Nuestro Poder de Bendecir
Escrito por la Reverenda Dr. Sandra Bochonok
Predicado en Kitsap Unitarian Universalist Fellowship (www.kuuf.org)
17 de febrero del 2000
"De la misma boca salen la bendición y la maldición." Santiago 3:10
La bendición es una valiosa tradición antigua presente en muchas culturas. ¡Vale la pena reclamarla para el siglo 21! Todos vivimos en busca de nuestra bendición. ¿Cuál es nuestra bendición? ¿Cómo la obtenemos? ¿Cómo nos podemos bendecir a nosotros mismos, a nuestros hijos y a todos aquellos a quienes amamos? Todos tenemos el poder de bendecir; está tan cerca como nuestras manos y nuestra boca.
Lecturas selectas para los momentos de reflexión silenciosa durante los servicios religiosos:
El rabino Abraham Heschell ha dicho, "El hecho de ser ya es una bendición. El poder vivir es sagrado."
Una antigua bendición árabe para los viajeros: "Vayan seguros y con bien. Paz. Alegría. Valentía."
"Por estar presente el día de hoy y por las bendiciones, yo le debo al mundo una actitud de agradecimiento." Clarence E. Hodges.
"Los grandes placeres no son los que cuentan más; lo que sí cuenta es hacer una cosa grande de los pequeños." Jean Webster.
Meister Eckhart ha dicho, "Esté listo en todo momento para recibir los regalos de Dios y siempre esté preparado para los nuevos."
"Que su cuerpo sea bendecido. Que usted se dé cuenta de que su cuerpo es un bello y fiel amigo de su alma. Y que usted esté en paz y alegría y que reconozca que sus sentidos son umbrales sagrados." Bendiciones Selectas por Anam Cara: Un Libro de Sabiduría Celta, escrito por John O'Donohue.
"Que usted reconozca la presencia, el poder y la luz de su alma. Que usted tenga respeto por su propia individualidad y sus diferencias. Que usted se dé cuenta de que la forma de su alma es única, que usted tiene un destino especial aquí, que detrás de la fachada de su vida existe algo bello, bueno y eterno." Bendiciones Selectas por Anam Cara: Un Libro de Sabiduría Celta, escrito por John O'Donohue.
Introducción a la Reflexión
A principios de esta semana, me pidieron que dirigiera el velorio de una madre querida. Yo nunca había conocido a la señora. Mientras hablaba con sus hijos, empecé a conocerla a través de las historias que ellos me contaban. Y así fue que la conocí. Ella había sido una sabia señora que sabía como bendecirse a sí misma, a sus hijos y a aquellos a quienes amaba. Ella dejó un maravilloso legado de bendiciones para sus hijos, sus nietos y sus bisnietos. Espere que esto cambie por completo su vida y la vida de los demás.
Joe Lewis dijo una vez, "Sólo se vive una vez – pero si se hace bien, con una vez es suficiente." A cada uno de nosotros se nos ha dado el poder de bendecirnos o maldecirnos a nosotros mismos y/o a los demás a lo largo de nuestras vidas. El poder de bendecir está tan cercano a nosotros como lo están nuestros dedos, tan cercano como las palabras que salen de nuestras bocas. Un proverbio japonés dice: "una palabra gentil puede calentar durante 3 meses de invierno." Las afirmaciones y las bendiciones verbales permiten que las personas encuentren una fortaleza interna. Como diría Martha Stewart, "¡esto es algo bueno!"
Conclusión
Unicamente podemos bendecir a los demás después de que hayamos aprendido a bendecirnos a nosotros mismos. Las personas desean y añoran ser bendecidas. Muchas de éstas personas se pasan toda la vida en busca de "una bendición." Henri Nouwen nos dice que 'la bendición es una verdadera señal de los Amados.' "El centro de nuestra existencia es vivir como seres Amados." Cada uno de nosotros necesitamos recibir bendiciones para vivir bien. Un futuro sin bendiciones es un futuro vacío.
¿Qué es una Bendición?"
"En la tradición de las bendiciones de antaño, uno intenta arrojar una manta de protección y benevolencia sobre el receptor mediante el poder del lenguaje." El concepto de la bendición es antiguo y se encuentra en muchas culturas. Henri Nouwen describe a las bendiciones en su libro Life of the Beloved: Spiritual Living in a Secular World: "En latín, la palabra bendición se dice benedicere. La palabra "bendición" que se utiliza en muchas iglesias significa literalmente: Hablar (dictio) bien (bene), es decir, hablar bien de alguien. Eso me llama la atención. Yo necesito escuchar cosas buenas de mí y sé que usted necesita lo mismo. Hoy en día, decimos con frecuencia: "Necesitamos afirmarnos los unos a los otros." Es muy difícil vivir bien y en paz sin la afirmación. El darle una bendición a una persona es la afirmación más poderosa que le podemos ofrecer. Es más que una palabra de alabanza o apreciación. Es más que resaltar los talentos y las obras buenas de alguien; es más que poner a alguien en el reflector. El dar una bendición es afirmar, es decir "sí" al estado de ser querida de una persona. Y es mucho más que eso: el dar una bendición crea una realidad de la cuál habla. Una bendición va más allá de la distinción entre la admiración y la condena, entre las virtudes y los vicios, entre las obras buenas y las obras malas. Una bendición habla del bien original de los demás y llama a su estado de ser queridos." Necesitamos de las bendiciones constantes para poder seguir adelante con nuestras vidas.
Mientras preparaba el discurso para la madre querida, me di cuenta de que el concepto de "bendición" y "elogio" tiene muchas similitudes. Ambos hablan bien de la persona.
Le pedí a la familia que describiera el legado que ésta amada mujer les había dejado. Ellos bendijeron su memoria mediante éstas lindas descripciones: Era una persona muy trabajadora, amaba profundamente a sus seres queridos, siempre trató de proporcionarle todo a su familia, era constante y confiable, creaba una sensación similar a un santuario y apreciaba la belleza. Amaba a los hijos de sus hijos y los recordaba frecuentemente. Ella sabía como bendecirse a sí misma y bendecir a sus seres amados. Ella sabía como tener amigos y ser una amiga. Nosotros también necesitamos ser amigos de nosotros mismos y de los demás.
Ejemplo de una Bendición
"Que usted sea bendecido con buenos amigos. Que usted aprenda a ser un buen amigo con usted mismo. Que usted pueda viajar a ese lugar en su alma en donde existe el perdón, la calidez y los sentimientos. Que esto lo cambie a usted.." (Anam Cara, Un Libro de Sabiduría Celta, escrito por John O'Donohue, p. 36)
¿Bendición o maldición? La elección es nuestra.
De la misma boca salen las bendiciones y las maldiciones. Nuestros antepasados claramente entendían que las bendiciones los fortalecían y les traían el bien. Las bendiciones ayudan a las personas a lograr su potencial y a vivir su estado de ser queridas. Las bendiciones permiten que las personas conozcan su fuerza interna.
Las maldiciones son destructivas. Las maldiciones hacen mucho daño y dejan profundas heridas espirituales. Las maldiciones ridiculizan, hacen de menos, rechazan el estado de ser queridos de los demás, limitan nuestro potencial y aceleran los comportamientos negativos y auto-destructibles.
¿Qué sucede cuando no recibimos las bendiciones por parte de nuestros seres amados? Es extremadamente doloroso cuando se nos niega una bendición o cuando la perdemos a causa de las palabras de nuestros seres queridos. Las familias que niegan o retienen las bendiciones dañan a sus hijos. El rechazo y la burla es algo muy difícil de aceptar.
En el pasado, las bendiciones eran tan valiosas que las personas hacían trampa, mentían y robaban con tal de obtener una bendición. Se sobreentendía que una vez que la bendición se había pronunciado, ésta era irrevocable.
Una bendición trae consigo otra bendición. Una maldición trae consigo una maldición. ¿Cuál será su legado?
¿Qué nos transmite una bendición?
Nos transmite un sentido de identidad, significado, amor y aceptación. Las bendiciones transmiten palabras especiales de amor y aceptación para todas las personas. Esto es algo que podemos aprender. Si nosotros obtenemos bendiciones constantes de nuestros padres, también podremos ser una fuente de bendiciones para nosotros mismos y para los demás. Necesitamos éstas bendiciones desde el momento en que nacemos. Necesitamos que nuestros padres nos bendigan. Y los padres necesitan las bendiciones de los hijos. Todos necesitamos las bendiciones de los demás. Necesitamos recibir bendiciones constantes para que sepamos que el amor nos guía en cada de paso de nuestras vidas.
Todos podemos aprender a bendecir desde hoy mismo. El poder de la bendición lo tenemos igual de cerca que nuestras manos y nuestra boca.
Bendiga con su lenguaje corporal
Nosotros podemos bendecir mediante nuestros gestos y nuestros movimientos corporales. Estos simples gestos recobran un enorme significado al utilizar nuestras manos y brazos. Una tierna caricia transmite calidez. En el pasado, nuestros antepasados besaban, abrazaban y colocaban sus manos de manera gentil y amorosa sobre la persona a la cual bendecían. En ocasiones, disfrutaban de una comida especial antes de impartir una bendición.
Bendiga con sus palabras
Las bendiciones se dicen cientos de veces en la Biblia. Las bendiciones constan de palabras altamente valiosas que denotan respeto, admiración, reverencia y que hacen sentir bien a una persona. Le dan una sensación de seguridad y confianza a la persona amada, para que ésta pueda servir a Dios y a los demás en el futuro. Estas valiosas palabras transmiten imágenes poderosas y nosotros nos podemos ver reflejados en ellas.
Bendiga todos los días con regularmente
En algunas culturas, las bendiciones formaban parte de la vida cotidiana. La antigua tradición judía tiene algo que nosotros podemos reclamar y considerar para el siglo 21. Antes de que los niños pudieran caminar, sus padres los bendecían en el Sábado o en cualquier otro día sagrado. Los padres tenían el deber de bendecir a sus hijos. Posteriormente, el rabino tenía el deber de bendecir a los niños durante el Sábado.
Yo pude observar este tipo de bendiciones durante la dedicación de la hija de un ministro. Las personas le llevaron bendiciones, poemas, buenos deseos y pensamientos para la ceremonia. Su nacimiento se celebró. Antes de que ella pudiera caminar, sus padres, el líder espiritual, su familia y amigos ya la habían bendecido.
Conozco a una pareja que se bendice entre sí todos los días antes de ir al trabajo. Sus palabras son muy simples. "Que Dios te bendiga mi amor." "Que Dios te bendiga." "Y que Dios nos bendiga. Adiós. Que tengas un buen día."
Considere bendecir su casa.
Sarah Ban Breathnach nos sugiere: "Camine por las distintas habitaciones de su casa en las cuales usted come, duerme y vive. Bendiga las paredes, el techo, las ventanas y los cimientos. Dé gracias por su casa así como existe hoy en día; clasifique y simplifique; ponga orden a su hogar. Tenga en cuenta que la casa de sus sueños habita ahí mismo." Winston Churchill entendía esto muy bien. "Nosotros formamos nuestra casa y posteriormente, nuestra casa nos forma a nosotros mismos."
¿Cómo inicio? Deténgase. Escuche. Ponga atención a su vida.
Henri Nouwen nos sugiere sabiamente que en ocasiones estamos muy ocupados para escuchar las bendiciones y afirmaciones que se presentan en nuestro camino. Tal vez estamos recibiendo una bendición y no nos damos cuenta. Baje el ritmo y empiece a notar las bendiciones que nos envían todos los días. Baje el ritmo y descanse un poco. Note cuando reciba una bendición o afirmación. Deténgase. Escuche. Ponga atención a su vida. Reciba con gracia las afirmaciones que se le manden.
Tarjeta Grandiosa: Valorado, apreciado, necesitado y amado.
Las notas y las tarjetas son una manera informal de bendecir. Hágale saber a los demás que son valorados, apreciados, necesitados y amados. "Valore sus conexiones humanas: las relaciones con sus amigos y familia" (Barbara Bush). Jane Howard ha dicho, "Llámelo un clan, llámelo una red, llámelo una tribu y llámelo una familia: como sea que lo llame, sin importar quien sea, usted necesita de una." Necesitamos recibir constantes bendiciones para saber que el amor nos guía en cada paso de nuestras vidas. Las bendiciones son algo que todos nosotros podemos dar y recibir. Dar una bendición es la afirmación más importante que le podemos dar a alguien para que puedan experimentar el estado de ser querido.
Cuente sus bendiciones con gratitud
¿Qué nos pueden enseñar sobre las bendiciones un antiguo místico cristiano, una conductora de televisión (Oprah Winfrey) y un monje budista pacifista (Thich Naht Hahn)? Todos ellos nos enseñan el poder de la gratitud. La gratitud es algo que todos podemos dar. La dicha gratitud nos hace valorar a los demás y valorar lo que ellos nos dan con su amistad y amor. Bendígalos con una palabra de agradecimiento.
"Cuando contamos nuestras bendiciones todos los días, el balance general cambia y comenzamos a ver qué tan abundante y llena es nuestra vida." Ralph Waldo Emerson dijo, "Me levanté ésta mañana con gran agradecimiento para mis amigos, tanto los viejos como los nuevos." Billy Graham nos dice, "Dios nos ha dado dos manos, una para recibir y una para dar."
Comparta su alegría con los demás. "Trabaje y viva para servir a los demás con el fin de dejar un mundo mejor del que encontramos y almacene la mayor cantidad de paz interior que usted pueda. Eso es felicidad." David Sarnoff.
Resumen
Nuestros antepasados entendieron claramente que la bendición es buena y que nos fortalece espiritualmente para estar íntegros y sanos. Las maldiciones son espiritualmente destructivas. Aprenda a bendecirse a sí mismo, a sus hijos y a todos aquellos a quienes ama.
Bendiga a aquellos a quienes usted ama todos los días de su vida. Es tan sencillo como decir "que el Señor te bendiga" y "¡a ti también!" O bien, considere utilizar las poderosas palabras de una simple bendición árabe: VAYA SEGURO Y CON BIEN. PAZ. ALEGRÍA. VALENTÍA.
Bendición
"Que el amanecer lo encuentre despierto y alerta, acercándose en éste nuevo día con sueños, posibilidades y promesas. Que el anochecer lo encuentre lleno y satisfecho. Que usted vaya hacia la noche bendecido, cubierto y protegido." "Que usted esté bendecido y que encuentre el amor en usted mismo y para usted mismo." Dios lo bendiga. Amen.
Unos buenos libros sobre bendiciones