Una oración amarga y desesperada para un Dios en el cual no sé si creo.
Escrita por Kim Boykin
Querido Dios,
Solo tengo media hora de tiempo para dedicarle a esto, pero veamos que puedo decir en este tiempo...
Esto es horrible. Todo mi dolor - es horrible.
Me gustaría contarle acerca de lo enojada que estoy, poder llorar y después sentirme mejor, sin embargo, creo que eso sería utilizarlo. ¿Por qué no sencillamente acudo con un terapeuta? ¿Por qué tengo que convertir esto en algo religiosos y además involucrarlo en esto? Parece que le digo estas cosas a Usted porque me funcionan mejor que una terapia.
¿Acaso esto es algo que se asemeja a la fe? Creo que mi ira sobre el sufrimiento efectivamente parece una cuestión religiosa.
Pero, ¿donde estás?
¿Por qué no tengo fe en ti? O si tu piensas lo contrario, ¿por qué yo no lo siento? ¿Por qué no estoy más en paz?
Si eres tan BUENO como dicen que eres, ¿por qué se encuentra el mundo en el estado en el que está? ¿Por qué permites tanto dolor? Aún cuando yo pueda alcanzar la paz - aún cuando yo pueda dejar de sufrir con mi dolor en un futuro, ¿qué hay acerca de todo el dolor y el sufrimiento por el cual ya pasé y del sufrimiento de los demás?
Dios mío, Dios mío, háblame, háblame. O si ya me has estado hablando, háblame más fuerte. ¡No te escucho! ¡O acaso si pudiera, no creo poder!
Ayúdame a creer. Ayúdame a tener fe. Ayúdame a creer que todo este sufrimiento y todo este dolor puede ser redimido. Mejor aún, redímelo en este momento.
Supuestamente ya lo has redimido. Entraste a nuestro mundo como uno de nosotros y moriste por nuestros pecados - lo que sea que signifique esto - y haz resucitado. Sin embargo, yo no lo siento así; yo no confío en esto; no lo entiendo; no lo creo y no tengo fe en esto.
Oh, por favor, ¿no tendré que esperar veinte años como lo hizo Teresa de Avila, o sí? ¿Acaso no podemos ponerle un alto a esto de una vez?
Creo que tal vez necesito perdonarte. Por favor ayúdame a perdonarte. Ayúdame a liberarme de este rencor que tengo en contra tuya.
Si eres tan bueno, ¿por qué todo este sufrimiento? ¿Por qué he llevado una vida tan miserable durante los últimos diez años? Claro, a veces no ha estado tan mal, pero por favor, por favor, ¡dame un poco de alegría! ¡Quiero tener alegría! ¡Quiero tener una paz exhaustiva! ¿Por qué no la puedo tener?
Si este sufrimiento de alguna manera sirve para algo bueno, pues qué poco convincente. Tu eres Dios - es decir, si es que estás ahí y si es que esta oración no es en vano. ¿Por qué diantres no puedes hacer las cosas mejor? ¿Por qué no puedes pensar en otra forma de hacer crecer a la humanidad? ¡Explícate! Esto me parece tan cruel y ridículo.
Supuestamente Tú eres todo poderoso o al menos eres el Creador de todo. Pues parece que realmente metiste la pata y que nos debes una explicación a unos cuantos de nosotros - no, más bien, nos debes una explicación a todos - mucha penitencia y arrepentimiento.
¡Arregla las cosas! ¡O al menos convénceme de que las cosas están bien!
¿Porque no en este momento?
Amén.
* * *
Tres libros que me han ayudado a orar (a veces):
1. Letters to Malcolm: Chiefly on Prayer (Cartas a Malcolm: Principalmente Sobre la Oración), escrito por C.S. Lewis. Un buen libro para aquellos que tengan inhibiciones intelectuales sobre la oración - es decir, para aquellas personas que tienen problemas rezando ya que piensan que la oración no es algo que haría una persona racional e inteligente.
2. Primary Speech: A Psychology of Prayer (Discurso Elemental: La Psicología de la Oración), escrito por Ann y Barry Ulanov. Este libro nos permite y nos exhorta a que seamos completamente honestos y francos con Dios, nos permite expresar libremente todos nuestros pensamientos y sentimientos, incluyendo la ira y la incredulidad hacia Dios.
3. The Need and the Blessing of Prayer (La Necesidad y la Bendición de la Oración), escrito por Karl Rahner. Ayuda especialmente a aquellos que tienen fuertes dudas acerca de la posibilidad de que exista un Dios todo amoroso que esté a cargo de este mundo tan caótico, y que, debido a esto, tengan dificultades para rezar.
Kim Boykin es católica y practica el Zen. Es graduada de la Escuela de Teología Candler de la Universidad Emory y del Programa para Líderes de Grupo del Instituto Shalem para la Formación Espiritual. Vive en Atlanta, Georgia y encabeza grupos de meditación Zen específicamente para cristianos. Esta oración es su primera contribución a soulfoodministry.org. Podemos leer otro de sus artículos en la dirección http://www.whosoever.org/v3i5/faithboykin.html.