El Poder de Dios: Rezando con Cristo

Una Serie sobre la Vida Espiritual Escrita por "Surprised by Joy (Sorprendida por la Alegría)"

5 de abril de 1999

Sinopsis: Tenemos mucho que aprender de Cristo en la escuela de oración.

"Jesús nunca les enseño a sus discípulos como predicar. Solo les enseño a orar." ¡Señor, enséñanos a orar! Esta es una simple sinopsis seleccionada sobre la formación espiritual y los patrones de oración de Jesucristo con ciertas perspectivas que usted podría poner en práctica dentro de su vida personal. Se les invita a los lectores a que utilicen éstos sencillos regalos para sus reflexiones personales, sus meditaciones y su formación espiritual. Que Dios los bendiga y que cada visitante quede "sorprendido por la alegría".

Tabla de Contenidos: Parte 1

  1. Introducción al Poder de Dios
  2. Herencia Espiritual de la Infancia de Cristo
  3. Reflexiones del Poder de Dios sobre la Soledad
  4. Tentación, Escrituras, Oración y Ayuno
  5. Más sobre la Oración y el Ayuno
  6. Resumen y Bendiciones
  7. Acerca de la Autora "surprisedbyjoy@yahoo.com"
  8. Bibliografía Seleccionada

Introducción al Poder de Dios

Muchas personas necesitan ayuda cuando se inician en la oración. La oración es el poder de Dios. La vida de oración de Cristo tiene mucho que ofrecer a las personas de todas las orientaciones sexuales. Cristo es el líder espiritual menos homofóbico de la historia. El nos enseña a rezar con la compasión de Dios y el amor para todos nuestros hermanos. Desde su infancia hasta su muerte, su vida de oración ha inspirado y fortalecido con el poder de Dios a las personas alrededor del mundo a través del estudio de sus prácticas de espiritualidad.

Helen Shoemaker escribió en el documento Prayer and Evangelism (Oración y Evangelismo) que Jesús tuvo una vida de oración radical. ¡El rezó con grandeza, vivió con grandeza y murió con grandeza! Lo principal es que Jesús creyó en el poder de la oración y rezó frecuentemente. El rezaba por las personas y por sus enemigos y para obtener fortaleza personal durante los tiempos de profunda necesidad. Sus discípulos observaron que en muchas ocasiones Jesús se iba a rezar sin compañía alguna. El era tan poderoso y asombroso en su vida de oración que sus discípulos le pedían clases de oración.

Andrew Murray escribe en su libro clásico With Christ in the School of Prayer (Con Cristo en la Escuela de Oración), "Jesús nunca les enseñó a sus discípulos cómo predicar. Sólo les enseño a orar." Ellos estaban ansiosos por escuchar lo que Jesús platicaba con Dios todos los días para que ellos también pudieran recibir el poder y la sabiduría. La Gran Oración que surgió fue la plegaria de El Padre Nuestro. Esta oración se repite "en más lugares y situaciones alrededor que cualquier otro pasaje de las Sagradas Escrituras".

Cabe notar que son pocos las oraciones de Jesús que se tienen registradas. "Probablemente esto se debe a que él siempre buscó la orientación de Dios en la soledad". Cristo nunca llevó un diario de sus oraciones ni tenía una secretaria para que grabara sus palabras. Es por ello que las pocas palabras que nos ha heredado son profundas tan sólo por su simplicidad.

Herencia Espiritual de la Infancia de Cristo

Podemos reclamar el poder de Dios a través de la historia del pequeño Jesús del evangelio de Lucas 2:41-52. Desde su infancia, Cristo inició una revolución espiritual al invitar a que la gente rezara utilizando un nombre amoroso, íntimo y personal para referirse a Dios. Dios era su Padre Celestial amado y apreciado. Podemos reclamar el poder de Dios utilizando un nombre íntimo para referirnos al Amoroso.

En este pasaje espiritual podemos obtener un cierto entendimiento sobre su educación en la espiritualidad judía y ortodoxa. Cada año, sus padres acudían a Jerusalén para celebrar el festival de la Pascua. A los 12 años de edad, Jesús y su familia acudieron al festival "como de costumbre". En el camino a casa, Jesús se extravió. Frenéticos de preocupación, sus padres regresaron a Jerusalén. Estuvieron buscándolo durante varios días. Finalmente lo encontraron "sentado en el templo, rodeado por los maestros, escuchando lo que éstos decían y haciéndoles preguntas" Todos estaban asombrados por su entendimiento y sus respuestas, incluyendo sus propios padres, quienes le llamaron la atención por haberse desaparecido. Ante estos regaños, el pequeño respondió "¿Por qué me estuvieron buscando? ¿No sabían que yo estaba en casa de mi Padre?" Sin embargo, Jesús era un niño obediente, por lo que regresó a casa con sus padres. Las escrituras nos dicen "Jesús creció en la sabiduría, en la edad, y en la aceptación divina y humana."

Hay mucho que decir acerca de la crianza de un niño en la fé. No sabemos mucho sobre la infancia de Jesús, pero sí sabemos acerca de la vida cotidiana judía-ortodoxa del siglo primero. Alfred Edersheim ha realizado un estudio minucioso en su trabajo The Life and Times of Jesus the Messiah (La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías). La perspectiva que nos ofrece Edersheim en su trabajo nos ayuda a entender a Jesús el hombre. Jesús tuvo un legado espiritual durante su infancia que influenció enormemente durante su vida de adulto.

Jesús recibió un entrenamiento en la vida religiosa, mismo que inició desde su nacimiento. Su educación empezó en el hogar mediante el ejemplo y la influencia de sus padres, antes de que ésta se iniciara formalmente. El vio y escuchó sobre la espiritualidad antes de aprenderla de un libro. Los padres judíos tenían un alto aprecio por sus hijos. La relación con el padre y la madre era íntima, amorosa y altamente valorada. Ciertamente había consecuencias por desobedecer a sus padres. El quinto mandamiento nos enseña a honrar a nuestros padres. Eso es lo que hizo Jesús.

Jesús creció en un ambiente religioso. Sus padres acudían a la sinagoga con regularidad y visitaban Jerusalén (la ciudad sagrada) durante los días festivos judíos. Había un ritmo definido de rituales diarios y horas de oración. Inclusive la puerta tenía un símbolo visible de oración. Como era costumbre en las familias religiosas, ellos realizaban sus comidas tradicionales del Sábado. Algunos rituales del Sábado incluían la iluminación de la lámpara Sabática y la observación de los rituales de descanso del Sábado con oraciones especiales privadas y públicas. Jesús utilizó un chal especial para la oración. Una parte significativa de su educación consistió en el aprendizaje del Talmud (las enseñanzas rabínicas) y en aprenderse de memoria una gran parte de las escrituras hebreas.

El Nuevo Testamento nos dice que estamos moldeados por la sabiduría y la influencia de las Sagradas Escrituras (2 Timoteo 3:15; 1:5). Desde su nacimiento se le enseñó a Jesús el Torah (los primeros cinco libros del Antiguo Testamento conocidos como la Ley, misma que incluyó los diez mandamientos). La espiritualidad judía nos ofrece muchos conocimientos. Las oraciones del Antiguo Testamento se memorizaban y recitaban durante todo el año. La vida de oración judía estaba marcada por ritmos y rituales (cada día, cada semana y durante todo el año, de manera pública o privada). Los hábitos de veneración cotidianos formaban parte de su estilo de vida, su sociedad y su cultura. Estaban grabados en su corazón a través de la memoria y la tradición oral.

Los Salmos se cantaban como un libro de oración. Jesús conocía el Hallel (Salmos 113-118) de memoria. Estos eran salmos festivos para el peregrinaje especial festivo a Sión. Su herencia espiritual judía le ofreció una gran variedad de oraciones para cada ocasión especial. Ellos oraban en la mañana, en la tarde y en la noche. Las oraciones especiales precedían a la lectura del Torah. Las bendiciones y las oraciones le daban la bienvenida a la llegada de cada mes. Se ofrecían oraciones para cada ocasión especial posible. Estas oraciones variaban desde el nacimiento de un niño, el inicio o el final de un viaje, antes y después de cada alimento y durante las estaciones y los ciclos de vida. Ellos leían los Salmos cada día de la semana y oraban cada noche antes de dormir. Jesús tuvo una influencia religiosa sistemática y cuidadosamente preparada desde que nació. Esto era normal dentro de la sociedad de esos tiempos.

Hay un gran significado teológico sobre la apreciación que Jesús le tenía al nombre de "Padre". Los padres judíos eran muy respetados. Ellos eran los jefes de familia por tradición y tenían una absoluta autoridad sobre su familia. También tenían la responsabilidad de cuidar, apoyar y ayudar a los demás. Jesús se refirió a Dios como el "Padre" más de 240 veces en los evangelios de Mateos, Marcos, Lucas y Juan. Esto perturbó a los devotos judíos de aquellos tiempos. Se menciona a Dios como el "Padre" aproximadamente 15 veces en las escrituras hebreas y únicamente dentro del contexto de Israel colectivo. Cuando nosotros leemos el nombre de "Padre" en nuestras Biblias, sería apropiado que nos refiriéramos a El diciendo "querido Padre", para apreciar la manera en la cuál Jesús utilizaba este nombre reflejando una confianza y una intimidad espiritual.

Para los Judíos devotos de esos tiempos, era totalmente impensable que Jesús utilizara el nombre de "Abba." Eso era algo revolucionario. Denotaba una actitud de confianza y obediencia hacia Dios el Padre, junto con la incomparable autoridad Divina. En el lenguaje arameo, la palabra Abba se utilizaba con el equivalente femenino de "Imma." Estas palabras se derivaban del lenguaje de los bebés. Conforme los niños se destetaban, ellos aprendían a decir "Abba" (papá) e "Imma" (mamá). No existe ninguna referencia en la antigua literatura Judía que nos indique que la palabra Abba se utilizaba como una forma de dirigirse a Dios. La distancia entre Dios y los seres humanos era tan grande que no se pensaba dirigirse a Dios de esa manera tan familiar y cariñosa. A Dios se le llamaba utilizando títulos de reverencia, tales como el Soberano del mundo, el Creador del universo o el Dios todopoderoso. En el New International Dictionary of Theology, volume 2 (Nuevo Diccionario Internacional de Teología, volumen 2) podemos encontrar un excelente escrito sobre el uso de los términos Abba y Padre. Al utilizar este nombre tan cariñoso para dirigirse a Dios, Jesús se convirtió en un revolucionario espiritual desde su niñez.

Al realizar este breve estudio sobre la niñez de Jesús podemos obtener muchos conocimientos importantes. Los niños se benefician al obtener una herencia espiritual que no sea abusiva ni legalista. La veneración cotidiana nos brinda muchas ventajas, ya que podemos leer las escrituras, orar, recibir bendiciones y ser partícipes de una comunidad de la fe. Algunos de nosotros nunca tuvimos la oportunidad de vivir y gozar una espiritualidad desde nuestra infancia. Todos nosotros llevamos un niño dentro de nuestro corazón. Nunca estamos demasiado viejos para iniciar una vida espiritual renovada. También tenemos la obligación de ofrecerles una herencia espiritual a nuestros hijos.

El Salterio es un maravilloso libro de oración que Jesús conocía muy bien. El los cantó como himnos, se los memorizó desde su infancia y los citó desde la cruz antes de morir. ¡Haríamos bien en utilizar su libro de oración! Cada emoción humana y cada circunstancia difícil de nuestras vidas la podemos encontrar dentro de este libro.

Las escrituras hebreas (el Viejo Testamento) también están llenas de oraciones por parte de seres humanos reales, quienes cometieron errores y enfrentaron situaciones complicadas y difíciles. Estas personas fieles e imperfectas sabían que Dios escucharía sus plegarias. Estas son maravillosas oraciones que nos han sido ofrecidas para que nosotros las descubramos y redescubramos. El libro titulado A Devotional and Expositional Classic, All the Prayers of the Bible (Un Clásico Devocional y Exposicional, Todas las Oraciones de la Biblia), escrito por Herbert Lockyer, es una herramienta muy útil. Cuenta con más de 650 oraciones enlistadas y 450 respuestas registradas. Usted podrá encontrar oraciones tales como votos, bendiciones, lamentos, quejas, plegarias para ocasiones de peligro y de necesidad por parte de personas que ya no tenían esperanzas pero que pedían ayuda divina.

Existía un calendario diario, semanal y anual para las actividades de oración y veneración. Nosotros pudiésemos beneficiarnos al dedicarnos más a estas actividades. Rabbi Akiva sugirió, "antes de probar alimentos, recité una bendición." Ore antes de sus alimentos. Considere rezar antes de dormir. Inicie el día con un momento de oración para lo que nos espera durante el día. Realice distintos rituales y oraciones sabáticas litúrgicas en su casa y en su iglesia. Acuda a la iglesia de manera regular, incluyendo la Navidad y la Pascua. Jesús asistía regularmente a sus actividades de veneración junto con sus discípulos. Sus discípulos continuaron orando públicamente durante horas, realizaron veneraciones semanales y formaron una comunidad espiritual. Podemos encontrar una experiencia de lectura que nos puede ayudar a conocer más sobre los hábitos de veneración de los discípulos en la historia de la iglesia temprana, mejor conocida como el libro de Hechos. Estos hábitos los aprendieron de su gran amigo y mentor espiritual, Jesucristo.

Es posible que la enseñanza de oración más importante que podemos obtener de la infancia de Jesús es la de orar a Dios Abba/Imma. En caso de que los nombres paternales cariñosos le hacen daños emocionales, considere utilizar otro nombre que también denote cariño y apreciación. Algunas personas utilizan el nombre de "el Amado" o el "Querido" para dirigirse a Dios. Si nos vamos a tomar en serio las enseñanzas y los hábitos de oración de Jesús, tenemos que saber que Dios es un padre amoroso. Pero, ¡sea realista! Si algunos de nosotros somos sobrevivientes de una familia abusiva e incestuosa, es posible que el utilizar un nombre paternal para hacer referencia a Dios sea demasiado difícil para nosotros. Sin embargo, vale la pena el esfuerzo para alcanzar un bienestar interno. Seleccione un nombre cariñoso, íntimo y amoroso para Dios y comience ahí. Algunos lectores necesitarán considerar el uso de un terapeuta, un consejero o inclusive un amigo espiritual de gran confianza para ayudarse en esta área de gran sensibilidad. El orar utilizando un nombre cariñoso, íntimo y amoroso para Dios es una experiencia transformadora y curativa.

Reflexiones del Poder de Dios sobre la Soledad

El poder de Dios nos lleva a un sendero menos concurrido dentro de la vida espiritual. Necesitamos de momentos de descanso, silencio, soledad y aislamiento para obtener renovación espiritual, fortaleza, entendimiento y tiempo con Dios. Jesús realizaba la mayoría de sus oraciones en la soledad. El acudía a lugares privados para orar, se levantaba temprano y se quedaba toda la noche, se peleaba con la oración, buscaba la soledad a propósito. No tenemos idea de lo que El pedía dentro de esas oraciones; únicamente podemos reflexionar. En los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan podemos encontrar un ejemplo de éstos versos, mismos que demuestran éstos poderosos y silenciosos hábitos de oración.

Mateo 14: 23 ""Jesús, pues, despidió a la gente y luego subió al cerro para orar a solas. Cayó la noche y seguía allí solo..."

Marcos 1: 35 "De madrugada, cuando todavía estaba muy obscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, and there he prayed. Allí se puso a orar. Simón y sus compañeros se fueron a buscarlo, y cuando lo encontraron le dijeron: Todos te están buscando." Jesús estaba orando después de haber vivido días extenuantes de curar a enfermos, expulsar demonios y de estar rodeado de multitudes necesitadas de todos los pueblos aledaños.

Lucas 5: 15-16 "La fama de Jesús crecía más y más, a tal punto que multitudes acudían para oírle y ser curados de sus enfermedades. Pero El buscaba siempre lugares solitarios donde orar.."

Lucas 6: 12 "En aquellos días se fue a orar a un cerro y pasó toda la noche en oración con Dios.." Después de orar toda la noche, escogió a doce discípulos con mucho detenimiento para que lo siguieran.

Mis reflexiones sobre la soledad son tan sencillas que se pueden resumir en siete palabras. La soledad es buena para el alma. Lea con detenimiento éstos versos y reflexione sobre su significado. Vale la pena utilizar estas escrituras para nuestras propias experiencias de oración. Existen varios sitios en donde podemos orar, tales como la playa, los parques e incluso nuestro jardín o nuestros balcones. Es posible que nuestras iglesias cuenten con salas de meditación. Considere acondicionar un espacio dentro de su casa exclusivamente para la oración y coloque un tapete para arrodillarse, sentarse o pararse durante sus momentos de oración. Encuentre sitios ideales para orar, ya que éstos serán una gran bendición durante los momentos en los que debamos tomar decisiones difíciles o en momentos de crisis y tensión.

La disciplina silenciosa de la soledad es esencial para nuestro crecimiento espiritual y madurez. Necesitamos del silencio y la soledad durante nuestro viaje espiritual para poder discernir la silenciosa voz de Dios. La soledad no puede apresurarse y en ocasiones requiere de una planeación especial y la falta de las interrupciónes. Haríamos bien en planear y agendar tiempo de oración como parte de nuestra rutina cotidiana. La mayoría de nosotros oramos durante muy poco tiempo. Podemos planear retiros intencionales para los momentos de oración. Considere empezar con 30 minutos, una hora o medio día de soledad para orar antes de intentar realizar un retiro silencioso que dure un fin de semana o toda la semana.

Sabe que habrá exigencias de su tiempo. Insista en estos retiros espirituales. Ellos son nuestros encuentros de poder espiritual. Utilice estos tiempos de soledad para descansar en Dios. La soledad forma parte de nuestra herencia espiritual. La soledad es buena para nuestra alma. El poder de Dios requiere de tiempos de silencio, descanso y de permanecer en la presencia de Dios. Espere encontrarse con Dios. ¡Será bendecido!

Tentación, Escrituras, Oración y Ayuno

La pregunta que mayormente me hacen en mi ministerio proviene de personas de todas las orientaciones sexuales. "¿Cómo debo orar?" Hay mucho que aprender de las prácticas y los hábitos de oración de Jesucristo. Cada evangelio tiene algo especial y único que ofrecernos perspicacias espirituales. La Gran Tentación en el monte demuestra como Dios se dirigía a un lugar específico con una razón específica para orar y ayunar. Esta historia la podemos encontrar en el libro de Mateo 4: 1 - 11 al inicio del ministerio de Jesús. El inmediatamente buscó la orientación de Dios mediante la oración, el ayuno y la meditación de las escrituras en el monte para determinar las prioridades de su ministerio.

Tenemos mucho que aprender sobre la oración y el ayuno. Sabemos que el ayunar durante 40 días y noches es peligroso para nuestra salud. Jesús estaba muy hambriento. Helmut Thielicke escribe que Cristo experimentó el hambre de tal manera que su estómago gruñía y se retorcía, sus intestinos estaban hechos nudos, su abdomen se inflamó y la cabeza le palpitaba del dolor. Cristo se sentía débil y estaba a punto de desmayarse.

El autor James H. Blackmore nos proporciona una profunda perspectiva sobre ese tema en su libro Reflections on the Temptations of Christ (Reflexiones sobre las Tentaciones de Cristo). "Debido a que el Salvador también recibía tentaciones al igual que nosotros... El entiende." La tabla de contenidos de su libro nos da una rápida idea sobre la enormidad de esta Gran Tentación. Cristo tenía la tentación de satisfacerse a sí mismo, de poner a prueba a Dios, de hacer el bien mediante el mal, de no involucrarse, de omitir la verdad, de perderse en su popularidad, de valorar las cosas más que a las personas, de demorar una buena obra, de actuar intempestivamente, de cumplir con las demandas populares, de comprometer la verdad por un favor, de aceptar un aliciente falso, de permanecer en el cerro, de cuidar solamente de si mismo, de permitir que las demás personas dictaran sus acciones, de comprometer el ideal de Dios y de muchas otras cosas.

Ciertamente todos nosotros hemos sido tentados. La palabra tentación proviene de la palabra en latín temptare. Esta palabra conlleva dos significados principales. El primero es el tratar o poner a prueba y el segundo es de incitar al mal. Jesús se vio tratado y puesto a prueba y también tentado a hacer el mal, pero terminó por vencer al mal. El autor no conocido del libro de los Hebreos escribe lo siguiente, "El mismo ha sido probado por medio del sufrimiento, por eso es capaz de ayudar a aquellos que son puestos a prueba." (Hebreos 2:18) "Tenemos pues, un sumo sacerdote excepcional, que ha entrado en el mismo cielo, Jesús, el Hijo de Dios. Esto es suficiente para que nos mantengamos firmes en la fe que procesamos. Nuestro sumo sacerdote no se queda indiferente ante nuestras debilidades, pues ha sido probado en todo igual que nosotros, a excepción del pecado." (Hebreos 4:14-15)

C.J.G. Montefiore, un académico judío de gran renombre, escribe que las tentaciones del monte están escritas en formas rabínicas. "En cada tentación, Jesús venció el mal al citar pasajes de las escrituras, en una manera rabínica."

Blackmore reflexiona sobre éstos cuarenta días de soledad en el monte. Cristo acababa de experimentar una euforia espiritual al ser bautizado. Acabada de ser declarado como el Hijo Amado, del cuál Dios estaba orgulloso. Los cuarenta días y noches en el monte eran un símbolo de los cuarenta años de prueba para las personas que abandonaron Egipto. Cuarenta días para recordar su infancia, su niñez y su madurez. Cuarenta días de meditaciones sin interrupción que se traducían en pensamientos, oraciones, recuerdos y sueños.

Yo tengo varias reflexiones sobre este tema. El diablo utilizó las escrituras para tentar a Cristo. Siempre existirá un enorme peligro al sacar las Escrituras fuera de su contexto. Pueden citarse correctamente pero con la intención incorrecta. Ciertamente, esta ha sido la trágica situación para millones de gays, lesbianas, bisexuales y personas de transgénero quienes han experimentado la Biblia como un arma en su contra. Es extremadamente fácil hacer que la Biblia diga lo que nosotros deseamos que diga con el fin de mantener el poder, el estátus, la seguridad, las tradiciones humanas y para evitar que las minorías y las personas que son distintas a nosotros aprendan y experimenten el amor y la presencia de Dios. Podemos encontrar muchos ejemplos de esto en Norteamérica únicamente, sin tomar en cuenta el resto del mundo, de personas bien intencionadas en la fe que han utilizado la Biblia fuera de contexto para justificar la esclavitud, la subordinación de las mujeres y para negar los derechos de las minorías sexuales.

Pero Jesús utilizó las escrituras dentro de su contexto para enseñar la verdad de Dios de manera precisa. Jesús no "puso a prueba el texto". El poner a prueba el texto significa utilizar una palabra, una oración o un párrafo fuera de contexto para probar nuestro propio punto de vista. En ocasiones, esto daña a las personas que no tienen los mismos puntos de vista. Debemos seguir el ejemplo de Cristo e interpretar las Escrituras dentro de su contexto real. Por lo general, esto se dice más fácil de lo que verdaderamente es. Muchas personas de fe leen las mismas páginas de las Escrituras y cada vez obtienen una conclusión distinta. Pero hemos sido llamados para leer el Libro de Dios y para convertirnos en aprendices humildes durante el resto de nuestras vidas. Nuestro entendimiento crecerá y se profundizará con el paso del tiempo. Las Escrituras no deben utilizarse para denigrar, ridiculizar, presionar o perseguir a aquellos que son distintos a nosotros.

El pan humano no es suficiente. Todos estamos hambrientos por conocer nuestro sentido, propósito y valor. Estamos hambrientos de Dios. Cristo se rehusó a utilizar su poder para satisfacerse a sí mismo. El eligió experimentar el hambre, una de las dolencias más graves del ser humano. El decidió identificarse con aquellos que estaban sufriendo. Cristo se entregó completamente al servicio de Dios. El Reino de Dios era su mensaje constante. "Por lo tanto, busquen primero el Reino y la Justicia de Dios y se les darán también todas esas cosas" (Mateo 6:33). El alimento no es nuestra única preocupación en esta vida. Necesitamos alimento para el alma que nos sostenga cuando estemos físicamente hambrientos. Las Escrituras son una forma de alimento para el alma que perdurará para siempre.

Tampoco debemos poner a prueba a Dios. Necesitamos estudiar las Escrituras detenidamente para discernir lo que es cierto y lo que está dentro de la voluntad de Dios. Nunca debemos hacer el bien mediante el mal. El diablo llevó a Cristo al cerro y lo tentó para que lo venerara y así obtuviera todos los reinos del mundo. Nunca debemos adoptar las maneras y los medios del mal.

El texto bíblico nos dice que el diablo fue vencido y que éste se alejo durante un tiempo. Regresó a lo largo del ministerio de Cristo. Así como Cristo experimentó grandes tentaciones, así nosotros también estaremos tentados. Estas batallas en nuestras vidas sucederán una y otra vez. El evangelio de Lucas 4:13 nos dice que el mal se retiró de manera temporal, pero regresó en los momentos más vulnerables de la vida de Cristo.

Más sobre la Oración y el Ayuno

Jesús nos enseña a hacerlo y da por un hecho que ayunaremos en nuestra vida espiritual para obtener el poder de Dios. Podemos encontrar una lección de oración en el evangelio de Mateo 6:16-18. "Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo. Ellos han recibido ya su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará".

Hay momentos y ocasiones en nuestras vidas en las que necesitamos ayunar para obtener un crecimiento, una madurez y un discernimiento espiritual. En el calendario judío, existían ayunos especiales para la veneración comunitaria. Estos ayunos connotaban un enorme significado teológico y se realizaban en los días festivos de mayor trascendencia. Algunos de estos días festivos eran el Año Nuevo Judío y el Día de Expiación. Las personas hacían ayuno cuando las cosechas no brotaban, cuando había sequía y durante las emergencias nacionales. Muchos individuos ayunaban debido a su disciplina moral y religiosa, signos de gran arrepentimiento y de quebrantad ante Dios. Es muy fácil convertirnos en moralistas pomposos. Hacemos muchas cosas a través de nuestra falibilidad humana para establecer reputaciones de piedad. Jesús dijo 'cultiven actitudes internas en vez de ello. Dios conoce y ve en secreto. Eso es suficiente.'

La vida espiritual en ocasiones es confusa y caótica. Podemos darnos cuenta de que nuestra sabiduría y nuestras habilidades son inadecuadas para manejar las situaciones y las crisis que suceden en nuestro ministerio. A veces lo único que nos ayuda es orar y hacer ayuno. Esta lección de oración la podemos encontrar en Mateo 17:19-21. " los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron en privado, ¿Por qué nosotros no pudimos echar a ese demonio? Jesús les dijo “Porque ustedes tiene poca fe. En verdad les digo, si tuvieran fe, del tamaño de un granito de mostaza le dirían a ese cerro: Quítate de ahí y ponte más allá y el cerro obedecería. Nada sería imposible para ustedes.” Esta clase de demonios sólo se puede expulsar con la oración y el ayuno."

Muchas personas bien intencionadas han intentado aumentar su fe para poder mover montañas, pero experimentaron un desaliento y una gran desilusión espiritual. Algunos han perdido la fe personal en Dios a través de éstas oraciones. Algunas de sus necesidades más profundas han incluido oraciones para obtener una sanación espiritual, una aceptación y un milagro. Cualquiera que sea su necesidad de oración, deje que Dios sea Dios en de sus oraciones. Tomó mucho tiempo para que las montañas se formaran en la tierra. Podría tomar una vida entera o una eternidad para que esas montañas personales se muevan. El tiempo de Dios no siempre es nuestro tiempo. A veces se necesita escalar algunas montañas espirituales para conseguir una transfiguración y transformación espiritual. Las montañas nos pueden ofrecer grandes oportunidades de crecimiento y aliento. Sin embargo, en ocasiones necesitamos elevar los ojos más allá de las montañas para obtener la fuerza de Dios. A veces es necesario escalar montañas para nuestro crecimiento espiritual y nuestra fe.

Dios camina con nosotros en las montañas, los valles y los desiertos. Nunca estamos solos. Dios no nos abandonará en nuestro cansancio espiritual, en nuestras desilusiones y en nuestro entendimiento limitado de éstas montañas.

Tengo algunas reflexiones prácticas y conocimientos que se pueden tomar en cuenta para el ayuno espiritual. Considere calendarizar un ayuno para vivir esta experiencia espiritual. Tome las medidas de seguridad necesarias en caso de que usted esté tomando medicamentos o se encuentre bajo el cuidado de un médico. Es posible que omitir una comida una vez al mes como ayuno sería un buen inicio. Enliste sus preocupaciones principales para sus momentos de oración. Seleccione las escrituras o las lecturas especiales con anticipación. Escoja un sitio específico para llevar a cabo éstas oraciones. Anótelo en su calendario. ¡Hágalo! Le aseguro que transformará su vida de oración. Si logró omitir una comida sin mayor problema, intente omitir dos comidas sustituyéndolas con jugos y otro tipo de líquidos. El ayuno y la oración refinan nuestra fe, nos fortalecen y nos hacen crecer. También nos ayudan a identificarnos con aquellos que no tienen otra opción en la vida más que pasar hambre y que están totalmente necesitados. El ayuno es bueno para nuestra alma. En ocasiones, el poder de Dios requiere de una renovación y un discernimiento que debe hacerse mediante periodos de ayuno. En ocasiones, el discernimeiento requiere de una vida entera en la fe para escalar esas montañas, de un día para otro, poco a poco. Es necesario saber que Dios nos acompaña en todo momento.

Resumen y Bendiciones

La oración es buena para nuestra alma. La oración es el poder de Dios. Orar junto con Jesucristo nos proporciona un vasto entendimiento espiritual al adoptar un nombre cariñoso para Dios, al utilizar las Escrituras adecuadamente y dentro de su contexto real y al orar en soledad y hacer ayuno. Que Dios lo bendiga con "¡el poder de Dios!" Que su alma se bendiga con estas sencillas reflexiones. Que usted esté "sorprendido por la alegría". Amen

Acerca de la autora "Surprisedbyjoy@yahoo.com"

"Surprised by Joy" es una ministro cristiana ordenada de FUICM, quien goza de estar en la presencia de Dios. Ella obtuvo una Maestría en Divinidad de la escuela Trinity Evangelical Divinity School y un título de Doctorado en el Ministerio del seminario teológico Wesley en mayo de 1999. Ella ha cursado estudios en el Instituto Shalem de Formación Espiritual a fin de poder llevar a cabo oraciones grupales, además de que estudió 4 unidades de Educación Pastoral Clínica. También complemento sus estudios de evangelización en la Escuela de Evangelismo de Billy Graham. Actualmente se encuentra disponible para impartir seminarios ecuménicos evangelistas, predicar en las misas, conducir conferencias y retiros espirituales y para capacitar a líderes contemplativos para grupos de oración.

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