Travesía a la Navidad: Devocionales de Adviento
Contenido de la página:
¡Bienvenido a una oferta diaria de Devocionales de Adviento 2000! Escrito por God's Gnome y por Surprised by Joy ("Sorprendida por la Alegría"). Se permite utilizar este material sin fines de lucro siempre y cuando se atribuya el contenido a sus autores.
Diciembre 1 - Las Antífonas por Gods_Gnome@Yahoo.com
Entre éstas meditaciones de Adviento hemos incluido ocho Antífonas, mismas que fueron utilizadas por primera vez por la Iglesia en los siglos VIII y IX. Se basan en varios títulos que hacen referencia a Cristo y son oraciones cortas basadas en las Escrituras, unas veces cantadas por los coros y otras repetidas como respuestas durante los servicios. Así como en la temporada de Adviento anticipamos el Regreso del Mesías, el Ungido de Dios, de igual manera las Antífonas nos hablan conmovedoramente de la esperanza profunda y la urgencia de la Iglesia por el regreso de Cristo. Nuestros corazones claman "Oh, regresa" mientras aguardamos el regreso de nuestro Redentor.
Nuestra Primera Antífona - Sabiduría.
"La Sabiduría proclama por las calles, en las plazas levanta su voz." "Cristo fue hecho para nosotros sabiduría que procede de Dios - salvación, santificación y redención."
Proverbios 1: 20 (ch. 8, ch.9) , 1 Corintios 1:30
Oh SABIDURÍA, que procedes de la boca del Altísimo, y llegas poderosamente de un extremo a otro, arreglando con dulzura todas las cosas: VEN, enséñanos a vivir en paz. Amén.
La Sabiduría es el primero de los títulos atribuidos a Cristo en las Antífonas. En la literatura de los libros no incluidos en el canon del Viejo Testamento, a la sabiduría se la da el género femenino. La Sabiduría habla de sí misma en Proverbios 8: 22: "El Señor me creó al principio de sus tareas, antes de sus obras más antiguas. Fui formada en un pasado lejano, antes de los orígenes de la tierra.. La Sabiduría ha aguardado desde los primeros días para que la humanidad acepte sus obsequios. En Proverbios 8: 3-4 está escrito: Junto a las puertas de la ciudad, en las vías de acceso, hace resonar su voz: A ustedes, hombres, los llamo, a los humanos dirijo mi voz. La Sabiduría nos proporciona enseñanza y aleccionamiento, mismos que sirven como disciplina. También nos proporciona entendimiento y comprensión, sentido común, sabiduría práctica y discreción, así como un mayor conocimiento de Dios. Parece que vivimos en un mundo que ha olvidado la Sabiduría. ¿Acaso no todos necesitamos una mayor perspicacia y un mayor conocimiento sobre Dios? Estoy convencido de que mi vida cambiaría para siempre si la Sabiduría se apareciera y me instruyera sobre aquello que está escrito en el Libro de Proverbios. ¿Qué pasaría si la Sabiduría se revelara ante los líderes del mundo? ¿Se imagina el impacto que esto tendría en naciones tales como Irlanda o la antigua Yugoslavia, mismas que han sido divididas por peleas internas? Tal vez habría menos dolor y más preocupación por los niños en edad escolar si la disciplina fuera una parte integral de nuestras vidas diarias y nuestras expectativas.
¿Esperamos ansiosamente el regreso de la Sabiduría al mundo, a nuestras vidas y a nuestros propios corazones? En los últimos versos del capítulo octavo del Libro de Proverbios, descubrimos que la Sabiduría está ahí para todos los que la esperan a diario, aguardando a la salida de sus puertas, tal como lo haría un amante o un pretendiente. Esta descripción me recuerda las palabras del Cantar de los Cantares 5:5 y 6:3; "Me levanté para abrirle a mi amado, y mis manos gotearon mirra, mirra abundante mis dedos, sobre la manilla de la cerradura" ... "Yo soy para mi amado y mi amado es para mi." ¿Estamos tan ansiosos de percibir la Sabiduría así como ansiamos el regreso de un amante terrenal? En Sofonías capítulo 3 verso 17, el profeta habla de Dios viniendo como un joven enamorado, cantando y bailando; "Dará saltos de alegría por ti." "Por tu causa bailará y se alegrará." Dios permite que los suyos vislumbren la alegría que traen a las profundidades de su ser. ¿Ansiamos escuchar la voz de la Sabiduría entre el clamor que frecuentemente nos rodea? ¿Anticipamos el regreso de Jesús y la paz que traerá al mundo? Unámonos con los coros de antaño para orar y cantar:
O Sapientia,
Oh Sabiduría,
quae ex ore Altissimi prodiisti,
que procedes de la boca del Altísimo,
attingens a fine usque ad finem fortiter,
y llegas poderosamente de un extremo a otro,
suaviterque disponens omnia:
arreglando con dulzura todas las cosas:
veni ad docendum nos viam prudentiae.
enséñanos a vivir en paz.
Diciembre 2 - El Censo por surprisedbyjoy@yahoo.com
"En aquellos días el emperador Augusto promulgó un decreto ordenando que se hiciera el censo de los habitantes del imperio. Este censo fue el primero que se hizo durante el mandato de Quirino, gobernador de Siria. Todos iban a inscribirse a su ciudad de origen. También José, por ser de la descendencia y familia de David, subió desde Galilea, desde la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David que se llama Belén." Lucas 2:1-4
Hace poco tiempo, en los Estados Unidos de Norteamérica se llevó a cabo el primer censo del siglo veintiuno. Era de especial importancia que todos las personas fueran tomadas en cuenta, reconociendo a las minorías y considerando sus necesidades especiales de financiamiento gubernamental y sus propuestas legislativas.
Inclusive en muchas iglesias Cristianas afirmantes de gays/lesbianas, los ministros predicaron sobre la importancia de ser visto, escuchado, contado e identificado para así poder cambiar muchas leyes homofóbicas, injustas y crueles. Estos valientes ministros comprendieron que las leyes injustas promueven el miedo y la intolerancia, además de que niegan a las minorías sexuales sus derechos humanos más básicos y la protección a la que tienen derecho bajo las leyes norteamericanas.
Algunos ciudadanos recibieron por correo distintos formularios para el censo. Estos formularios contenían preguntas muy personales. Algunos ciudadanos se negaron rotundamente a responder a éstas preguntas, basándose en su desconfianza hacia el gobierno y su deseo de proteger su privacidad. El gobierno contrató a empleados temporales para que fueran de casa en casa, buscando a los ciudadanos renuentes que se habían negado a responder los formularios del censo. Aquellos que se rehusaban a cooperar recibían sendas multas financieras.
El censo que José atestiguó en el Israel del primer siglo fue una experiencia totalmente distinta. Su única opción fue viajar por un camino difícil y peligroso de regreso a su ciudad natal para registrarse. No tuvo otra opción más que llevar consigo a María, engrandecida con el hijo de Dios. José obedeció las leyes del censo romano. Las consecuencias eran severas para aquellos que se rehusaban a cooperar. El gobierno romano no hacía excepciones para los casos de adversidad entre la clase campesina.
Debido a la obediencia a las leyes civiles por parte de José, vemos la consumación de la profecía de antaño. El rey David había nacido en Belén (1 Samuel 17:12; 20:6). Era ahí donde los profetas esperaban el nacimiento del Mesías.
"En cuanto a ti, Belén Efrata, que no destacas entre los clanes de Judá, sacaré de ti al que ha de ser soberano de Israel" (Miqueas 5:2).
A medida que nos aproximamos a Belén en la reflexión del día de hoy, es bueno recordar que Dios ya nos ha contado e incluido como parte de sus bien amados. De modo que preparémonos para la Navidad con una celebración alegre, con la tranquilidad que nos brinda el sabes que somos apreciados, estimados, valorados y bien amados ante los ojos de Dios.
Oración: Dios mío, no sólo nos has contado por nombre, sino que sabes cuántos cabellos tenemos en nuestra cabeza y conoces nuestras necesidades y preocupaciones más profundas. Te preocupas profundamente por nosotros. Gracias por ser tan maravilloso y cariñoso. Amén.
Diciembre 3 - Las mujeres embarazadas y la comprensión del discipulado por surprisedbyjoy@yahoo.com
"¡Porque para Dios nada hay imposible!" Lucas 1:37
¿Alguna vez ha recibido la visita de un ángel? Una visita angelical e inesperada cambió para siempre la vida de María. Su respuesta al mensaje cambió la historia del mundo. Ella nos ofrece una mayor comprensión sobre el discipulado, el liderazgo espiritual y el éxito espiritual junto con su pariente mayor, Isabel.
El ángel Gabriel le informó a María que Dios tenía una misión especial para ella. Ella iba a ser fecundada por el Espíritu Santo con un niño al que todos llamarían "Hijo de Dios". Y para tranquilizar a esta joven soltera, el ángel le reveló que una pariente lejana llamada Isabel también estaba embarazada. Isabel había tenido problemas para concebir. Estaba demasiado grande para tener hijos. Pero Gabriel le recordó a María que "nada es imposible para Dios." Y le respuesta de María fue "sí." "Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices." Y el ángel la dejó.
María nos ofrece una lección a manera de discipulado. De inmediato buscó a Isabel. Tal vez se percató que necesitaba los consejos de alguien mayor. Posiblemente María comprendió intuitivamente que necesitaba una amiga espiritual que la alentara en esta petición de Dios poco usual y posiblemente peligrosa. Tan joven como era, comprendió que necesitaba la compañía de otro ser humano para obedecer el llamado que Dios tenía para su vida. Isabel sería una gran bendición para ella. Y María sería una gran bendición para Isabel.
María también nos ofrece una imagen de grandeza espiritual. Ella fue sabia al obedecer el llamado que Dios tenía para su vida. Era sensible ante Dios. A medida que accedió ese llamado tan poco común, se convirtió en una líder espiritual silenciosa y sin pretensiones. Ella nos muestra cómo podemos vivir una vida nueva en Cristo desde el momento del nacimiento espiritual. Ella actuó según su fe, sabiendo que Dios la ayudaría un día a la vez. Obedeció y estuvo dispuesta a confiarle a Dios su presente y su futuro. No conocía toda la historia, pero actuó según su fe. Ella sabía que con Dios bastaba.
Finalmente, esta inusual joven nos enseña sobre el éxito espiritual. Ella escuchó el llamado de Dios en privado. Pero inmediatamente buscó la comunión y la afirmación a través de su pariente, Isabel. Ella necesitaba compartir sus maravillosa historia con alguien que celebrara con ella, que la alentara a través de los obstáculos y que la bendijera espiritualmente. También necesitaba la fortaleza, la sabiduría y la amistad de Isabel, así como su experiencia ante Dios y ante la vida. El éxito espiritual se obtiene a través de los momentos de soledad y comunidad. Así es.
El camino de la espiritualidad requiere de rendición de cuentas, obediencia, aliento y nutrición. Los discípulos nacen, no se hacen. Este proceso toma tiempo, esfuerzo, entrenamiento, compañerismo, aprendizaje, práctica y fe. El discipulado es un proceso de aprendizaje durante toda la vida. Y Dios nos utilizará para aconsejar a otros en sus vidas espirituales.
Durante lo siguientes treinta y tres años, María estudiaría y aprendería de su maravilloso hijo, Jesucristo, el Hijo de Dios. Ella nos ofrece lecciones profundas de discipulado a través de las experiencias de su vida. Le recomiendo estudiar su vida a través de los evangelios. Tiene mucho que enseñarnos sobre la obediencia al llamado de Dios.
Oración: Enséñanos, Dios mío, sobre el discipulado a través de éstas lecciones de la joven María y de Isabel. Amén.
Diciembre 4 - Todo comenzó cuando María dijo "sí". Pero, ¿qué hubiera pasado si ella hubiese dicho "no"? por Gods_Gnome@yahoo.com
Lucas 1: 38: María dijo: "Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices."
Para ser una persona joven, María tuvo un valor inmenso. El año de casamiento era considerado legalmente obligatorio, tal como si una mujer hubiese estado casada. Sabemos que el adulterio se castigaba con la muerte por lapidación y era inconcebible que una joven embarazada, soltera y comprometida a casarse sufriera algo menos que esto. De hecho, leemos que uno de las primeras ocurrencias de José era evitar la humillación pública de María, por lo que decidió divorciarse de ella en secreto. No creo que María haya estado muy atemorizada por la presencia del ángel y tampoco creo que ella otorgó su consentimiento sin antes haber pensado en las consecuencias. Creo que ella tuvo la suficiente fe en que Dios cuidaría de ella y de su pequeño hijo nonato, a pesar de los peores castigos que pudiesen ser impuestos por sus conciudadanos.
¿Qué hubiera pasado si ella se hubiese negado a cooperar? Dios no nos manipula ni nos obliga a obedecer su voluntad para cumplir con un plan divino. Sabemos que las profecías habían predestinado el lugar de nacimiento del Mesías y su linaje procedente de Jesé y David, así como la virginidad de su madre. La pureza de María y los requisitos del censo proporcionaron las circunstancias previstas por los profetas de antaño. Aún así, si ella se hubiese negado a dar a luz a este niño, la historia se hubiera escrito de una manera muy distinta.
De vez en cuando todos enfrentamos decisiones difíciles que nadie puede tomar por nosotros. Así como María, sabemos que nuestras circunstancias cambiarán drásticamente como resultado de nuestras decisiones. Tal vez estemos considerando cambiar de trabajo y esto implicaría menos tiempo libre, por lo que nuestra vida social resultaría afectada. Tal vez estemos considerando mudarnos a otra ciudad o país, sabiendo que dejaremos atrás a nuestro amigos actuales y que tendremos que conseguir nuevos amigos. Las nuevas relaciones pueden alterar nuestras vidas dramáticamente. En tiempos de emergencias nacionales - incendios, inundaciones o avalanchas - la mayor parte de las personas responden a las necesidades del momento y ofrecen su ayuda cuando se requiere. Durante tiempos de conflicto, ya sean guerras globales o alborotos civiles, enfrentamos la necesidad de mantenernos informados de la situación actual, con el objeto de responder rápidamente cuando así lo soliciten aquellos responsables de nuestra seguridad. Supongamos que nos rebelamos y decimos "no" a las directivas legales en tiempos de guerra o de desastres naturales. Pondríamos nuestras vidas en riesgo, así como las vidas de aquellos que eventualmente tendrían que evacuarnos. Nuestras decisiones siempre son importantes y posiblemente nunca sepamos cómo afectan las vidas de otras personas.
Si María hubiese elegido el camino fácil, el camino que no hubiese puesto su reputación y posiblemente su vida en manos de los guardianes religiosos y morales de la sociedad, el nacimiento de Jesús se hubiese retrasado quién sabe por cuánto tiempo. Considerando la continuación de la rebelión judía contra las fuerzas de ocupación romanas, Jerusalén igualmente hubiera sido destruida, tal como la fue una generación después de la muerte de Jesús. ¿Quién entonces hubiera estado en Belén en el momento del nacimiento de su hijo? ¿Qué cambios se hubieran llevado a cabo antes de que la humanidad hubiese escuchado el mensaje de amor de Dios para todas las personas?
Si emulamos el ejemplo de María en relación con la obediencia a la voluntad de Dios, descubriremos nuevos y grandiosos sucesos en el mundo a nuestro alrededor. Las personas y las agencias sociales que atienden a las necesidades de los pobres, los oprimidos, los enfermos y aquellos que han sido privados de sus derechos obtienen su fortaleza a medida que responden "sí" a las peticiones de Dios.
Oración: Dios amoroso, enséñanos a confiar en ti, sabiendo con confianza que si respondemos "sí" a tu llamado, estarás con nosotros en cada situación, apoyando y alentándonos. Amén.
Diciembre 5 - Nuestra Segunda Antífona: Señor y Soberano por Gods_Gnome@Yahoo.com
Dios le dijo a Moisés, "Así dirás a los israelitas: 'El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob, me envía a ustedes.' Este es mi nombre para siempre, así me recordarán de generación en generación." "En cuanto a ti, Belén Efrata, que no destacas entre los clanes de Judá, sacaré de ti al que ha de ser soberano de Israel: sus orígenes se remontan a los tiempos antiguos, a los días pasados."
Exodo 3:15, Miqueas 5:2 (también aparece en Mateo 2:6)
O SEÑOR Y SOBERANO de la casa de Israel, que te apareciste ante Moisés en el arbusto en llamas y le diste la ley en el Sinaí: VEN a redimirnos con los brazos abiertos. Amén
A través de la historia registrada en los anales de nuestras naciones y en las Escrituras, leemos relatos de líderes heroicos, aquellos que han guiado a los suyos a través de los peligros y las adversidades y que frecuentemente han dado sus propias vidas para resolver los conflictos. Pero no sólo los líderes pelean las batallas, de lo contrario el combate mano a mano resolvería las diferencias. Los líderes requieren de seguidores fieles y obedientes, aquellos que obedezcan sus órdenes sin cuestionarlas, pero que tengan la capacidad suficiente para tomar el mando cuando los líderes vacilen o caigan. Cuando Dios llama a las personas, llámense Moisés o María, en quienes dependa el futuro de una nación o del mundo entero, Dios espera que le obedezcan - no una obediencia ciega y sin razón tal como sería la de un robot cuyos controles sean programados - sino una obediencia derivada de nuestra interacción con Dios, mediante la cual hemos aprendido a amar y a confiar en nuestro Creador.
El tamaño no influencia la mente de Dios, como tampoco lo hace la riqueza o el poder. A Moisés, escondiéndose como un fugitivo entre las filas de su empleador, Dios le dio el mandato de guiar a Israel. Al pequeño pueblo de Belén, Dios le dio la gran promesa de ser el lugar de nacimiento del futuro gobernante de Israel. Más aún, en el quinto verso de este capítulo de Miqueas aprendemos que este soberano será la paz de Dios. La llegada del Mesías, el poderoso Soberano que regirá la tierra, traerá consigo el regalo de la paz. Nuestro Señor y Soberano también será nuestro Redentor, el que pagará los platos rotos que hayamos causado en nuestra propia vida y en la de los demás. A aquellos que obedecen su llamado al amor reconciliador les brinda la bendición de la paz, esa paz interna y profunda que permanece independientemente de qué tan difícil parezcan las circunstancias externas. Efectivamente, cada momento de nuestras vidas se destinará a la interacción santa con Dios.
Dios se acerca a nosotros de distintas maneras, ya sea en sueños, en las Escrituras y en otras obras inspiradas que leemos e inclusive en la actitud de aquellos que desean lastimarnos. Hablamos con Dios en nuestras oraciones y en cada acción y pensamiento de nuestras vidas diarias. No necesitamos señales para proclamar que somos los fieles sirvientes del Dios vivo, ya que nuestras vidas sirven como testimonio de esto. Tal vez habrá ocasiones en las que no podamos ver a nuestro Señor y Soberano debido al polvo de la batalla que transcurre a nuestro alrededor, pero todos tenemos nuestras instrucciones, nuestras órdenes, y Dios cuenta con nosotros para difundir el Evangelio del Amor. Nuestros corazones ansían que termine la batalla de una vez por todas y que llegue el día en el que nos encontremos a Jesús cara a cara, el Señor y Soberano de este mundo y del siguiente. Hasta entonces rezaremos diariamente para pedir su regreso en las palabras de la segunda antífona:
O Adonai,
O Señor Poderoso,
et dux domus Israël,
y líder de la casa de Israel,
qui Moyse in igne flammae rubi apparuisti,
que te apareciste ante Moisés en el arbusto en llamas,
et ei in Sina legem dedisti:
y le diste la ley en el Sinaí:
veni ad redimendum nos in brachio extento.
ven a redimirnos con los brazos abiertos.
Diciembre 6 - Magnificat: La Canción de María por surprisedbyjoy@yahoo.com
Entonces María dijo: "Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva. Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones."
Lucas 1:46-48
Pronto llegará la Navidad. Los días están llenos de pensamientos de compras y las tardes nos invitan a fiestas de Navidad y nos llenan de oportunidades para cantar villancicos. Mis vecinos de la niñez solían ir a cantar villancicos por el vecindario y después regresaban a casa para disfrutar de sopa y chocolate caliente. Cantar villancicos en el Medio Oeste de Norte América nos es para los débiles de corazón. La escarcha cubría los cristales de las ventanas y la nieve crujía bajo nuestros pies. Mi madre siempre nos recordaba que utilizáramos nuestros guantes y nuestra ropa interior larga. Visitábamos y cantábamos para los ancianos y las personas en las casas de reposo y los hospitales. Estoy segura de que a veces sonábamos terriblemente, pero las personas sonreían ante nuestros esfuerzos. ¡Eramos una bendición para unos y una tribulación para otros!
Por el otro lado, la madre de Jesús ha sido una bendición para todas las generaciones. Muchas de sus palabras han sido convertidas en canciones. Los versos del día de hoy son parte de un famoso himno de alabanza, conocido como el Magnificat. En la traducción del Latin Vulgate, la palabra inicial, lo que significa "glorifica". Esta humilde campesina judía era una mujer de fe y amplio conocimiento de las escrituras. Muchos comentadores y muchas notas de estudio de la Biblia recomiendan a los lectores que lean la canción de María como un salmo y la comparen con la canción de Ana (1 Samuel 2:1-10).
La joven María era una virgen comprometida con José. Durante su compromiso, recibió una extraordinaria visita del ángel Gabriel. Gabriel había sido enviado específicamente por Dios para darle a María un mensaje personal. María había sido privilegiada ante los ojos de Dios y había sido elegida divinamente para llevar a un niño que cambiaría la historia del mundo. Concebiría a través del Espíritu Santo y llamaría a su hijo Jesús. Y su respuesta inicial a la visita de Gabriel se registra anteriormente en este capítulo, con las famosas palabras: "Aquí está la esclava del Señor, que me suceda como tú dices." Ella comprendía que nada es imposible para Dios.
De inmediato María se fue a pasar varios meses con su pariente Isabel, quien también estaba embarazada. Isabel se maravilló al ver a María y luego la bendijo. Después de la bendición, María habló las maravillosas palabras del Magnificat.
Esta maravillosa joven nos muestra cómo regocijarnos en Dios, nuestro Salvador. María tenía una alta estimación por Dios. Ella se regocijó en Dios y lo alabó por esa intervención tan personal en su vida. Estaba deseosa de que Dios la utilizara de una manera milagrosa.
La respuesta de María puede ser la nuestra. Fuimos creados para bendecir a Dios. Estamos incompletos si no tenemos una relación personal con el Santísimo. Necesitamos bendecir, alabar y glorificar a Dios diariamente. La alabanza a Dios es buena para nuestras almas.
Oración: Te glorificamos y nos regocijamos en ti, Dios mío, nuestro Salvador. Amén.
Diciembre 7 - Más sobre María por surprisedbyjoy@yahoo.com
"Porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso. Su nombre es santo, y su misericordia es eterna con aquellos que le honran.." Lucas 1:49-50
María era una joven admirable. Comprendía cabalmente la santidad y el poder de Dios. ¡Dios era su asombroso Dios! Pero esta joven mujer de fe tiene otras cosas que enseñarnos. Ella comprendía que Dios es piadoso y personal. Dios nos ve. Dios hace grandes cosas para aquellos que lo adoran.
Las palabras de María nos ofrecen un mayor entendimiento de su vida personal en la fe. Ella no tenía idea del futuro, pero sabía que Dios controlaba su futuro. Esta humilde y pobre mujer campesina nos ofrece sus experiencias con Dios. Dios hizo grandes cosas en su vida. Y ella estaba dispuesta a hacer todo los humanamente posible para Dios.
Tal vez en Navidad podamos seguir su ejemplo de alabanza y veneración. Su testimonio puede ser el nuestro. Dios está dispuesto y deseoso de hacer grandes cosas en nuestras vidas. La alabanza a Dios es un buen método para comenzar. A través de la alabanza, podemos experimentar la tierna misericordia de Dios en nuestras vidas diarias. María sabía que Dios es misericordioso todos los días. Dios proveería todas sus necesidades. La fidelidad de Dios es grandiosa.
Oración: Dios santo, piadoso, poderoso e infinitamente personal, haz grandes cosas para nosotros también. Amén.
Diciembre 8 - Dios en pañales por surprisedbyjoy@yahoo.com
"El (José) acudió para inscribirse con María, su esposa, que estaba encinta. Mientras estaba en Belén, le llegó a María el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada." Lucas 2:5-7
Durante los últimos cuarenta años, he participado en muchos servicios de Nochebuena. Uno de los servicios más poderosos ocurrió cuando estaba sirviendo en un buque de municiones de la Marina de los Estados Unidos en el Golfo Pérsico. Yo era la capellán del buque. Para muchos de los jóvenes a bordo, esta sería la primera Navidad lejos de casa.
Muchos de nosotros trabajamos en secreto para hacer de ésta una noche memorable. Trabajamos con muchos meses de anticipación, preparándonos para la Navidad. Todos los marineros estarían incluidos y recibirían un regalo de Navidad cuando despertaran por la mañana.
Varias iglesias de Norteamérica nos enviaron galletas y dulce de turrón para los marineros. Cada regalo tenía que ser envuelto individualmente. Antes del servicio de Nochebuena, colocamos los regalos junto al área de dormitorios de cada marinero.
Siempre recordaré esa Nochebuena en particular. Nos encontrábamos en aguas peligrosas, a miles de millas de distancia de nuestros seres queridos. En esa época, todavía no se utilizaba el correo electrónico y los teléfonos celulares. Nos reunimos en la cafetería del buque para cantar villancicos de Navidad. Yo había escrito una obra muy sencilla y el oficial en jefe jugaba un papel importante. Los jóvenes marineros cantaron, rieron y disfrutaron todo. Recuerdo la mirada en sus rostros a medida que entraron a la cafetería. De repente Santa Claus llegó con los regalos. Los marineros estaban maravillados. Enseguida encendimos velas y escuchamos una bien amada historia de Navidad. Terminamos el servicio de Nochebuena cantando. Años después, recibí una carta de uno de esos marineros. El escribió: "Estimada Capellán, debí haberle dado las gracias en ese entonces, pero no lo hice. Quiero que sepa que esa fue una de las mejores Navidades de mi vida. Gracias por todo su trabajo tan arduo."
En comparación con María y José, mi tarea de Nochebuena fue relativamente sencilla. María estuvo en trabajo de parto durante varias horas en un pesebre sucio y pequeño, sin tener a su lado a una partera. Todo lo que tenía era a José, quien ansiosamente se negaba a abandonarla. Teníamos que haber estado en ese lugar para apreciar el nivel de estrés del pobre José. Aquí nació el bebé Jesús.
El Príncipe de la paz y la luz para las naciones nació en la oscuridad y la pobreza. El Hijo de Dios fue envuelto en paños de mantilla. María ya había dado a luz. Ahora tenía a un maravilloso hijo, Dios en pañales. Tal vez debamos disfrutar de una pausa embarazada y meditar con Dios en pañales. Sólo a Dios se le ocurriría permanecer entre nosotros como un recién nacido.
Oración: Dios mío, bendícenos con la alegría de la Navidad a medida que recordamos la primera Navidad con gratitud. Amén.
Diciembre 9 - Nuestra Tercera Antífona: Raíz de Jesé por Gods_Gnome@Yahoo.com
"Aquel día, la raíz de Jesé será puesta como estandarte de los pueblos; a ella se volverán las naciones y será gloriosa su morada." "Y uno de los ancianos me dijo: 'No llores, pues venció el león de la tribu de Judá, el retoño de David, y él abrirá el libro rompiendo sus siete sellos.'"
Isaías 11:10 (aparece en Romanos 15:12) , Apocalipsis 5:5
O RAIZ DE JESÉ, que eres el estandarte de los pueblos, ante ti los reyes guardan silencio y las naciones te veneran: VEN, libéranos y no te demores. Amén.
En la lectura del día de hoy, el aire de expectación inherente en las Antífonas refleja la anticipación alegre que experimentamos a través del Adviento. Cristo, por cuya vida y muerte se adquirió nuestra salvación, permanece como el árbol más alto en cualquiera de los bosques de la tierra y tan imponente como la bandera o insignia bajo la cual todas las naciones se reunirán proclamadas como personas de Dios. El Calvario no fue el final para Jesús, sino que fue el fin del pecado. Jesús ascendió triunfantemente y le habla a los corazones de las personas de todas las naciones durante todas las generaciones. El Adviento nos recuerda del regalo que nos dio Dios, Jesús. El Calvario nos presenta el regalo de la salvación.
En la temporada de Pascua, la tumba vacía anunció la gloriosa noticia de que Cristo había ascendido y que regresará nuevamente por nosotros. Nuestros corazones están deseosos de que esto suceda, pues serán los tiempos de tranquilidad y paz que profetizó Isaías, cuando tomemos nuestros lugares con aquellos santos que ya han servido su plazo en la tierra y han regresado triunfantemente a Dios. Las Escrituras no dejan duda de que aquellos que han sido adquiridos por Jesús desde "cada tribu, idioma y nación" acudirán a su llamado. Durante la Navidad se proclama un tiempo de paz en todo el mundo, un tiempo cuando cesan las hostilidades, de modo que todas las personas se maravillen con el regalo de Dios a nuestro alrededor.
Las vidas de aquellos que aguardan el regreso de la Raíz de Jesé están marcadas por la esperanza, la alegría, la serenidad y el poder. Para ellos, no hay situaciones irremediables, pues han confiado ante Dios todas las situaciones. Experimentan la alegría que surge desde adentro, la alegría que se origina en los brotes de salvación de Cristo. Aquellos que están seguros de que Dios está verdaderamente en control pueden liberarse de las tensiones internas y las preocupaciones de los eventos exteriores. El poder de los hombres y las mujeres centrados en Cristo no se demuestra por su autoridad sobre otras personas, sino por sus vidas, mismas que reflejan cómo el poder de Dios desarrolla constantemente la santidad en cada persona. Ningún rey, emperador, presidente o primer ministro adquirirá el poder que Jesús tiene al lado de Dios, a medida que las personas de todos los países responden y toman sus lugares a su lado. El día de hoy levantemos nuestras voces con oraciones alegres en las palabras de la tercera antífona:
O Radix Jesse,
Oh raíz de Jesé,
qui stas in signum populorum,
que eres como una señal para el pueblo,
super quem continebunt reges os suum,
los reyes guardan silencio ante tu presencia,
quem gentes deprecabuntur:
y las naciones te veneran:
veni ad liberandum nos,
ven a liberarnos,
jam noli tardare.
no te demores más.
Diciembre 10 - El dilema de José: ¿quién es este niño? María dice que es Dios, pero en realidad, ¿quién es este niño? por Gods_Gnome@Yahoo.com
Mateo 1: 18-19: "Este fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José; pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada del Espíritu Santo. Su esposo, José, pensó despedirla, pero como era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla."
Muchas veces tenemos conocimiento de eventos que parecen estar más allá de los límites de la probabilidad. Para aquellas personas que vivieron a principios del siglo veinte, el concepto de la exploración espacial, los humanos que viven en las naves espaciales que orbitan alrededor de la tierra, la televisión y las computadoras serían sueños poco probables. No obstante, para los que vivimos hoy en día y en especial para los niños que nacieron recientemente, todos éstos son eventos comunes. Las innovaciones médicas suelen ocurrir cuando los investigadores están convencidos de que lo aparentemente imposible es realmente posible, cuando están decididos a trabajar días y noches (muchas veces sin percibir remuneración alguna) para probar sus teorías. Algunas vacunas que utilizamos hoy en día fueron probadas primeramente por sus inventores, quienes estaban tan seguros de sus beneficios que no dudaron en poner en riesgo su vida para demostrar el valor de sus inventos.
José, al enterarse de la noticia del embarazo de María, seguramente pensó que se trataba de algo con una probabilidad muy limitada. José amaba y respetaba tanto a María que en vez de denunciarla ante las autoridades por haberse embarazado de un niño que no era el suyo, decidió enviarla a algún lugar seguro hasta que diera a luz. Haciendo gala de su sencillez juvenil, María le contó de la visita del ángel que anunciaba la concepción del niño a través de la acción del Espíritu Santo. Para los judíos de antaño, el Espíritu Santo estaba relacionado con las obras de Dios durante la creación. En el idioma hebreo, la palabra que se utiliza para referirse al aliento es la misma que se utiliza para referirse al espíritu, de modo que el aliento de Dios, dador de vida, también se identificaba con el Espíritu de Dios. De hecho, los judíos creían que en cada nacimiento había tres partes involucradas: el padre, la madre y el Espíritu de Dios. Por tal motivo, ningún niño podía nacer sin el Espíritu.
Sin embargo, aún conociendo éstos conceptos tan comunes en ese entonces, es posible que José no estuviese completamente convencido de que la concepción se debía a la acción de Dios trabajando a través del cuerpo de María. Seguramente pensó en cada uno de sus amigos y en las personas que visitaron su casa durante las últimas semanas para determinar cuál de ellos podría ser el padre de su hijo. ¿Qué tan a menudo pensamos en los eventos de las semanas recientes cuando intentamos comprender las circunstancias que se han presentado en nuestras vidas de manera imprevista? Para un hombre ordinario como José, seguramente había una solución ordinaria al problema del padre misterioso. Pero, ¿quién podría ser? ¿Tal vez se trataba de uno de los clientes que había visitado la carpintería? ¿Cómo podía María estar tan tranquila, sabiendo que el niño en su vientre no tenía relación alguna con José? Probablemente pasó noches en vela pensando en las implicaciones de ese embarazo imprevisto. Finalmente tomó una decisión: María debía alejarse a un lugar donde nadie la conociera para dar a luz a este niño, tal como sucede con muchas mujeres jóvenes. Como muchos de nosotros, al principio él no podía creer el mensaje de Dios, un mensaje que impugnó todos sus conocimientos previos.
Oración: Señor, Dios de milagros y posibilidades infinitas, enséñanos a no tratar de limitarte sólo porque no podemos ver más allá de nuestras propias experiencias. Amén.