas! Ustedes cierran a la gente el Reino de los Cielos. No entran ustedes, ni dejan entrar a los que quieren hacerlo." Mateo 23: 13-14
Todos nosotros tenemos el potencial de ser "fariseos." John A. Sanford nos ofrece una brillante perspectiva en su libro, The Kingdom Within. The Inner Meanings of Jesus' Sayings (El Reino entre Nosotros. Los Significados Internos de las Enseñanzas de Jesús) (Harper San Francisco). "Una de las razones por las cuales los requisitos del reino son tanto difíciles como también ligeros es por la necesidad que existe de desechar la máscara externa farisaica. La máscara es la persona que nosotros pretendemos ser-la personalidad externa falsa que nosotros mostramos al mundo, pero que a la vez se contradice con nuestra propia personalidad interna. La máscara es aquella que esconde nuestros verdaderos pensamientos y sentimientos. La llegamos a utilizar cotidianamente para escondernos de los demás y de nosotros mismos a tal grado que no nos damos cuenta de que ya la hemos asumido.... Si nosotros perteneciéramos al reino, esta frente externa falsa debe de desaparecer... El desechar la máscara es el punto principal de las enseñanzas de Jesús en contra de los fariseos. Jesús se opone a los fariseos primordialmente por que los Fariseos utilizan las máscaras - se esconden - y por lo tanto desorientan a las demás personas ya que ellos mismos no se presentan como realmente son... la palabra hipócrita significa "actor," y los "actores" en el tiempo de Jesús literalmente utilizaban máscaras que representaban los roles que ellos estaban jugando."
"La conciencia es la voz del alma" decía Jean-Jacqus Rousseau. Seríamos sabios si rezáramos para poder obtener una conciencia sana mientras permanecemos en este capítulo, ¡sobretodo con estos avisos tan brutales de parte de Jesús! Verán, estas enseñanzas no solo se aplican para los maestros de la ley ni para los fariseos en los tiempos de Jesús. Estas enseñanzas son eternas y apropiadas para las personas de todos los tiempos.
A lo mejor y esta es la razón por la cuál nos alertan tanto de no tener tantas ansias para enseñar. Santiago, quien creía ser el hermano de Jesús nos recuerda que, "nosotros como maestros seremos juzgados con mayor severidad, y todos tenemos nuestras fallas." (Santiago 3: 1-2).
¿Acaso de alguna manera, en algún lado, en algún momento hemos impedido que alguien conozca el distinguido y liberante evangelio de Jesucristo? ¿Hemos permitido que nuestros prejuicios personales obstruyan a quienes buscan a Dios poniéndoles "requisitos" bien intencionados pero a la vez agobiantes?
Oración: Dios mío, danos la valentía para enfrentarnos honestamente a nosotros mismos en estos versos. ¿Qué nos está diciendo Jesús? Danos la valentía para cambiar las cosas que podemos cambiar. Amén.
Página Principal de Devociones Diarias